El documento habla sobre la postura de la Iglesia cristiana ante el aborto a lo largo de la historia. Menciona que desde sus inicios condenó el aborto por considerar sagrada la vida incluso antes del nacimiento, como defendió el pensador cristiano del siglo II Atenágoras. También critica la pena de muerte y la violencia. Hoy en día, la Iglesia busca ser coherente en el respeto a toda vida humana y extender su postura contra el aborto a otros temas como la pena capital. También enfatiza la necesidad de