El documento discute el tema de la fe. Señala que aunque abunda el positivismo y las buenas vibras, eso no equivale a fe verdadera. La fe se centra en Dios y sus promesas, no en nosotros mismos. Presenta dos casos bíblicos donde Jesús resalta la importancia de la fe para lograr lo imposible y sanar. Al final exhorta a mantener una fe permanente en Dios, no dependiente de las circunstancias, siguiendo el ejemplo de fe de Jesús hasta la muerte.