El documento narra la historia de Carlitos, un cliente del Banco Río, que compró varios artículos como una estufa, aire acondicionado y grupo electrógeno para su departamento sin tener gas o luz. Debido a problemas, terminó vendiendo el departamento y comprando un lote que fue ocupado. Más tarde recibió un plan social y se unió a La Cámpora, obteniendo una casa con servicios básicos.