La emigración española a Europa tuvo tres etapas: hasta mediados del siglo XX se dirigió principalmente a Francia; de 1950 a 1973 fue la época de auge hacia Europa debido a la reconstrucción y oferta de empleo; y a partir de 1973 decayó con la crisis energética y el retorno de muchos emigrantes. Actualmente es una emigración temporal y de temporada.