El documento discute cómo las familias modernas carecen de elogio y aprecio, enfatizando en defectos en lugar de cualidades positivas. Esto ha llevado a relaciones familiares más frías e intolerantes que no duran. Se argumenta que deberíamos comenzar a valorar y elogiar a nuestros seres queridos, amigos, colegas y estudiantes para motivarlos y fortalecer los vínculos familiares.