El documento discute la controversia en torno al nombre del padre celestial, argumentando que el término 'Jehová' es una mala traducción del tetragrámaton hebreo 'YHWH'. Se explora cómo las traducciones y adaptaciones a lo largo de la historia influenciaron la percepción del nombre divino entre los creyentes, especialmente en el contexto de la iglesia primitiva y la inclusión de gentiles. Además, se mencionan las decisiones de los escribas judíos para ocultar el nombre sagrado y su pronunciación correcta.