El documento resume la historia de la música negra en Estados Unidos desde los espirituales cantados por esclavos en el siglo XVIII hasta la evolución de géneros como el blues, jazz, soul y rock and roll en los siglos posteriores. Destaca figuras influyentes como Bessie Smith, Billie Holiday, Louis Armstrong, Chuck Berry y Aretha Franklin, y describe las dificultades que muchos de estos artistas afroamericanos tuvieron que enfrentar en una sociedad marcada por la opresión y discriminación racial.