La transición entre la Edad Media y la Edad Moderna se caracterizó por cambios políticos, económicos, sociales y religiosos. Políticamente, los numerosos feudos medievales dieron paso a monarquías centralizadas con territorios más amplios. Económicamente, la agricultura medieval dejó lugar a un comercio en expansión y la acumulación de capital. Socialmente, creció la población urbana y surgió una nueva burguesía. En lo religioso, la Reforma protestante dividió a la cristiand