El vodka se originó en Rusia y se elabora mediante la destilación de granos como el trigo o la cebada. El proceso implica la fermentación de los granos para producir alcohol, seguido de múltiples destilaciones y filtración para crear un licor transparente, inodoro e insípido de alta graduación alcohólica. El vodka se ha popularizado en todo el mundo y se usa comúnmente para preparar cócteles.