La trombocitopenia inmune primaria en niños se caracteriza por trombocitopenia aislada con causas mayormente desconocidas, y su incidencia anual varía entre 1 y 6.4 casos por cada 100,000 niños. La patogenia incluye la acción de autoanticuerpos que facilitan la eliminación acelerada de plaquetas, y el diagnóstico es por exclusión de otras condiciones. El tratamiento inicial puede incluir corticosteroides y, en casos persistentes, opciones como rituximab o esplenectomía, con un enfoque expectante si no hay síntomas significativos.