Este documento explora la integración del diseño en la gestión de desastres naturales promovida por la ONU, resaltando su potencial para mitigar los impactos de eventos catastróficos. La investigación propone un marco conceptual sobre el papel del diseño responsable en la creación de soluciones para las comunidades afectadas y enfatiza la necesidad de una colaboración efectiva entre diseñadores y organizaciones humanitarias. Los resultados demuestran que el diseño puede ser un agente clave en la reducción de riesgos y en la mejora de la calidad de vida de las víctimas de desastres.