Este documento resume tres dimensiones de la vida cristiana según 1 Pedro: 1) Nuestro carácter, exhortando a desechar prácticas negativas y alimentarse de la Palabra de Dios para crecer; 2) Nuestra vocación, recordando que somos pueblo escogido de Dios para ser testigos; 3) Nuestra posición, llamándonos a obedecer las leyes y tener buen testimonio ante la sociedad.