La Edad Media es un periodo histórico europeo que se extiende desde la caída del Imperio Romano de Occidente en el siglo V hasta el XVI, caracterizado por ser un tiempo de estancamiento cultural, dividido en Alta y Baja Edad Media. Este periodo vio el surgimiento del feudalismo, una estructura social, política y económica basada en relaciones de vasallaje, donde los nobles ejercían control absoluto sobre sus tierras y la mayoría de la población eran campesinos con escasos derechos. Durante los siglos XII y XIII, se produjeron transformaciones significativas en la sociedad feudal, incluyendo el aumento de la población, desarrollo agrícola y comercial, que llevaron a la revitalización de las ciudades.