La venta por catálogo permite a los clientes ver productos a través de catálogos y realizar compras por correo o transporte. Benjamin Franklin creó uno de los primeros catálogos en 1744 para vender libros. Con el tiempo, los sitios web reemplazaron a los catálogos impresos como principal método de compra. Los catálogos tienen ventajas como permitir a los clientes ver detalles de productos, pero también tienen desventajas como necesitar inventario y distribución física.