La termoterapia consiste en aplicar calor con fines terapéuticos para producir efectos sedantes y relajantes. Se puede aplicar calor de forma sólida, semilíquida o gaseosa a una temperatura superior a la del cuerpo. El calor se usa localmente para aliviar contusiones después de 48-72 horas de aplicar hielo inicialmente, aunque no se recomienda cuando hay inflamación. Existen diferentes técnicas como usar bolsas de agua, mantas eléctricas, fangos, parafina, lámparas o vapor