Los vehículos eléctricos tienen ventajas como no emitir gases contaminantes, no generar desechos y tener un menor costo por kilómetro recorrido en comparación con los vehículos a combustible. Sin embargo, también tienen desventajas como una autonomía limitada a unas 8 horas, necesitar tiempo para cargar la batería durante lo cual el vehículo no puede usarse, requerir infraestructura especial para cargar la batería, tener menor potencia y tamaño que los vehículos a combustible, y un alto precio inicial.