Si bien es cierto que el virus del
papiloma humano en muchos casos
es una patología asintomática, en
otros sí presenta unos síntomas
característicos, como las verrugas.
Otra posibilidad menos frecuente
pero más grave es el cáncer de cuello
uterino que, por desgracia, no
presenta síntomas hasta que la
enfermedad está muy avanzada. De
ahí la necesidad de realizar las
oportunas pruebas de detección para
este tipo de cáncer. Lo mismo sucede
con los otros tipos de cánceres
asociados al VPH. Otro de los
síntomas del virus del papiloma
humano es la papilomatosis
respiratoria recurrente. En este caso
las verrugas aparecen en la garganta,
pudiendo bloquear en ocasiones las
vías respiratorias y causar ronquera o
dificultades para respirar.
Aunque hay medidas profilácticas
que deben tomarse para prevenir la
infección, no existe tratamiento
específico para el virus del papiloma
humano. No obstante, las que sí se
pueden tratar son las enfermedades
causadas por el VPH. En el caso de
las verrugas el tratamiento
consistirá en medicamentos que el
médico recetará, aunque muchos
pacientes prefieren esperar por si
remiten al cabo del tiempo.
Por lo que respecta al cáncer de
cuello uterino, el tratamiento será
mucho más favorable si se ha
diagnosticado en una fase
temprana. La prueba de
Papanicolaou es un gran aliado en
este sentido. Y lo mismo vale para
los otros tipos de cánceres. La
papilomatosis respiratoria
recurrente se puede tratar con
medicamentos o bien recurrir a la
cirugía. Esta afección, en algunos
casos, puede necesitar de
tratamientos y cirugía que se
pueden prolongar a lo largo de
bastantes años.
El virus del papiloma humano
es la enfermedad de trasmisión
sexual más ampliamente
distribuida en el mundo y la
que se contagia con mayor
facilidad. El virus del papiloma
humano afecta por igual a
hombres y mujeres.
Actualmente hay reconocidos
más de 150 tipos del virus del
papiloma humano. Estos se
identifican mediante números.
No obstante, solo algunos de
ellos, llamados de alto riesgo,
se relacionan con
enfermedades graves como el
cáncer cervical. Las infecciones
por VPH también pueden
causar cáncer de ano, vagina,
vulva, pene u oro faringe. Otros
pueden ocasionar lesiones
como verrugas en la piel o
mucosas, unos de trasmisión
sexual y que afectan las zonas
genitales y otros que cursan
verrugas en manos y pies y cuya
trasmisión es menos frecuente.
También puede infectarse la
boca o la garganta. De todos
estos tipos, más de 40 se
trasmiten con el contacto
sexual.
La trasmisión del virus del papiloma
humano por contagio directo es una
de las causas más frecuentes. El VHP
provoca (no siempre) que las células
se vuelvan anormales. Nuestro
organismo entra en acción y logra
que estas células vuelvan a la
normalidad. Pero no siempre sucede
así. Es entonces cuando pueden
aparecer los síntomas en forma de
verrugas genitales u orofaríngeas o,
en el peor de los casos, cáncer. Estos
síntomas pueden tardar meses en
aparecer y, en el caso del cáncer,
incluso años.
Además de la conducta sexual, otras
causas o factores de riesgo asociados
al virus del papiloma humano son el
consumo de tabaco, la utilización
prolongada de anticonceptivos, la
malnutrición, tener el sistema
inmunológico deprimido o, en el caso
de las mujeres, haber tenido
múltiples embarazos.

Virus papilona humano

  • 1.
    Si bien escierto que el virus del papiloma humano en muchos casos es una patología asintomática, en otros sí presenta unos síntomas característicos, como las verrugas. Otra posibilidad menos frecuente pero más grave es el cáncer de cuello uterino que, por desgracia, no presenta síntomas hasta que la enfermedad está muy avanzada. De ahí la necesidad de realizar las oportunas pruebas de detección para este tipo de cáncer. Lo mismo sucede con los otros tipos de cánceres asociados al VPH. Otro de los síntomas del virus del papiloma humano es la papilomatosis respiratoria recurrente. En este caso las verrugas aparecen en la garganta, pudiendo bloquear en ocasiones las vías respiratorias y causar ronquera o dificultades para respirar. Aunque hay medidas profilácticas que deben tomarse para prevenir la infección, no existe tratamiento específico para el virus del papiloma humano. No obstante, las que sí se pueden tratar son las enfermedades causadas por el VPH. En el caso de las verrugas el tratamiento consistirá en medicamentos que el médico recetará, aunque muchos pacientes prefieren esperar por si remiten al cabo del tiempo. Por lo que respecta al cáncer de cuello uterino, el tratamiento será mucho más favorable si se ha diagnosticado en una fase temprana. La prueba de Papanicolaou es un gran aliado en este sentido. Y lo mismo vale para los otros tipos de cánceres. La papilomatosis respiratoria recurrente se puede tratar con medicamentos o bien recurrir a la cirugía. Esta afección, en algunos casos, puede necesitar de tratamientos y cirugía que se pueden prolongar a lo largo de bastantes años.
  • 3.
    El virus delpapiloma humano es la enfermedad de trasmisión sexual más ampliamente distribuida en el mundo y la que se contagia con mayor facilidad. El virus del papiloma humano afecta por igual a hombres y mujeres. Actualmente hay reconocidos más de 150 tipos del virus del papiloma humano. Estos se identifican mediante números. No obstante, solo algunos de ellos, llamados de alto riesgo, se relacionan con enfermedades graves como el cáncer cervical. Las infecciones por VPH también pueden causar cáncer de ano, vagina, vulva, pene u oro faringe. Otros pueden ocasionar lesiones como verrugas en la piel o mucosas, unos de trasmisión sexual y que afectan las zonas genitales y otros que cursan verrugas en manos y pies y cuya trasmisión es menos frecuente. También puede infectarse la boca o la garganta. De todos estos tipos, más de 40 se trasmiten con el contacto sexual. La trasmisión del virus del papiloma humano por contagio directo es una de las causas más frecuentes. El VHP provoca (no siempre) que las células se vuelvan anormales. Nuestro organismo entra en acción y logra que estas células vuelvan a la normalidad. Pero no siempre sucede así. Es entonces cuando pueden aparecer los síntomas en forma de verrugas genitales u orofaríngeas o, en el peor de los casos, cáncer. Estos síntomas pueden tardar meses en aparecer y, en el caso del cáncer, incluso años. Además de la conducta sexual, otras causas o factores de riesgo asociados al virus del papiloma humano son el consumo de tabaco, la utilización prolongada de anticonceptivos, la malnutrición, tener el sistema inmunológico deprimido o, en el caso de las mujeres, haber tenido múltiples embarazos.