Un tornado es un fenómeno meteorológico que se produce por la rotación de aire de gran intensidad desde la base de una nube Cumulunimbus hasta la superficie de la tierra. Se caracteriza por su embudo de color gris oscuro o negro y velocidades de viento de hasta 500 km/h. Los tornados se forman con mayor frecuencia durante la tarde en las zonas de transición entre las masas de aire tropical y polar entre los 20° y 50° de latitud, causando daños a través de la destrucción de bienes y contaminación del agua y suelo