La NIA 240 establece los requerimientos para la responsabilidad del auditor respecto al riesgo de fraude en una auditoría de estados financieros. El auditor debe identificar y valorar los riesgos de incorrección material debido a fraude, obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada, y responder adecuadamente a cualquier fraude identificado. Esto incluye mantener escepticismo profesional, discutir los riesgos de fraude con el equipo, realizar procedimientos para valorar el riesgo, y diseñar procedimientos de respuesta