La vigorexia es un trastorno mental caracterizado por una obsesión por el físico y una distorsión de la imagen corporal. Sus síntomas incluyen baja autoestima, automedicación, obsesionarse con el físico, pesarse continuamente y aislarse socialmente. Se trata a través de terapia psicológica a largo plazo con apoyo de amigos y familiares, y se puede prevenir enseñando autoestima y aceptación desde una edad temprana.