El vodka es un aguardiente de alta graduación originario de Rusia, obtenido típicamente de trigo u otros cereales. Se compone principalmente de agua y alcohol destilado. En el siglo XVIII, Catalina la Grande estandarizó su producción y composición, estableciendo el contenido de alcohol en un 40%. Existen también vodkas saborizados con frutas, especias u otros sabores. Se clasifican en naturales o especiales, y deben cumplir especificaciones sobre su transparencia, aroma y sabor.