El documento analiza la discriminación hacia personas asiáticas durante la pandemia, concluyendo que, a pesar de la situación global, esta discriminación sigue en aumento. Se argumenta que la falta de acción gubernamental y la normalización de la xenofobia perpetúan este problema. La tesis central es que aún queda mucho por hacer para erradicar todas las formas de discriminación, que siguen perjudicando a grupos vulnerables.