El síndrome compartimental es una urgencia quirúrgica caracterizada por una presión intracompartimental elevada que provoca hipoperfusión tisular y requiere intervención inmediata. El embolismo graso, por otro lado, es una complicación asociada a fracturas de huesos largos que se manifiesta con síntomas como rash petequial y deterioro respiratorio, y su diagnóstico se basa en criterios clínicos establecidos. Ambos síndromes requieren un enfoque diagnóstico y terapéutico específico para optimizar la recuperación del paciente.