La tipografía juega un papel importante en los libros infantiles. Debe elegirse cuidadosamente para transmitir ideas e información a los niños de manera efectiva. Algunas tipografías como Bembo, Century y Ehrhadt son adecuadas. La elección depende del formato (impreso o digital) y afecta la legibilidad y visibilidad. Las serifas son mejores para libros impresos mientras que las sin serifas funcionan mejor para ebooks.