La violencia contra las mujeres es un problema global que ocurre en muchas formas como abuso físico, sexual, psicológico y económico por parte de parejas íntimas, familiares y durante conflictos armados. Esto tiene graves consecuencias para la salud y bienestar de las mujeres. Además, la discriminación y desigualdad de género contribuyen a que las mujeres enfrenten mayores riesgos de violencia en todo el mundo.