Los desastres naturales como terremotos, huracanes e inundaciones pueden alterar la geografía de una región y causar grandes pérdidas económicas a través de daños a viviendas, cultivos y muertes. También pueden tener efectos sociales y culturales significativos al desplazar a las personas y destruir sus hogares, escuelas y medios de subsistencia. Las actividades humanas que modifican el medio ambiente a menudo exacerban los efectos de los desastres naturales.