La madre de un niño que murió de cáncer recibe una carta de su hijo desde el cielo. En la carta, el niño le dice a su madre que ya no sufre más dolor y que está feliz en el cielo jugando con los ángeles. Le asegura a su madre que Dios siempre estuvo con él incluso cuando estaba enfermo y que algún día se volverán a reunir.