La violencia familiar o doméstica es un abuso deliberado que causa maltrato físico o emocional entre miembros de una familia, manifestándose a través de agresiones físicas, violencia emocional y sexual. Sus causas incluyen problemas de salud mental, antecedentes de abuso y actitudes machistas, mientras que sus consecuencias pueden llevar a problemas de salud mental en las víctimas, incluida la idea del suicidio. Esta violencia afecta a los hijos, quienes pueden replicar comportamientos agresivos en otros entornos, creando un ciclo de violencia que se perpetúa en las generaciones futuras.