Los libros de la Biblia fueron escritos por diversos autores en diferentes épocas y lugares, desde aproximadamente 1250 a.C. hasta 100 d.C., para recordarle al pueblo de Israel y a las primeras comunidades cristianas que Dios es su creador y libertador. Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos principalmente en Palestina, aunque algunas partes fueron redactadas en Babilonia, mientras que los del Nuevo Testamento se escribieron en los países donde surgieron las primeras comunidades cristianas.