D
eportivizar un Mercedes-Benz
jamás ha sido una labor sim-
ple: antes de la segunda gran
guerra, el compromiso entre deporti-
vidad y magnificencia que ostentaban
los modelos germanos era inigualable,
pero su puesta a punto requería miles
de horas en trabajo para alcanzar un
estándar de excelencia. A medida que
las décadas se sucedieron, la calidad
comenzó a declinar en post de salvar
fondos; la preciada deportividad
debió ser olvidada y lo que aún que-
daba de ella transformada en inmovi-
lidad: la sensación de orgullosa sober-
bia disminuyó. A su vez, el inconteni-
ble avance de los sedanes británicos y
alemanes (Jaguar para sus series
Mark y XJ y el BMW Serie 7, respec-
tivamente) generó un alerta de consi-
deración. No obstante, la década del
noventa revitalizó los muros de la fac-
toría de Stuttgart y la marca reinició
su trayecto hacia el liderazgo. Si bien
las ventas aumentaban, los consumi-
dores buscaban vehículos vertiginosos
y brutales —cuantiosos clientes de-
mandaban un rival para el afamado
BMW M3. Para ello, la división de
competición AMG tuvo aparición
comercial, permitiendo que
Mercedes-Benz mantuviese su espí-
ritu firme e imperturbable.
Desarrollados sobre las platafor-
mas de los Merc de serie, AMG rege-
nera la mecánica y propone nuevas
armas letales bajo el capó, reemplaza
las suspensión y aditiva los controles
electrónicos, retardando su intromi-
sión en el pilotaje. Un modelo real-
mente especial -que tendrá mayor
participación productiva- es el C63
AMG: basado en el clásico sedán de
cuatro puertas, la radiante versión
presume insanidad tecnológica y
voracidad conductiva.
Su motor de ocho cilindros no
advierte la brutal carga de caballos
que es capaz de generar: 457 desal-
mados sementales imprimen caucho
en el asfalto, al tiempo que la veloci-
dad avanza sin cesar. La medida
máxima está limitada a 250 kilóme-
tros por hora y su aceleración consi-
gue los primeros 100 km/h en 4.5
segundos. Pero, al suspender el vérti-
/// T E S T D R I V E ///
Un ejemplar memorable inicia sus andanzas y promete vivencias únicas
para un sedán de cuatro puertas y estirpe familiar.
La estirpe alemana
170-171 Test drive Mercedes.qxd 1/7/09 10:51 AM Page 170
go, los sistemas se relajan y el C63
serena su salvajismo. El comporta-
miento general se iguala con el de la
aburrida Clase C: la suavidad de mar-
cha y perfecta insonorización aíslan
por completo de las inclemencias del
camino; a su vez, el centro musical
firmado por harman-kardonn domina
la escena, emitiendo los sonidos más
puros. Por último, el equipamiento de
lujo mantiene los asientos eléctricos
revestidos en cuero, faros bixenón y
control de temperatura de dos zonas.
Tanto en carreteras abiertas como
en circuitos privados al público, el
C63 busca los límites constantemen-
te: su control de estabilidad conscien-
tiza al novato conductor, asimismo,
quien tenga la bravura de eliminar las
ayudas electrónicas, tendrá el placer
de su vida: un chasis ajustado permi-
te extensos juegos por la pista y la
fuerza del motor consigue prestacio-
nes genuinamente deportivas.
Pero, ¿por qué este Mercedes-
Benz, colorido con potencia y llantas
de 18 pulgadas debe ser una opción
para el comprador ávido de nuevas
emociones? Es en la armonía que han
aunado los ingenieros de Affalterbach
al combinar canibalismo mecánico,
refinamiento interior y superación
conductiva, el motivo que permite dis-
frutar de un blend tan exótico como
exquisito y, por qué no, racional. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
MERCEDES-BENZ C63 AMG
170-171 Test drive Mercedes.qxd 1/7/09 10:51 AM Page 171
L
uego de varios hitos estéti-
cos —TT, A3 y A5 primor-
dialmente— la división que
trabaja en los diseños de
Audi se planteó cómo
debía ser su próximo súper deportivo de
ciudad. Con el éxito alcanzado por el
prodigioso R8, la búsqueda, que para
aquel modelo había sido artística, mutó
hacia la indiferencia estética. Es por
ello que sobre el nuevo RS 6 las condi-
ciones visuales, silenciadas bajo una
figura clásica y tal vez aburrida,
sucumben ante la obra monumental
perpetrada bajo la carrocería.
Son escasos los elementos que deta-
llan la presencia del modelo más pode-
roso jamás creado por el constructor
alemán: pasa-ruedas sobredimensiona-
dos, pequeños alerones laterales y la
agrupación de cuatro salidas de escape
en la sección posterior. En el habitácu-
lo, sensaciones firmes, serenas y tenues
se entrelazan lúdicamente, conversando
un mismo dialecto. Butacas revestidas
en cuero antideslizante con reglajes
para competición, techo eléctrico, cli-
matizador de aire y un sistema de con-
figuración interior sus elementos princi-
pales. Pero, regresemos al citado siste-
ma multimedia de configuración, el
cual alberga una función particular
(además de las clásicas sobre musicali-
zación y disposiciones interiores) y con-
vierte al RS 6 en un bruto e intempesti-
vo bólido de competición urbano.
Mediante pequeños toques en la ruedi-
lla de comando, es posible seleccionar el
grado de dureza que transmitirá la sus-
pensión. Quizá no aparente demasiado,
pero la metamorfosis que produce en el
chasis hace temblar al volantista más
/// T E S T D R I V E ///
Con el RS 6, Audi lanza un producto que incendiará los sentidos y promete,
a cambio de 200 mil dólares, ser el sedán más rápido sobre la tierra.
Soberbia y barbarie
AUDI RS 6
experimentado. Aún más, conociendo
que su impulsor genera pura potencia,
la diferencia que forja dicho sistema en
la conducción es trascendental.
Su propulsor es un masivo y tecnoló-
gico block de diez cilindros, vitaminado
con dos turbocompresores y con un des-
plazamiento de 4.991 centímetro cúbi-
cos. La consecuencia es una máquina
que brama potencia y escarba el asfalto.
No obstante, su aspecto más laureado
no es la estúpida cantidad de energía
disponible —los bancos de potencia
enuncian 579 cv— sino la dualidad de
comportamiento que se disputa entre
docilidad e intimidación. Un dato revela
la tempestuosidad del motor: la veloci-
dad máxima está regulada electrónica-
mente en 250 km/h, no obstante, ante la
eventual desconexión de tal limitador, la
misma superaría los 330 km/h.
Administrada por una transmisión
automática de seis marchas —con fun-
ción secuencial— la tracción es dirigida
en el momento exacto, al lugar exacto.
Entregada en forma independiente a los
cuatro neumáticos, su finalidad persi-
gue aumentar el ritmo de conducción
en cada curva, aseverando seguridad y
velocidad.
El RS 6 ha superado a su propia
vocación atlética, permitiendo al con-
ductor sentir su arrogancia, intensidad
y fortaleza a cada instante; traduciendo
deportividad mecánica en sensaciones
terrenales únicas. Es por ello que el
culto por la velocidad es sólo un detalle
en esta máquina que idealiza la perfec-
ción conductiva. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
LA LIBERACIÓN FEMENINA HA COM-
PUESTO UN UNIVERSO COMPLETAMENTE
NUEVO PARA LOS CONSTRUCTORES,
QUIENES DEBIERON RESOLVER Y DISOL-
VER LA MASCULINIDAD Y LLEVAR LOS DI-
SEÑOS HACIA EL GUSTO DE LAS MUJERES.
Las variantes que la movilidad humana
toma pueden variar en gran forma: las
características del terreno, las costum-
bres y, primordialmente, la demografía
han orientado a los constructores a de-
sarrollar modelos para cada región.
Mientras que en los Estados Unidos, las
mastodónticas pick ups y las Minivan
tomaron el protagonismo, el conductor
europeo prefirió disminuir centímetros
y centrarse en la eficiencia conductiva.
Tal vez por ello, las mujeres que condu-
cían dichos vehículos se identificaron
con sendos estilos y buscaron mejorar,
con sus sugerencias, cada modelo.
Fue quizás, luego de la segunda gran
guerra cuando el posicionamiento y la
atención que recibió el segmento feme-
nino tuvo su primer auge. En Europa,
la devastada industria indagó en mode-
los pequeños y realmente económicos
(Fiat 500, BMW Isseta 300, etc); en
tanto, América experimentó el gigantis-
mo de sus modelos, presentado los ex-
tensos sedanes y primeras rurales en los
años setenta.
La década del ochenta mostró la apa-
rición de un clásico eterno: la presenta-
ción del Chrysler Town & Country (co-
nocida como Caravan en los mercados
latinos) tuvo un destino tan femenino
como decidido. Su estética clásica, pla-
gada de trazos rectos, albergó a siete
pasajeros con absoluta extensión. Por su
parte, Europa mantenía el éxito de mo-
delos pequeños, como los elegantes
Peugeot 205 y BMW 320. Pero fue, re-
cién a finales de los años noventa, cuan-
do un constructor netamente masculino
se permitió destinar un modelo
al consumidor más olvi-
dado. La pertinente
/// T E S T D R I V E ///
SMART BRABUS
AUDI A3 SPORTBACK
LANCIA YPSILON
She drives
136
/// T E S T D R I V E ///
Audi se encaminó en la misma direc-
ción con su versión de un ciudadano
Premium. El contenido A3 expuso sus
razones sobre como desarrollar lujo en
una carrocería pequeña. A diferencia
del Clase A, donde la armonía conduc-
tiva estaba presente, el A3 se diferenció
al instalar adrenalina: un elemento
complemente nuevo para el pie derecho
del consumidor femenino. Si bien el A3
fue un vehículo unisex, la seguridad
que aportaba, mediante la tecnología
interior y el avance de sus motores, in-
vitaron a cientos de conductoras en so-
brepasar sus propios límites éticos de
velocidad y accedieron a una práctica
radical de dirigir sus vehículos. Incluso,
las terminales locales, con sus progra-
mas de aprendizaje de conducción, vie-
ron la inclusión del sexo débil en forma
masiva y destinaron nuevos cursos.
Con modelos como el Smart o el
Audi A3, la femineidad tomó el prota-
y sabia exhibición del Clase A —hach-
back de cinco puertas— motivó un alu-
vión de ventas y proclamó al lujo como
un elemento necesario. A su vez, las me-
didas acotadas resolvieron los inconve-
nientes de las grandes urbes europeas,
quienes vieron incesantes, los miles de
Clase A en sus calles. No obstante, la
avaricia germana tuvo su corona, cuan-
do anunció el inicio comercial del que
sería, el modelo más extravagante, chic
y solicitado del planeta. Bajo la filial
Smart, el Fortwo de tan sólo 2,5 metros
de largo, consiguió aunar un valor re-
ducido (ronda los doce mil euros) la
máxima eficacia en gusto femenino. Tan
suave como reconocible, la pequeña
figura demostraba cómo era posible
vender sofisticación en un envase dimi-
nuto. A su vez, las cientos de combina-
ciones posibles de tonos interiores y
exteriores (puertas y carrocería) imposi-
bilitan la semejanza entre dos unidades.
gonismo ignorado por décadas e impu-
so sus preferencias por sobre las ten-
dencias estilísticas. Por ello, decenas de
constructores, debieron replantear sus
estrategias, incluyendo a la mujer en el
uso diario e involucrando a sus razones
en el diseño. Aún más, conociendo y
certificando que en la mayoría de los
casos, es la mujer quien decide cuál
será el próximo vehículo en adquirir.
Muchos modelos poseen rostros amenos
y detalles agradables a la vista. El
Nissan Micra o el Mini Cooper son un
ejemplo de ello.
Fiat comprendió rápidamente la
nueva escuela y presentó dos prácticos
citycars. El amigable Panda y el revolu-
cionario Cincuecento. La relevancia
mundial que ha concretado este último
es el reconocimiento que precisaba Fiat
para evitar los números rojos y reiniciar
su senda hacia el éxito. Su virtud más
reconocible es el diseño, el cual embelesa
MERCEDES BENZ A200
FIAT500C-FIAT500GIARDINIERA(1960)-FIAT500F
/// T E S T D R I V E ///
a todos por igual y busca constantemen-
te el regocijo personal. Comprar un 5oo
puede ser una obra tan egocéntrica como
placentera; un placebo para los sentidos.
Sus líneas redondeadas juegan lúdicas
por la pequeña carrocería: un estilo
absorbido de la década del cincuenta y el
espacio para cuatro pasajeros son las
propuestas que organiza el fantástico
5oo. Y es que, en su concepción tan sutil
y amena, se centra el tremendo suceso
que está atravesando el Cincuecento.
Distinguido por la totalidad de mujeres y
aprobado por los hombres, el 5oo ha
conseguido posicionarse en el liderato
del segmento de los vehículos femeninos.
Aún más, los estudios sobre utilidad,
hablan que muy pocas veces cuatro
pasajeros ocuparán las finas butacas, por
lo cual, la minúscula carrocería será
completamente comprensible.
Incluso se han destinado cientos de
horas en la concepción de elementos
externos de adorno de la carrocería: su
finalidad es clara y explora los distintos
apartados de la sensualidad personal y la
identificación con el vehículo conducido.
Lancia también ha instalado elegan-
cia en sus modelos —basados en Fiat—
y concretado una decida embestida
sobre las conductoras. El coqueto y
seductor Ypsilon viste su interior con
suntuosos materiales. Elementos de lujo
como techo vidriado, butacas revestidas
en cuero o el programa de personaliza-
ción (Lancia lo denomina 555) se
hallan de serie en toda la gama.
No obstante, la pequeñez también
aburre y aquellas con un espíritu de
aventura se abocan a las carrocerías
extensas. Honda y el magnífico CR-V
ha perdurado por años y posicionado su
nombre en la cima de los SUV (Sport
Utility Vehicles). Pensando en quienes
lo conducirían, el movedizo CR-V elimi-
nó las ayudas para realizar travesías
offroad e incluyó suavidad y simplici-
dad en la conducción. Ello, sumado a
un estilo conservador y moderno, ver-
siones de transmisión automática y una
distribución del habitáculo muy intere-
sante, lo convierten en una alternativa
indispensable.
Otro caso de renombre lo relata
Volkswagen, quien se ha ingeniado en
dibujar líneas rígidas en todos sus vehí-
culos, feminizó la reedición del clásico
Escarabajo. La nueva carrocería incluía
detalles como un florero de acrílico y
varios ganchos para colgar la cartera.
Quizás estos elementos parezcan efíme-
ros, pero generaron una clara preferencia
por quienes debían conducirlo a diario.
Así mismo, la publicidad trabaja
sugestionando los sentidos. Un reciente
ejemplo está generado por Jeep —mar-
ca tradicional destinada a rudos y va-
lientes caballeros— y la promoción del
Compass. En el corto publicitario, se ve
cómo una mujer de edad intermedia,
desarrolla acrobacias en la ciudad, imi-
tando la versatilidad de su vehículo. No
es de extrañar que el Compass se posi-
cione como el modelo de inicio de
gama, pero defendiendo sus elementos
tradicionales como la doble tracción.
Hoy las mujeres poseen un grado su-
perior de exigencia en relación al mas-
culino al momento de comprar de su
vehículo, ya que este puede formar par-
te de su vestidor, o ser utilizado a diario
para movilizar a la inquieta familia.
Hacia el futuro, la construcción de ver-
siones no contaminantes formará las
carrocerías y diagramará del habitácu-
lo. A su vez, la menor natalidad en am-
bos continentes eliminará paulatina-
mente la compra de vehículos grandes,
posicionando la inversión en modelos
minúsculos, como el citado Fiat 5oo.
Incluso, los programas de personaliza-
ción de equipamiento, colores y textu-
ras en elegir, serán de la partida de to-
dos los vehículos disponibles. En última
instancia, los constructores deberán
trabajar en nuevos métodos de conven-
cer a la mujer, ya que es ella quien tiene
la decisión final. ■
Juan Ponieman
SMART-VOLKSWAGENNEWBEETLE
T
ras cinco décadas de producción,
cientos de versiones y millones
de unidades alrededor del globo,
Toyota debió pensar nuevamente cómo
hacer maravilloso y genial a su vehícu-
lo emblema. Las anteriores generacio-
nes impusieron su estilo: iniciando en
los años cincuenta con una réplica al
Jeep Willis, hasta alcanzar el suntuoso y
mayúsculo Land Cruiser 100, los dis-
tintos LC siempre han tenido un plus en
soberbia estructural y confiabilidad
mecánica. No obstante, la tendencia
mundial señala a la velocidad asfáltica
como el camino a seguir (el BMW X6 así
lo cree); fue por ello que la tradición
debió ser evaluada hasta el último cen-
tímetro para concretar una obra autén-
tica y admirable. El Land Cruiser 200
emergió como el reemplazo natural:
cuantiosas modificaciones se habían
producido con respecto a la generación
predecesora, pero la esencia se mantuvo
exacta. Desde Toyota, la filosofía del
riesgo no se expresa en velocidad depor-
tiva, sino al bordear ríos crecidos, supe-
rar obstáculos de piedra o trepar mon-
tañas endiabladas. Ello, sumado a un
desempeño idóneo en ciudad, crea el
legendario espíritu Land Cruiser.
Un nuevo motor Diesel ha sido im-
plantado: ocho cilindros en V y 235 cv
son de la partida para movilizar a la in-
mensa carrocería. Una transmisión au-
tomática —con pasos secuenciales— ha
sido programada para aprovechar la
máxima fuerza del impulsor a bajo ré-
gimen, lo cual conlleva un trabajo off
road siempre eficiente y atento a vencer
en condiciones extremas. Tampoco se
ha olvidado de la velocidad, dado que
la potencia lo guía hasta superar los
205 km/h de velocidad final.
En su interior, la elegancia reina y
somete a brutalidad mecánica ante un
silencio absoluto: ningún sonido es per-
cibido por los ocupantes, quienes dis-
frutan de las butacas revestidas en
cuero, la climatización diferenciada o la
extrema fidelidad del equipo musical.
Amén de poderoso motor, repleto de
brío y contundencia, la tecnología parti-
cipa constante pero tímida en la conduc-
ción. El control de estabilidad fue pro-
gramado con inteligencia para eliminar
el balanceo de su carrocería, frenando
sólo lo necesario al neumático desequili-
brado. Su funcionamiento ideal se halla,
tanto en las calles, como en los terrenos
poco firmes. A su vez, y a modo de pri-
micia mundial, un control de ascenso
fue instalado: seleccionando la veloci-
dad, el sistema comanda las ruedas que
patinan y eleva al vehículo. Otro siste-
ma, antagónico en su funcionamiento,
es el control de descenso: éste aplica y
libera los frenos, para depositar al 200
en suma perfección en los caminos para-
lelos. Dichos sistemas tecnológicos
suplen al volantista en su función ilus-
trada al mando,
pero aportan a la
seguridad necesaria en
todas las superficies.
Tan exquisito e inmenso,
como salvaje y prepotente, el
Land Cruiser 200 mantiene
indómito su pensamiento, abordando
el lujo con pericia, al barro con sabidu-
ría y la ciudad con plena armonía. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
Tolerante de la modernidad, pero nostálgico de las épocas bárbaras, Toyota muestra
una combinación de exquisitez y originalidad
La tradición en la excelencia
/// T E S T D R I V E ///
TOYOTALANDCRUISER200
E
n los cuarenta y cinco años de
producción, la gama nueve once
ha presumido innovaciones y
mejorías constantes difíciles de hallar
en otros deportivos. Sus modelos siem-
pre han sabido cautivar a los conducto-
res al mostrar elevadas dosis de poten-
cia y pesajes reducidos. El apartado
corporativo estuvo comandado por ges-
tiones comerciales indudablemente
sagaces —que la han posicionado como
la empresa más rentable de la indus-
tria— y diversos equipos técnicos
sobresalientes, los cuales dotaron al
constructor alemán de la pericia y
audacia necesarias para atacar nuevos
segmentos y maximizar la imagen glo-
bal, asociando la marca con el éxito
personal y la perfección técnica.
La actual generación despliega más
de 25 versiones (ordenando carrocerías,
motores y transmisiones), siendo cada
una individual y difícil de igualar.
Quizás la más agradable sea aquella
conocida como Carrera 4S Cabrio. La
extensa combinación de letras supo
aunar tracción a los cuatro neumáticos,
cientos de cv y una caja de velocidades
de estreno.
El primero de los detalles que agrada
es la carrocería. Idéntica a la presenta-
da en el año 1964, pero tecnológica-
mente opuesta, el 911 presume veloci-
dad de paso en cada centímetro.
Estudiada con la mayor obsesión, su
finalidad es orientar los canales de aire
por sus contornos para acelerar aún
más la liviana carrocería. Incluso, la
posición del motor complica aún más el
desafío, debiendo calcular con mayor
estrictez su motricidad. Un techo de
lona fue colocado en lugar del clásico
coupé cerrado. En pocos segundos, el
aire se filtra por el rostro, mostrando una
cualidad inesperada y sumamente alegre
por tratarse de un vehículo de elevadas
prestaciones. Conducir de cara al viento
es la sensación más agradable hasta que
se hunde el pie en el acelerador. En este
/// T E S T D R I V E ///
La esencia 911 posee un nuevo referente al conocer al preciso 4S Cabrio.
El cielo es el límite
instante, 385 cv se transmiten del motor
a los cuatro neumáticos, gobernando los
sentimientos, imprimiendo una sonrisa
en el conductor e impulsando al nueve
once hasta rozar los 300 kilómetros por
hora, su velocidad final.
En el desarrollo del chasis, los ingenie-
ros dotaron al Carrera 4S de complejidad
en la conducción: un 911 debe ser el
resultado de la intrincada suma de partes
simples, pero jamás un vehículo ingenuo
de llevar. Sus prestaciones no son aptas
para inútiles del volante: ello lo demues-
tra el sistema activo de suspensiones, el
cual modifica la vivacidad de los amorti-
guadores, pudiendo elegir entre una rela-
tiva suavidad y la rigidez del acero. Es en
detalles como éstos donde el Porsche
más relevante de la historia se erige por
sobre sus rivales europeos. En momentos
cuando la perfección de sus motores sólo
señala el máximo rendimiento y los neu-
máticos se dirigen exactamente hacia
donde el piloto señaló.
El 911 es, tras cuatro décadas de
supremacía, el ejemplo perfecto de ori-
ginalidad precisa y fascinante. Sin con-
signar su filosofía, desde Porsche han
formado un mito vivo, convertido en
leyenda por los adoradores de la veloci-
dad, fanáticos de las pistas, pero fieles a
las emociones fuertes cada día. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
PORSCHE 911 CARRERA 4S CABRIO
E
n el insano y celestial mundo
del BMW M3, extrañas e incre-
íbles sensaciones rodean al con-
ductor. Aceleraciones exuberantes,
giros vertiginosos y orgasmos auditi-
vos forman parte de la convivencia
diaria que promete el pequeño V8 del
constructor alemán.
Basado en la carrocería del Serie 3
—el sedán de inicio de la gama— la
figura Coupé fue la elegida para mon-
tar una obra monumental. Los cam-
bios respecto al modelo convencional
son cientos: desde la eliminación del
techo metálico por uno de fibra de
carbono hasta las grandes llantas de
aleación ligera, se conservó la clásica
y elegante figura de sus líneas rígidas
y cortantes, estilo creado por el dise-
ñador americano Chris Bangle.
El motor es un desarrollo íntegro
para este modelo: con ocho cilindros y
420 cv, su potencia alcanza estánda-
res impensados para un deportivo
urbano. Masivo y contundente, se
trata de una máquina exigente, pero
fantástica. En menos de cinco segun-
dos supera la marca de los primeros
cien kilómetros por hora y continúa
bramando furia hasta los 250 km/h,
/// T E S T D R I V E ///
El deportivo urbano más importante de la historia ha concebido
una nueva generación, manteniendo intacta la fundición de violencia
y sensatez característica en su esencia.
El corredor
BMW M3
límite impuesto
electrónicamente
por el gobierno alemán.
Su habitáculo resuelve con simpli-
cidad al unificar el placer de conducir
con la técnica que comanda la elec-
trónica. Su panel minimalista centra
la atención en la reducción de teclas y
pérdida de atención; una pequeña
rueda giratoria y algunos botones son
los guardianes de administrar
la climatización, el sonido del
equipo de audio y las configuracio-
nes del interior. Múltiples airbags fue-
ron instalados, como también un
científico control de estabilidad,
capaz de detectar en un circuito la
pérdida de control y bloquear al neu-
mático insoluble para completar la
vuelta más veloz.
No obstante, la magia del nuevo
M3 no se halla en la seriedad de su
comportamiento, sino en la dualidad
que promete al sumar sobriedad en
su conducción y comodidad en el
andar. Con decenas de settings en la
computadora, es posible gestionar
la dureza de la amortiguación, la
ferocidad de su caja de velocidades o
la brutal entrega de potencia. En
otras palabras, haciendo una correcta
elección en los botones, es permisible
transformar al deportivo de circuito
en un pacífico automóvil de paseo.
Según pasan los años, la tecnología
que equipan los nuevos modelos los
convierten en bólidos de ensueño,
complejos y fascinantes. Ello ocurre a
bordo del nuevo BMW M3, un mode-
lo ideal para cada momento del cami-
no, cada día de la vida. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
A
l nombrar a Jaguar, una mul-
tiplicidad de reminiscencias,
historias, mitos y relatos auto-
movilísticos brotan desesperados:
desde los pequeños y veloces modelos
de los años treinta, hasta aquellos
inmensos y complejos XJ, la variedad
de modelos ilustres que ostenta
Jaguar elevaron a la compañía hasta
un peldaño de soberbia deportiva y
magnificencia escénica. No obstante,
las crisis que la empresa padeció en la
última década han derretido los prós-
peros desarrollos tecnológicos previos,
desviando a los compradores hacia
otros fabricantes. Por este motivo, la
llegada del XF, un sedán de grandes
proporciones —y pretensiones— en-
tusiasma a los amantes del felino pla-
teado. Aún más, el reciente lanza-
miento de la versión R apunta con
pericia hacia las flechas de plata ale-
manas, dignatarias de los aplausos de
los volantistas más experimentados.
Un estilo integralmente nuevo apa-
rece en la figura exterior: su frente
mezcla una enrejada parrilla, croma-
dos envolventes y un extenso capot.
Depurado y aerodinámico, el contor-
no general revela la clara intención de
agradar antes que excitar: bello pero
contenido, la línea general demuestra
un avance pleno en la artística y un
carácter actual. Tan sólo los neumáti-
cos de 20 pulgadas y las rasgaduras
en el capot revelan que se trata de la
versión vitaminada del calmo y apaci-
ble sedán británico.
En su interior, la innovación se
acentúa con severidad: un tenue albor
azulado reviste el cluster principal y
suaves Led iluminan cálidamente el
interior. Confortables butacas de cue-
ro acanalado relajan la espalda, en
tanto que los sistemas de climatiza-
ción y musicalización se controlan
con la simple acción de los dedos.
Madera de roble oscuro, aluminio y
paneles en cuero culminan por reves-
tir el habitáculo.
Al observar con detenimiento, sur-
ge un detalle difícil de olvidar: la au-
sencia de la palanca de cambios enfa-
tiza el nuevo idioma estético que pro-
pone Jaguar: en su lugar se aloja una
rueda giratoria, que ubicada en el
centro de la consola central, permite
seleccionar la posición de la caja
automática. Tras el volante, pequeñas
levas suplen la falta de selectora y
ofrecen un control absoluto de la rela-
ción de la caja automática-secuencial.
Hasta aquí se trata de un automó-
vil original con elementos de lujo y
una armónica figura. Pero sería un
profundo error relacionar al XF R con
un clásico sedán para mover ancia-
nos, ya que el motor colocado en el
frente diluye en segundos la tranqui-
lidad falsamente percibida. Sus ocho
cilindros en V fueron fortalecidos con
dos turbocompresores, los cuales bra-
man ferocidad y envían al eje trasero
510 cv. Más rápido y poderoso que
muchos de sus rivales europeos, el XF
R alcanza los primeros 100 kilómetros
por hora en menos de cinco segundos
y continúa su rauda travesía hasta
insanos 250 km/h, su registro límite.
Rápido y contundente, el propulsor
de cinco litros propone una ecuación
matemática perfecta, integrando ner-
vio absoluto y puro placer de conduc-
ción. Unido a un sistema de suspen-
sión inteligente, el cual orienta al cha-
sis hacia la posición idónea en el
momento preciso, variando de rígida
a dócil en milésimas de segundo, el
nuevo Jaguar supera con facilidad la
dialéctica que surge al componer de-
portividad y confort.
Insuperable para utilizar a diario,
increíblemente atlético y un velocista
infatigable, el nuevo XF R
ostenta el título de me-
jor sedán deportivo
de la actualidad. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
El nuevo sedán de Jaguar se ha tomado con seriedad a la deportividad,
concibiendo un modelo tan genial como elegante.
Lujo deportivo
/// T E S T D R I V E ///
JAGUAR
XF R
/// T E S T D R I V E ///
Un desarrollo distinto
envuelve de grandeza
la última creación
del productor europeo
de bólidos deportivos
Glamour
para un grande
MASERATI GRAN TURISMO
D
iseñado por el más célebre
Centro de diseño del con-
tinente europeo, el nuevo
coupé italiano busca sal-
var el glamour perdido en
los últimos años. Para ello, la dirección
corporativa confió en los trazos de
Pininfarina para bosquejar al modelo
reemplazante del polémico GranSport.
A su vez, un nuevo e inusual posiciona-
miento ideológico fue otorgado a la últi-
ma creación de la casa Maserati.
Una figura completamente nueva
emergió de los diseñadores del centro tec-
nológico turisino; con grandes ópticas, su
frente muestra un estilo aerodinámico y
fluido. Digno embajador de los diseños
mejor resueltos y hermosos del legendario
constructor italiano, se muestra como un
coupé sofisticado y ciertamente volumi-
noso —mide 4,9 m de largo—. Dos puer-
tas de grandes dimensiones y un malete-
ro considerable culminan el diseño exter-
no. Acompañan neumáticos de 20 pulga-
das y branquias laterales.
Su habitáculo promete espacio para
cuatro ocupantes; este detalle, único en
su segmento posee una justificación tan
personal como acertada. Otro detalle a
considerar es el extenso programa de
personalización interior, el cual permite
cuantiosas y diversas configuraciones.
Desde el color del cuero que reviste las
butacas, los materiales utilizados para
cubrir el plafón central, o la elección del
equipo de sonido, Maserati provee a sus
compradores de una experiencia única.
Quizás su interior, tan espacioso y
calmo como plenamente confortable y
detallista, haya tenido una fuerte inci-
dencia en la puesta a punto de su
motor. Con ocho cilindros en V y 405 cv,
el Gran Turismo ofrece una situación
conductiva generosa pero contenida.
Alejado de la ferocidad de Ferrari o la
insanidad de Lamborghini, en el
coupé de Maserati pareciera que la
intención fue reducir el nivel de adrena-
lina, depositando al conductor en un
vehículo ameno, veloz pero moderado.
Calificarlo de lento sería una torpeza,
ya que la tracción trasera envía al GT
hasta los primeros 100 km/h en menos
de 5,5 segundos y supera los 285 kiló-
metros horarios de registro máximo. No
obstante, el paso de marchas no es tan
rápido como debería y su botón Sport
no consigue centrar la diversión al
endurecer la suspensión y engravecer el
sonido del escape.
Por aquí es donde el fabricante ita-
liano ha construido su nuevo deportivo,
el cual encuentra en las eternas autopis-
tas su espacio de seguridad. El circuito
es un aditivo que no debe faltar jamás,
pero en vez de rivalizar con los superde-
portivos, el nuevo Maserati es un
corredor obsecuente de largas distan-
cias. Y es en este punto donde el con-
junto fascina, desde la ergonomía de su
butaca, la suavidad del cuero, la cali-
dad de su equipo de sonido o las reac-
ciones, tal vez sumisas, de su motor.
Su posicionamiento ha conseguido
alejarse del estigma que lo ubicaba por
debajo de los monstruos de Ferrari, y
sumarse al grupo de modelos que fueron
pensados para encantar en todo momen-
to. No es casualidad que de ese grupo,
Maserati sea la única opción posible. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
E
l ingreso del grupo Volkswagen
(en 1998) en la dirección corpo-
rativa de Bentley Motors
Limited deparó una multiplicidad de
críticas por parte de los usuarios tradi-
cionales de la marca. Ellos, seres racio-
nales y en su mayoría señores de 60
años, se habían acostumbrado durante
décadas a viajar en auténticas y abulta-
das máquinas de placer. Lentos pero re-
finados, los Bentley de los últimos cua-
renta años disfrutaban de haber sido
muy similares entre sí. Por ello, la tecno-
logía y vanguardia que corría
a gran velocidad con la llegada de VW
ahuyentó a miles de Bentley boys.
En parte, los primeros modelos de la
era VW —Continental GT y Flyng
Spur— no lograron captar el espíritu
británico de orgullosa grandeza. Por
este motivo, la presentación del nuevo
gran sedán entusiasmó a los usuarios
más recalcitrantes y
arcaicos, quienes entendieron que VW
finalmente había comprendido la esen-
cia Bentley y desarrollado un modelo
tan original como contemporáneo.
Sus líneas exteriores han tenido un
trabajo germinal obsecuente: sus trazos
rememoran la extrema simpleza que
caracterizó, desde los inicios, a los com-
/// T E S T D R I V E ///
El pináculo
del automovilismo británico
BENTLEY MULSANNE
Inmenso y fascinante, el nuevo Bentley busca en los trazos clásicos
rememorar grandes hitos de la automoción inglesa.
124-125 TD Bentley.qxd 5/13/10 10:49 AM Page 124
plejos sedanes ingleses. Inmenso y pre-
sumido, su carrocería presenta medidas
poco vistas en el mercado actual: posee
5,6 m de largo y casi dos de ancho.
En su frente se mantienen aquellos
detalles que jamás deben faltar en un
auténtico Bentley: la metálica y entre-
tejida parrilla de aluminio y la B alada
perpetúan calidad desde el inicio. A
ellos se suman los faros circulares y la
gran toma de aire central.
Por detrás, la insignificancia estética
se ha presentado. Casi sin presencia, los
bellos focos traseros se limitan a cum-
plir con su función lumínica, permitien-
do al baúl almacenar cuantiosas valijas.
Su interior relata una historia tam-
bién interesante: despegado mundo im-
personal de los masivos automóviles de
Wolfsburgo, el habitáculo del Mulsanne
se posiciona como una tienda de cara-
melos para un púber hambriento. 24
tonos de cueros, decenas de texturas de
maderas y cientos de ambientaciones,
Bentley declara que será imposible que
dos Mulsanne sean idénticos. Para mo-
vilizar la cuantiosa carrocería, los inge-
nieros de Crew revitalizaron el añejo
motor V8 de 6,75 litros. Este block, uti-
lizado por más de 40 años, fue ac-
tualizado para ser instalado en la nueva
estrella británica. Vitaminado por la
electrónica alemana y la contundencia
de un turbo-compresor, los técnicos
ingleses extremaron la potencia hasta
situarla en 513 cv. Veloz y silencioso, el
Mulsanne presume una conducción
suave, simplificada principalmente por
la caja de velocidades automática de
ocho relaciones. No obstante, cuando el
velocímetro marca 260 km/h, la rigidez
y seriedad se presentan de inmediato:
alejado del comportamiento atlético, el
nuevo Bentley preserva las mañas de
un experimentado corredor y presume
un labrado conocimiento para tomar
una curva a gran velocidad. En espacios
reducidos, la desmultiplicada dirección
asiste al conductor y posibilita escabu-
llirse por los acotados pasillos urbanos.
Destinado al sector corporativo, que
disfrutará el tremendo espacio y la
excelsa calidad de las butacas traseras,
Bentley no olvidó dotar al Mulsanne de
entusiasmo en el puesto del conductor.
Con él, la búsqueda del más tradicional
de los constructores ingleses ha ganado
nuevos compradores, en función de
proponer una segunda luna de miel a
los clásicos y exigentes Bentley boys. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
124-125 TD Bentley.qxd 5/13/10 10:49 AM Page 125
C
uando el grupo Volkswagen, en
1998, anunció la adquisición del
paquete accionario del más irre-
verente y lateral constructor de vehícu-
los sobre la tierra, algunos se pregunta-
ron cómo haría el grupo alemán para
mantener indómito el espíritu salvaje
característico en los productos de
Lamborghini, sin intrometer su biblio-
teca repleta de rígidos procesos.
La primera acción que realizó el
novedoso dueño fue iniciar el desarrollo
del reemplazante del longevo Diablo: si
bien las ventas se mantenían, el propó-
sito de Audi era exponenciar el poten-
cial del constructor italiano, tal vez
opacado en las últimas décadas por el
mito Ferrari.
Pocos años más tarde, en 2002, el
maligno e inmenso Murciélago emergía
de la factoría de Sant’Agata Bolognese.
Con un nuevo propulsor de doce cilin-
dros, seducía a los valientes conducto-
res a vivenciar una experiencia de 580
cv y más de 300 km/h. Su estricto y
hermoso diseño se fusionaba con la
avanzada técnica empleada en el traza-
do de sus líneas y la búsqueda por redu-
cir la fricción del viento.
La llegada de nuevos contendientes
al podio de los súper deportivos —Fe-
rrari Enzo y Pagani Zonda— obligó al
equipo técnico a diseñar nuevos argu-
mentos para continuar atrayendo a los
compradores hacia las tiendas Lambo.
Versiones sin techo y más potencia se
sucedieron año tras año, hasta la llega-
da del bestial LP 670-4 SuperVeloce
(lanzado al mercado en 2009), el último
homenaje al Murciélago hasta el arribo
de un nuevo semental de doce cilindros
a comienzos de 2011. Vale recordar que
este modelo es el más exitoso en la his-
toria de la firma, al haber sido adquiri-
do por más de tres mil usuarios.
El cambio fundamental entre el
Murciélago de serie (el cual genera sola-
mente 640 cv) y esta versión alivianada,
son los reemplazos en su interior por
piezas de carbono y nueva configura-
ción de ciertos elementos aerodinámi-
cos. Mantiene el motor de doce cilindros
y 6,5 litros, pero aumenta la carga de
potencia: 670 cv y 340 km/h de veloci-
dad máxima son los registros que decla-
ra. También ha sido sustraído el equipo
de sonido y el navegador satelital; los
asientos, antes de cuero, fueron reem-
plazados por unos livianos tipo
baquet de fibra de carbono. El
resumen a tan logrado esfuerzo no
son solamente 100 kilos
menos, sino un peso más equilibrado y
mejor distribuido. Con prestaciones tan
insanas —alcanza los primeros 100
km/h en 3,3 segundos— como adicti-
vas, el Murciélago LP 670 ostenta un
récord imposible de nomenclar: es sen-
cillamente el vehículo más aterrador
hoy presente en las autopistas. Ya sea
por la brutal carga de potencia, el bra-
mido ensordecedor de su motor o el ele-
vadísmo agarre que ofrecen sus neumá-
ticos, el coche se desempeña como
un auténtico súper deportivo,
superando los registros
/// T E S T D R I V E ///
El canto del cisne
La bestial carga de potencia, el bramido ensordecedor de su motor,
el poderoso agarre de los neumáticos, definen al Lamborghini
Murciélago LP 670-4 SuperVeloce como un auténtico superdeportivo, capaz
de superar los registros de los automóviles más veloces y complejos.
de los más veloces y complejos modelos
de la competencia.
Audi ha logrado, en su viaje junto a
Lamborghini, ordenar el terror en fun-
ción de alivianar el uso, haciendo mo-
delos más fiables, mejor terminados y
aún más apasionantes. ■
Juan Ponieman
/// T E S T D R I V E ///
LAMBORGHINI MURCIÉLAGO LP 670-4

Test Drive TWG

  • 1.
    D eportivizar un Mercedes-Benz jamásha sido una labor sim- ple: antes de la segunda gran guerra, el compromiso entre deporti- vidad y magnificencia que ostentaban los modelos germanos era inigualable, pero su puesta a punto requería miles de horas en trabajo para alcanzar un estándar de excelencia. A medida que las décadas se sucedieron, la calidad comenzó a declinar en post de salvar fondos; la preciada deportividad debió ser olvidada y lo que aún que- daba de ella transformada en inmovi- lidad: la sensación de orgullosa sober- bia disminuyó. A su vez, el inconteni- ble avance de los sedanes británicos y alemanes (Jaguar para sus series Mark y XJ y el BMW Serie 7, respec- tivamente) generó un alerta de consi- deración. No obstante, la década del noventa revitalizó los muros de la fac- toría de Stuttgart y la marca reinició su trayecto hacia el liderazgo. Si bien las ventas aumentaban, los consumi- dores buscaban vehículos vertiginosos y brutales —cuantiosos clientes de- mandaban un rival para el afamado BMW M3. Para ello, la división de competición AMG tuvo aparición comercial, permitiendo que Mercedes-Benz mantuviese su espí- ritu firme e imperturbable. Desarrollados sobre las platafor- mas de los Merc de serie, AMG rege- nera la mecánica y propone nuevas armas letales bajo el capó, reemplaza las suspensión y aditiva los controles electrónicos, retardando su intromi- sión en el pilotaje. Un modelo real- mente especial -que tendrá mayor participación productiva- es el C63 AMG: basado en el clásico sedán de cuatro puertas, la radiante versión presume insanidad tecnológica y voracidad conductiva. Su motor de ocho cilindros no advierte la brutal carga de caballos que es capaz de generar: 457 desal- mados sementales imprimen caucho en el asfalto, al tiempo que la veloci- dad avanza sin cesar. La medida máxima está limitada a 250 kilóme- tros por hora y su aceleración consi- gue los primeros 100 km/h en 4.5 segundos. Pero, al suspender el vérti- /// T E S T D R I V E /// Un ejemplar memorable inicia sus andanzas y promete vivencias únicas para un sedán de cuatro puertas y estirpe familiar. La estirpe alemana 170-171 Test drive Mercedes.qxd 1/7/09 10:51 AM Page 170
  • 2.
    go, los sistemasse relajan y el C63 serena su salvajismo. El comporta- miento general se iguala con el de la aburrida Clase C: la suavidad de mar- cha y perfecta insonorización aíslan por completo de las inclemencias del camino; a su vez, el centro musical firmado por harman-kardonn domina la escena, emitiendo los sonidos más puros. Por último, el equipamiento de lujo mantiene los asientos eléctricos revestidos en cuero, faros bixenón y control de temperatura de dos zonas. Tanto en carreteras abiertas como en circuitos privados al público, el C63 busca los límites constantemen- te: su control de estabilidad conscien- tiza al novato conductor, asimismo, quien tenga la bravura de eliminar las ayudas electrónicas, tendrá el placer de su vida: un chasis ajustado permi- te extensos juegos por la pista y la fuerza del motor consigue prestacio- nes genuinamente deportivas. Pero, ¿por qué este Mercedes- Benz, colorido con potencia y llantas de 18 pulgadas debe ser una opción para el comprador ávido de nuevas emociones? Es en la armonía que han aunado los ingenieros de Affalterbach al combinar canibalismo mecánico, refinamiento interior y superación conductiva, el motivo que permite dis- frutar de un blend tan exótico como exquisito y, por qué no, racional. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E /// MERCEDES-BENZ C63 AMG 170-171 Test drive Mercedes.qxd 1/7/09 10:51 AM Page 171
  • 3.
    L uego de varioshitos estéti- cos —TT, A3 y A5 primor- dialmente— la división que trabaja en los diseños de Audi se planteó cómo debía ser su próximo súper deportivo de ciudad. Con el éxito alcanzado por el prodigioso R8, la búsqueda, que para aquel modelo había sido artística, mutó hacia la indiferencia estética. Es por ello que sobre el nuevo RS 6 las condi- ciones visuales, silenciadas bajo una figura clásica y tal vez aburrida, sucumben ante la obra monumental perpetrada bajo la carrocería. Son escasos los elementos que deta- llan la presencia del modelo más pode- roso jamás creado por el constructor alemán: pasa-ruedas sobredimensiona- dos, pequeños alerones laterales y la agrupación de cuatro salidas de escape en la sección posterior. En el habitácu- lo, sensaciones firmes, serenas y tenues se entrelazan lúdicamente, conversando un mismo dialecto. Butacas revestidas en cuero antideslizante con reglajes para competición, techo eléctrico, cli- matizador de aire y un sistema de con- figuración interior sus elementos princi- pales. Pero, regresemos al citado siste- ma multimedia de configuración, el cual alberga una función particular (además de las clásicas sobre musicali- zación y disposiciones interiores) y con- vierte al RS 6 en un bruto e intempesti- vo bólido de competición urbano. Mediante pequeños toques en la ruedi- lla de comando, es posible seleccionar el grado de dureza que transmitirá la sus- pensión. Quizá no aparente demasiado, pero la metamorfosis que produce en el chasis hace temblar al volantista más /// T E S T D R I V E /// Con el RS 6, Audi lanza un producto que incendiará los sentidos y promete, a cambio de 200 mil dólares, ser el sedán más rápido sobre la tierra. Soberbia y barbarie AUDI RS 6
  • 4.
    experimentado. Aún más,conociendo que su impulsor genera pura potencia, la diferencia que forja dicho sistema en la conducción es trascendental. Su propulsor es un masivo y tecnoló- gico block de diez cilindros, vitaminado con dos turbocompresores y con un des- plazamiento de 4.991 centímetro cúbi- cos. La consecuencia es una máquina que brama potencia y escarba el asfalto. No obstante, su aspecto más laureado no es la estúpida cantidad de energía disponible —los bancos de potencia enuncian 579 cv— sino la dualidad de comportamiento que se disputa entre docilidad e intimidación. Un dato revela la tempestuosidad del motor: la veloci- dad máxima está regulada electrónica- mente en 250 km/h, no obstante, ante la eventual desconexión de tal limitador, la misma superaría los 330 km/h. Administrada por una transmisión automática de seis marchas —con fun- ción secuencial— la tracción es dirigida en el momento exacto, al lugar exacto. Entregada en forma independiente a los cuatro neumáticos, su finalidad persi- gue aumentar el ritmo de conducción en cada curva, aseverando seguridad y velocidad. El RS 6 ha superado a su propia vocación atlética, permitiendo al con- ductor sentir su arrogancia, intensidad y fortaleza a cada instante; traduciendo deportividad mecánica en sensaciones terrenales únicas. Es por ello que el culto por la velocidad es sólo un detalle en esta máquina que idealiza la perfec- ción conductiva. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E ///
  • 6.
    LA LIBERACIÓN FEMENINAHA COM- PUESTO UN UNIVERSO COMPLETAMENTE NUEVO PARA LOS CONSTRUCTORES, QUIENES DEBIERON RESOLVER Y DISOL- VER LA MASCULINIDAD Y LLEVAR LOS DI- SEÑOS HACIA EL GUSTO DE LAS MUJERES. Las variantes que la movilidad humana toma pueden variar en gran forma: las características del terreno, las costum- bres y, primordialmente, la demografía han orientado a los constructores a de- sarrollar modelos para cada región. Mientras que en los Estados Unidos, las mastodónticas pick ups y las Minivan tomaron el protagonismo, el conductor europeo prefirió disminuir centímetros y centrarse en la eficiencia conductiva. Tal vez por ello, las mujeres que condu- cían dichos vehículos se identificaron con sendos estilos y buscaron mejorar, con sus sugerencias, cada modelo. Fue quizás, luego de la segunda gran guerra cuando el posicionamiento y la atención que recibió el segmento feme- nino tuvo su primer auge. En Europa, la devastada industria indagó en mode- los pequeños y realmente económicos (Fiat 500, BMW Isseta 300, etc); en tanto, América experimentó el gigantis- mo de sus modelos, presentado los ex- tensos sedanes y primeras rurales en los años setenta. La década del ochenta mostró la apa- rición de un clásico eterno: la presenta- ción del Chrysler Town & Country (co- nocida como Caravan en los mercados latinos) tuvo un destino tan femenino como decidido. Su estética clásica, pla- gada de trazos rectos, albergó a siete pasajeros con absoluta extensión. Por su parte, Europa mantenía el éxito de mo- delos pequeños, como los elegantes Peugeot 205 y BMW 320. Pero fue, re- cién a finales de los años noventa, cuan- do un constructor netamente masculino se permitió destinar un modelo al consumidor más olvi- dado. La pertinente /// T E S T D R I V E /// SMART BRABUS AUDI A3 SPORTBACK LANCIA YPSILON She drives
  • 7.
    136 /// T ES T D R I V E /// Audi se encaminó en la misma direc- ción con su versión de un ciudadano Premium. El contenido A3 expuso sus razones sobre como desarrollar lujo en una carrocería pequeña. A diferencia del Clase A, donde la armonía conduc- tiva estaba presente, el A3 se diferenció al instalar adrenalina: un elemento complemente nuevo para el pie derecho del consumidor femenino. Si bien el A3 fue un vehículo unisex, la seguridad que aportaba, mediante la tecnología interior y el avance de sus motores, in- vitaron a cientos de conductoras en so- brepasar sus propios límites éticos de velocidad y accedieron a una práctica radical de dirigir sus vehículos. Incluso, las terminales locales, con sus progra- mas de aprendizaje de conducción, vie- ron la inclusión del sexo débil en forma masiva y destinaron nuevos cursos. Con modelos como el Smart o el Audi A3, la femineidad tomó el prota- y sabia exhibición del Clase A —hach- back de cinco puertas— motivó un alu- vión de ventas y proclamó al lujo como un elemento necesario. A su vez, las me- didas acotadas resolvieron los inconve- nientes de las grandes urbes europeas, quienes vieron incesantes, los miles de Clase A en sus calles. No obstante, la avaricia germana tuvo su corona, cuan- do anunció el inicio comercial del que sería, el modelo más extravagante, chic y solicitado del planeta. Bajo la filial Smart, el Fortwo de tan sólo 2,5 metros de largo, consiguió aunar un valor re- ducido (ronda los doce mil euros) la máxima eficacia en gusto femenino. Tan suave como reconocible, la pequeña figura demostraba cómo era posible vender sofisticación en un envase dimi- nuto. A su vez, las cientos de combina- ciones posibles de tonos interiores y exteriores (puertas y carrocería) imposi- bilitan la semejanza entre dos unidades. gonismo ignorado por décadas e impu- so sus preferencias por sobre las ten- dencias estilísticas. Por ello, decenas de constructores, debieron replantear sus estrategias, incluyendo a la mujer en el uso diario e involucrando a sus razones en el diseño. Aún más, conociendo y certificando que en la mayoría de los casos, es la mujer quien decide cuál será el próximo vehículo en adquirir. Muchos modelos poseen rostros amenos y detalles agradables a la vista. El Nissan Micra o el Mini Cooper son un ejemplo de ello. Fiat comprendió rápidamente la nueva escuela y presentó dos prácticos citycars. El amigable Panda y el revolu- cionario Cincuecento. La relevancia mundial que ha concretado este último es el reconocimiento que precisaba Fiat para evitar los números rojos y reiniciar su senda hacia el éxito. Su virtud más reconocible es el diseño, el cual embelesa MERCEDES BENZ A200 FIAT500C-FIAT500GIARDINIERA(1960)-FIAT500F
  • 8.
    /// T ES T D R I V E /// a todos por igual y busca constantemen- te el regocijo personal. Comprar un 5oo puede ser una obra tan egocéntrica como placentera; un placebo para los sentidos. Sus líneas redondeadas juegan lúdicas por la pequeña carrocería: un estilo absorbido de la década del cincuenta y el espacio para cuatro pasajeros son las propuestas que organiza el fantástico 5oo. Y es que, en su concepción tan sutil y amena, se centra el tremendo suceso que está atravesando el Cincuecento. Distinguido por la totalidad de mujeres y aprobado por los hombres, el 5oo ha conseguido posicionarse en el liderato del segmento de los vehículos femeninos. Aún más, los estudios sobre utilidad, hablan que muy pocas veces cuatro pasajeros ocuparán las finas butacas, por lo cual, la minúscula carrocería será completamente comprensible. Incluso se han destinado cientos de horas en la concepción de elementos externos de adorno de la carrocería: su finalidad es clara y explora los distintos apartados de la sensualidad personal y la identificación con el vehículo conducido. Lancia también ha instalado elegan- cia en sus modelos —basados en Fiat— y concretado una decida embestida sobre las conductoras. El coqueto y seductor Ypsilon viste su interior con suntuosos materiales. Elementos de lujo como techo vidriado, butacas revestidas en cuero o el programa de personaliza- ción (Lancia lo denomina 555) se hallan de serie en toda la gama. No obstante, la pequeñez también aburre y aquellas con un espíritu de aventura se abocan a las carrocerías extensas. Honda y el magnífico CR-V ha perdurado por años y posicionado su nombre en la cima de los SUV (Sport Utility Vehicles). Pensando en quienes lo conducirían, el movedizo CR-V elimi- nó las ayudas para realizar travesías offroad e incluyó suavidad y simplici- dad en la conducción. Ello, sumado a un estilo conservador y moderno, ver- siones de transmisión automática y una distribución del habitáculo muy intere- sante, lo convierten en una alternativa indispensable. Otro caso de renombre lo relata Volkswagen, quien se ha ingeniado en dibujar líneas rígidas en todos sus vehí- culos, feminizó la reedición del clásico Escarabajo. La nueva carrocería incluía detalles como un florero de acrílico y varios ganchos para colgar la cartera. Quizás estos elementos parezcan efíme- ros, pero generaron una clara preferencia por quienes debían conducirlo a diario. Así mismo, la publicidad trabaja sugestionando los sentidos. Un reciente ejemplo está generado por Jeep —mar- ca tradicional destinada a rudos y va- lientes caballeros— y la promoción del Compass. En el corto publicitario, se ve cómo una mujer de edad intermedia, desarrolla acrobacias en la ciudad, imi- tando la versatilidad de su vehículo. No es de extrañar que el Compass se posi- cione como el modelo de inicio de gama, pero defendiendo sus elementos tradicionales como la doble tracción. Hoy las mujeres poseen un grado su- perior de exigencia en relación al mas- culino al momento de comprar de su vehículo, ya que este puede formar par- te de su vestidor, o ser utilizado a diario para movilizar a la inquieta familia. Hacia el futuro, la construcción de ver- siones no contaminantes formará las carrocerías y diagramará del habitácu- lo. A su vez, la menor natalidad en am- bos continentes eliminará paulatina- mente la compra de vehículos grandes, posicionando la inversión en modelos minúsculos, como el citado Fiat 5oo. Incluso, los programas de personaliza- ción de equipamiento, colores y textu- ras en elegir, serán de la partida de to- dos los vehículos disponibles. En última instancia, los constructores deberán trabajar en nuevos métodos de conven- cer a la mujer, ya que es ella quien tiene la decisión final. ■ Juan Ponieman SMART-VOLKSWAGENNEWBEETLE
  • 9.
    T ras cinco décadasde producción, cientos de versiones y millones de unidades alrededor del globo, Toyota debió pensar nuevamente cómo hacer maravilloso y genial a su vehícu- lo emblema. Las anteriores generacio- nes impusieron su estilo: iniciando en los años cincuenta con una réplica al Jeep Willis, hasta alcanzar el suntuoso y mayúsculo Land Cruiser 100, los dis- tintos LC siempre han tenido un plus en soberbia estructural y confiabilidad mecánica. No obstante, la tendencia mundial señala a la velocidad asfáltica como el camino a seguir (el BMW X6 así lo cree); fue por ello que la tradición debió ser evaluada hasta el último cen- tímetro para concretar una obra autén- tica y admirable. El Land Cruiser 200 emergió como el reemplazo natural: cuantiosas modificaciones se habían producido con respecto a la generación predecesora, pero la esencia se mantuvo exacta. Desde Toyota, la filosofía del riesgo no se expresa en velocidad depor- tiva, sino al bordear ríos crecidos, supe- rar obstáculos de piedra o trepar mon- tañas endiabladas. Ello, sumado a un desempeño idóneo en ciudad, crea el legendario espíritu Land Cruiser. Un nuevo motor Diesel ha sido im- plantado: ocho cilindros en V y 235 cv son de la partida para movilizar a la in- mensa carrocería. Una transmisión au- tomática —con pasos secuenciales— ha sido programada para aprovechar la máxima fuerza del impulsor a bajo ré- gimen, lo cual conlleva un trabajo off road siempre eficiente y atento a vencer en condiciones extremas. Tampoco se ha olvidado de la velocidad, dado que la potencia lo guía hasta superar los 205 km/h de velocidad final. En su interior, la elegancia reina y somete a brutalidad mecánica ante un silencio absoluto: ningún sonido es per- cibido por los ocupantes, quienes dis- frutan de las butacas revestidas en cuero, la climatización diferenciada o la extrema fidelidad del equipo musical. Amén de poderoso motor, repleto de brío y contundencia, la tecnología parti- cipa constante pero tímida en la conduc- ción. El control de estabilidad fue pro- gramado con inteligencia para eliminar el balanceo de su carrocería, frenando sólo lo necesario al neumático desequili- brado. Su funcionamiento ideal se halla, tanto en las calles, como en los terrenos poco firmes. A su vez, y a modo de pri- micia mundial, un control de ascenso fue instalado: seleccionando la veloci- dad, el sistema comanda las ruedas que patinan y eleva al vehículo. Otro siste- ma, antagónico en su funcionamiento, es el control de descenso: éste aplica y libera los frenos, para depositar al 200 en suma perfección en los caminos para- lelos. Dichos sistemas tecnológicos suplen al volantista en su función ilus- trada al mando, pero aportan a la seguridad necesaria en todas las superficies. Tan exquisito e inmenso, como salvaje y prepotente, el Land Cruiser 200 mantiene indómito su pensamiento, abordando el lujo con pericia, al barro con sabidu- ría y la ciudad con plena armonía. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E /// Tolerante de la modernidad, pero nostálgico de las épocas bárbaras, Toyota muestra una combinación de exquisitez y originalidad La tradición en la excelencia
  • 10.
    /// T ES T D R I V E /// TOYOTALANDCRUISER200
  • 11.
    E n los cuarentay cinco años de producción, la gama nueve once ha presumido innovaciones y mejorías constantes difíciles de hallar en otros deportivos. Sus modelos siem- pre han sabido cautivar a los conducto- res al mostrar elevadas dosis de poten- cia y pesajes reducidos. El apartado corporativo estuvo comandado por ges- tiones comerciales indudablemente sagaces —que la han posicionado como la empresa más rentable de la indus- tria— y diversos equipos técnicos sobresalientes, los cuales dotaron al constructor alemán de la pericia y audacia necesarias para atacar nuevos segmentos y maximizar la imagen glo- bal, asociando la marca con el éxito personal y la perfección técnica. La actual generación despliega más de 25 versiones (ordenando carrocerías, motores y transmisiones), siendo cada una individual y difícil de igualar. Quizás la más agradable sea aquella conocida como Carrera 4S Cabrio. La extensa combinación de letras supo aunar tracción a los cuatro neumáticos, cientos de cv y una caja de velocidades de estreno. El primero de los detalles que agrada es la carrocería. Idéntica a la presenta- da en el año 1964, pero tecnológica- mente opuesta, el 911 presume veloci- dad de paso en cada centímetro. Estudiada con la mayor obsesión, su finalidad es orientar los canales de aire por sus contornos para acelerar aún más la liviana carrocería. Incluso, la posición del motor complica aún más el desafío, debiendo calcular con mayor estrictez su motricidad. Un techo de lona fue colocado en lugar del clásico coupé cerrado. En pocos segundos, el aire se filtra por el rostro, mostrando una cualidad inesperada y sumamente alegre por tratarse de un vehículo de elevadas prestaciones. Conducir de cara al viento es la sensación más agradable hasta que se hunde el pie en el acelerador. En este /// T E S T D R I V E /// La esencia 911 posee un nuevo referente al conocer al preciso 4S Cabrio. El cielo es el límite
  • 12.
    instante, 385 cvse transmiten del motor a los cuatro neumáticos, gobernando los sentimientos, imprimiendo una sonrisa en el conductor e impulsando al nueve once hasta rozar los 300 kilómetros por hora, su velocidad final. En el desarrollo del chasis, los ingenie- ros dotaron al Carrera 4S de complejidad en la conducción: un 911 debe ser el resultado de la intrincada suma de partes simples, pero jamás un vehículo ingenuo de llevar. Sus prestaciones no son aptas para inútiles del volante: ello lo demues- tra el sistema activo de suspensiones, el cual modifica la vivacidad de los amorti- guadores, pudiendo elegir entre una rela- tiva suavidad y la rigidez del acero. Es en detalles como éstos donde el Porsche más relevante de la historia se erige por sobre sus rivales europeos. En momentos cuando la perfección de sus motores sólo señala el máximo rendimiento y los neu- máticos se dirigen exactamente hacia donde el piloto señaló. El 911 es, tras cuatro décadas de supremacía, el ejemplo perfecto de ori- ginalidad precisa y fascinante. Sin con- signar su filosofía, desde Porsche han formado un mito vivo, convertido en leyenda por los adoradores de la veloci- dad, fanáticos de las pistas, pero fieles a las emociones fuertes cada día. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E /// PORSCHE 911 CARRERA 4S CABRIO
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    E n el insanoy celestial mundo del BMW M3, extrañas e incre- íbles sensaciones rodean al con- ductor. Aceleraciones exuberantes, giros vertiginosos y orgasmos auditi- vos forman parte de la convivencia diaria que promete el pequeño V8 del constructor alemán. Basado en la carrocería del Serie 3 —el sedán de inicio de la gama— la figura Coupé fue la elegida para mon- tar una obra monumental. Los cam- bios respecto al modelo convencional son cientos: desde la eliminación del techo metálico por uno de fibra de carbono hasta las grandes llantas de aleación ligera, se conservó la clásica y elegante figura de sus líneas rígidas y cortantes, estilo creado por el dise- ñador americano Chris Bangle. El motor es un desarrollo íntegro para este modelo: con ocho cilindros y 420 cv, su potencia alcanza estánda- res impensados para un deportivo urbano. Masivo y contundente, se trata de una máquina exigente, pero fantástica. En menos de cinco segun- dos supera la marca de los primeros cien kilómetros por hora y continúa bramando furia hasta los 250 km/h, /// T E S T D R I V E /// El deportivo urbano más importante de la historia ha concebido una nueva generación, manteniendo intacta la fundición de violencia y sensatez característica en su esencia. El corredor BMW M3
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    límite impuesto electrónicamente por elgobierno alemán. Su habitáculo resuelve con simpli- cidad al unificar el placer de conducir con la técnica que comanda la elec- trónica. Su panel minimalista centra la atención en la reducción de teclas y pérdida de atención; una pequeña rueda giratoria y algunos botones son los guardianes de administrar la climatización, el sonido del equipo de audio y las configuracio- nes del interior. Múltiples airbags fue- ron instalados, como también un científico control de estabilidad, capaz de detectar en un circuito la pérdida de control y bloquear al neu- mático insoluble para completar la vuelta más veloz. No obstante, la magia del nuevo M3 no se halla en la seriedad de su comportamiento, sino en la dualidad que promete al sumar sobriedad en su conducción y comodidad en el andar. Con decenas de settings en la computadora, es posible gestionar la dureza de la amortiguación, la ferocidad de su caja de velocidades o la brutal entrega de potencia. En otras palabras, haciendo una correcta elección en los botones, es permisible transformar al deportivo de circuito en un pacífico automóvil de paseo. Según pasan los años, la tecnología que equipan los nuevos modelos los convierten en bólidos de ensueño, complejos y fascinantes. Ello ocurre a bordo del nuevo BMW M3, un mode- lo ideal para cada momento del cami- no, cada día de la vida. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E ///
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    A l nombrar aJaguar, una mul- tiplicidad de reminiscencias, historias, mitos y relatos auto- movilísticos brotan desesperados: desde los pequeños y veloces modelos de los años treinta, hasta aquellos inmensos y complejos XJ, la variedad de modelos ilustres que ostenta Jaguar elevaron a la compañía hasta un peldaño de soberbia deportiva y magnificencia escénica. No obstante, las crisis que la empresa padeció en la última década han derretido los prós- peros desarrollos tecnológicos previos, desviando a los compradores hacia otros fabricantes. Por este motivo, la llegada del XF, un sedán de grandes proporciones —y pretensiones— en- tusiasma a los amantes del felino pla- teado. Aún más, el reciente lanza- miento de la versión R apunta con pericia hacia las flechas de plata ale- manas, dignatarias de los aplausos de los volantistas más experimentados. Un estilo integralmente nuevo apa- rece en la figura exterior: su frente mezcla una enrejada parrilla, croma- dos envolventes y un extenso capot. Depurado y aerodinámico, el contor- no general revela la clara intención de agradar antes que excitar: bello pero contenido, la línea general demuestra un avance pleno en la artística y un carácter actual. Tan sólo los neumáti- cos de 20 pulgadas y las rasgaduras en el capot revelan que se trata de la versión vitaminada del calmo y apaci- ble sedán británico. En su interior, la innovación se acentúa con severidad: un tenue albor azulado reviste el cluster principal y suaves Led iluminan cálidamente el interior. Confortables butacas de cue- ro acanalado relajan la espalda, en tanto que los sistemas de climatiza- ción y musicalización se controlan con la simple acción de los dedos. Madera de roble oscuro, aluminio y paneles en cuero culminan por reves- tir el habitáculo. Al observar con detenimiento, sur- ge un detalle difícil de olvidar: la au- sencia de la palanca de cambios enfa- tiza el nuevo idioma estético que pro- pone Jaguar: en su lugar se aloja una rueda giratoria, que ubicada en el centro de la consola central, permite seleccionar la posición de la caja automática. Tras el volante, pequeñas levas suplen la falta de selectora y ofrecen un control absoluto de la rela- ción de la caja automática-secuencial. Hasta aquí se trata de un automó- vil original con elementos de lujo y una armónica figura. Pero sería un profundo error relacionar al XF R con un clásico sedán para mover ancia- nos, ya que el motor colocado en el frente diluye en segundos la tranqui- lidad falsamente percibida. Sus ocho cilindros en V fueron fortalecidos con dos turbocompresores, los cuales bra- man ferocidad y envían al eje trasero 510 cv. Más rápido y poderoso que muchos de sus rivales europeos, el XF R alcanza los primeros 100 kilómetros por hora en menos de cinco segundos y continúa su rauda travesía hasta insanos 250 km/h, su registro límite. Rápido y contundente, el propulsor de cinco litros propone una ecuación matemática perfecta, integrando ner- vio absoluto y puro placer de conduc- ción. Unido a un sistema de suspen- sión inteligente, el cual orienta al cha- sis hacia la posición idónea en el momento preciso, variando de rígida a dócil en milésimas de segundo, el nuevo Jaguar supera con facilidad la dialéctica que surge al componer de- portividad y confort. Insuperable para utilizar a diario, increíblemente atlético y un velocista infatigable, el nuevo XF R ostenta el título de me- jor sedán deportivo de la actualidad. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E /// El nuevo sedán de Jaguar se ha tomado con seriedad a la deportividad, concibiendo un modelo tan genial como elegante. Lujo deportivo
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    /// T ES T D R I V E /// JAGUAR XF R
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    /// T ES T D R I V E /// Un desarrollo distinto envuelve de grandeza la última creación del productor europeo de bólidos deportivos Glamour para un grande MASERATI GRAN TURISMO
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    D iseñado por elmás célebre Centro de diseño del con- tinente europeo, el nuevo coupé italiano busca sal- var el glamour perdido en los últimos años. Para ello, la dirección corporativa confió en los trazos de Pininfarina para bosquejar al modelo reemplazante del polémico GranSport. A su vez, un nuevo e inusual posiciona- miento ideológico fue otorgado a la últi- ma creación de la casa Maserati. Una figura completamente nueva emergió de los diseñadores del centro tec- nológico turisino; con grandes ópticas, su frente muestra un estilo aerodinámico y fluido. Digno embajador de los diseños mejor resueltos y hermosos del legendario constructor italiano, se muestra como un coupé sofisticado y ciertamente volumi- noso —mide 4,9 m de largo—. Dos puer- tas de grandes dimensiones y un malete- ro considerable culminan el diseño exter- no. Acompañan neumáticos de 20 pulga- das y branquias laterales. Su habitáculo promete espacio para cuatro ocupantes; este detalle, único en su segmento posee una justificación tan personal como acertada. Otro detalle a considerar es el extenso programa de personalización interior, el cual permite cuantiosas y diversas configuraciones. Desde el color del cuero que reviste las butacas, los materiales utilizados para cubrir el plafón central, o la elección del equipo de sonido, Maserati provee a sus compradores de una experiencia única. Quizás su interior, tan espacioso y calmo como plenamente confortable y detallista, haya tenido una fuerte inci- dencia en la puesta a punto de su motor. Con ocho cilindros en V y 405 cv, el Gran Turismo ofrece una situación conductiva generosa pero contenida. Alejado de la ferocidad de Ferrari o la insanidad de Lamborghini, en el coupé de Maserati pareciera que la intención fue reducir el nivel de adrena- lina, depositando al conductor en un vehículo ameno, veloz pero moderado. Calificarlo de lento sería una torpeza, ya que la tracción trasera envía al GT hasta los primeros 100 km/h en menos de 5,5 segundos y supera los 285 kiló- metros horarios de registro máximo. No obstante, el paso de marchas no es tan rápido como debería y su botón Sport no consigue centrar la diversión al endurecer la suspensión y engravecer el sonido del escape. Por aquí es donde el fabricante ita- liano ha construido su nuevo deportivo, el cual encuentra en las eternas autopis- tas su espacio de seguridad. El circuito es un aditivo que no debe faltar jamás, pero en vez de rivalizar con los superde- portivos, el nuevo Maserati es un corredor obsecuente de largas distan- cias. Y es en este punto donde el con- junto fascina, desde la ergonomía de su butaca, la suavidad del cuero, la cali- dad de su equipo de sonido o las reac- ciones, tal vez sumisas, de su motor. Su posicionamiento ha conseguido alejarse del estigma que lo ubicaba por debajo de los monstruos de Ferrari, y sumarse al grupo de modelos que fueron pensados para encantar en todo momen- to. No es casualidad que de ese grupo, Maserati sea la única opción posible. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E ///
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    E l ingreso delgrupo Volkswagen (en 1998) en la dirección corpo- rativa de Bentley Motors Limited deparó una multiplicidad de críticas por parte de los usuarios tradi- cionales de la marca. Ellos, seres racio- nales y en su mayoría señores de 60 años, se habían acostumbrado durante décadas a viajar en auténticas y abulta- das máquinas de placer. Lentos pero re- finados, los Bentley de los últimos cua- renta años disfrutaban de haber sido muy similares entre sí. Por ello, la tecno- logía y vanguardia que corría a gran velocidad con la llegada de VW ahuyentó a miles de Bentley boys. En parte, los primeros modelos de la era VW —Continental GT y Flyng Spur— no lograron captar el espíritu británico de orgullosa grandeza. Por este motivo, la presentación del nuevo gran sedán entusiasmó a los usuarios más recalcitrantes y arcaicos, quienes entendieron que VW finalmente había comprendido la esen- cia Bentley y desarrollado un modelo tan original como contemporáneo. Sus líneas exteriores han tenido un trabajo germinal obsecuente: sus trazos rememoran la extrema simpleza que caracterizó, desde los inicios, a los com- /// T E S T D R I V E /// El pináculo del automovilismo británico BENTLEY MULSANNE Inmenso y fascinante, el nuevo Bentley busca en los trazos clásicos rememorar grandes hitos de la automoción inglesa. 124-125 TD Bentley.qxd 5/13/10 10:49 AM Page 124
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    plejos sedanes ingleses.Inmenso y pre- sumido, su carrocería presenta medidas poco vistas en el mercado actual: posee 5,6 m de largo y casi dos de ancho. En su frente se mantienen aquellos detalles que jamás deben faltar en un auténtico Bentley: la metálica y entre- tejida parrilla de aluminio y la B alada perpetúan calidad desde el inicio. A ellos se suman los faros circulares y la gran toma de aire central. Por detrás, la insignificancia estética se ha presentado. Casi sin presencia, los bellos focos traseros se limitan a cum- plir con su función lumínica, permitien- do al baúl almacenar cuantiosas valijas. Su interior relata una historia tam- bién interesante: despegado mundo im- personal de los masivos automóviles de Wolfsburgo, el habitáculo del Mulsanne se posiciona como una tienda de cara- melos para un púber hambriento. 24 tonos de cueros, decenas de texturas de maderas y cientos de ambientaciones, Bentley declara que será imposible que dos Mulsanne sean idénticos. Para mo- vilizar la cuantiosa carrocería, los inge- nieros de Crew revitalizaron el añejo motor V8 de 6,75 litros. Este block, uti- lizado por más de 40 años, fue ac- tualizado para ser instalado en la nueva estrella británica. Vitaminado por la electrónica alemana y la contundencia de un turbo-compresor, los técnicos ingleses extremaron la potencia hasta situarla en 513 cv. Veloz y silencioso, el Mulsanne presume una conducción suave, simplificada principalmente por la caja de velocidades automática de ocho relaciones. No obstante, cuando el velocímetro marca 260 km/h, la rigidez y seriedad se presentan de inmediato: alejado del comportamiento atlético, el nuevo Bentley preserva las mañas de un experimentado corredor y presume un labrado conocimiento para tomar una curva a gran velocidad. En espacios reducidos, la desmultiplicada dirección asiste al conductor y posibilita escabu- llirse por los acotados pasillos urbanos. Destinado al sector corporativo, que disfrutará el tremendo espacio y la excelsa calidad de las butacas traseras, Bentley no olvidó dotar al Mulsanne de entusiasmo en el puesto del conductor. Con él, la búsqueda del más tradicional de los constructores ingleses ha ganado nuevos compradores, en función de proponer una segunda luna de miel a los clásicos y exigentes Bentley boys. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E /// 124-125 TD Bentley.qxd 5/13/10 10:49 AM Page 125
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    C uando el grupoVolkswagen, en 1998, anunció la adquisición del paquete accionario del más irre- verente y lateral constructor de vehícu- los sobre la tierra, algunos se pregunta- ron cómo haría el grupo alemán para mantener indómito el espíritu salvaje característico en los productos de Lamborghini, sin intrometer su biblio- teca repleta de rígidos procesos. La primera acción que realizó el novedoso dueño fue iniciar el desarrollo del reemplazante del longevo Diablo: si bien las ventas se mantenían, el propó- sito de Audi era exponenciar el poten- cial del constructor italiano, tal vez opacado en las últimas décadas por el mito Ferrari. Pocos años más tarde, en 2002, el maligno e inmenso Murciélago emergía de la factoría de Sant’Agata Bolognese. Con un nuevo propulsor de doce cilin- dros, seducía a los valientes conducto- res a vivenciar una experiencia de 580 cv y más de 300 km/h. Su estricto y hermoso diseño se fusionaba con la avanzada técnica empleada en el traza- do de sus líneas y la búsqueda por redu- cir la fricción del viento. La llegada de nuevos contendientes al podio de los súper deportivos —Fe- rrari Enzo y Pagani Zonda— obligó al equipo técnico a diseñar nuevos argu- mentos para continuar atrayendo a los compradores hacia las tiendas Lambo. Versiones sin techo y más potencia se sucedieron año tras año, hasta la llega- da del bestial LP 670-4 SuperVeloce (lanzado al mercado en 2009), el último homenaje al Murciélago hasta el arribo de un nuevo semental de doce cilindros a comienzos de 2011. Vale recordar que este modelo es el más exitoso en la his- toria de la firma, al haber sido adquiri- do por más de tres mil usuarios. El cambio fundamental entre el Murciélago de serie (el cual genera sola- mente 640 cv) y esta versión alivianada, son los reemplazos en su interior por piezas de carbono y nueva configura- ción de ciertos elementos aerodinámi- cos. Mantiene el motor de doce cilindros y 6,5 litros, pero aumenta la carga de potencia: 670 cv y 340 km/h de veloci- dad máxima son los registros que decla- ra. También ha sido sustraído el equipo de sonido y el navegador satelital; los asientos, antes de cuero, fueron reem- plazados por unos livianos tipo baquet de fibra de carbono. El resumen a tan logrado esfuerzo no son solamente 100 kilos menos, sino un peso más equilibrado y mejor distribuido. Con prestaciones tan insanas —alcanza los primeros 100 km/h en 3,3 segundos— como adicti- vas, el Murciélago LP 670 ostenta un récord imposible de nomenclar: es sen- cillamente el vehículo más aterrador hoy presente en las autopistas. Ya sea por la brutal carga de potencia, el bra- mido ensordecedor de su motor o el ele- vadísmo agarre que ofrecen sus neumá- ticos, el coche se desempeña como un auténtico súper deportivo, superando los registros /// T E S T D R I V E /// El canto del cisne La bestial carga de potencia, el bramido ensordecedor de su motor, el poderoso agarre de los neumáticos, definen al Lamborghini Murciélago LP 670-4 SuperVeloce como un auténtico superdeportivo, capaz de superar los registros de los automóviles más veloces y complejos.
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    de los másveloces y complejos modelos de la competencia. Audi ha logrado, en su viaje junto a Lamborghini, ordenar el terror en fun- ción de alivianar el uso, haciendo mo- delos más fiables, mejor terminados y aún más apasionantes. ■ Juan Ponieman /// T E S T D R I V E /// LAMBORGHINI MURCIÉLAGO LP 670-4