La farmacia de La Meca descrita en el documento era muy importante y estaba protegida por los califas. Colgaba un caimán macho virgen del techo, cuya piel, lengua y otros órganos se usaban para varios remedios. Contenía más de 120 tipos de hierbas exóticas, incluyendo la legendaria yizad que se decía crecía en el ámbar y tenía propiedades fertilizantes y cicatrizantes. La farmacia albergaba una gran variedad de plantas medicinales traídas de tierras lejan