Los trastornos hemodinámicos incluyen el edema, la hiperemia o congestión, la hemorragia, la trombosis, la embolia, el infarto y el shock. El edema es la acumulación anormal de líquido en el espacio intersticial. La hiperemia o congestión es el aumento del volumen sanguíneo en los vasos dilatados. La hemorragia es la extravasación de sangre fuera de los vasos sanguíneos. La trombosis es la formación de coágulos de sangre dentro de los vasos.