Los trastornos alimentarios se caracterizan por alteraciones persistentes en la conducta alimentaria que perjudican la salud o el funcionamiento. Estos incluyen anorexia nerviosa, trastorno por evitación de alimentos, trastorno por atracón, bulimia nerviosa y otros. Aunque la presión por la delgadez contribuye, estos trastornos tienen bases biológicas y genéticas que interactúan con factores ambientales. La detección temprana es importante porque a menudo no son detectados ni tratados.