Nombre: Sebastián Costa
Características Principales:
El yodo o iodo es un elemento químico de número atómico 53 situado en el grupo de los
halógen...
En disolución acuosa puede presentar diferentes estados de oxidación. Los más
representativos son el -1, con los yoduros, ...
en las masas fundidas de los magmas emergidos, no se conoce ni un solo mineral en
cuya composición intervenga el yodo.

Lo...
Los compuestos de yodo son importantes en el campo de la química orgánica y son muy
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Trabajo Del Yodo

  1. 1. Nombre: Sebastián Costa
  2. 2. Características Principales: El yodo o iodo es un elemento químico de número atómico 53 situado en el grupo de los halógenos (grupo 17) de la tabla periódica de los elementos. Su símbolo es I. Además el yodo es un sólido negro y lustroso, con ligero brillo metálico, que sublima en condiciones normales dando un gas de color violeta y olor irritante. Al igual que el resto de halógenos forma un gran numero de compuestos con otros elementos, pero es el menos reactivo del grupo y tiene ciertas características metálicas. Es poco soluble en agua, mientras que se disuelve fácilmente en cloroformo, CHCl3, en tetracloruro de carbono, CCl4, o en disulfuro de carbono, CS2, dando disoluciones de color violeta. En disolución, en presencia de almidón da una coloración azul. Su solubilidad en agua aumenta si se añade yoduro debido a la formación del triyoduro, I3-. Al igual que el resto de halógenos forma un gran número de compuestos con otros elementos, pero es el menos reactivo del grupo y tiene ciertas características metálicas. Puede presentar variados estados de oxidación: -1, +1, +3, +5, +7. Abundancia y Obtención: El yodo es el halógeno menos abundante, presentándose en la corteza terrestre con una concentración de 0,14 ppm, mientras que en el agua de mar su abundancia es de 0,052 ppm. El yodo se obtiene a partir de los yoduros, I-, presentes en el agua de mar y en algas, o en forma de yodatos, IO3- a partir de los nitratos de Chile (separándolos previamente de éstos). En el caso de partir de yodatos, una parte de estos se reducen a yoduros, y los yoduros obtenidos se hacen reaccionar con el resto de yodatos, obteniéndose yodo: IO3- + 5I- + 6H+ → 3I2 + 3H2O Cuando se parte de yoduros, estos se oxidan con cloro y el yodo obtenido se separa mediante filtración. Se puede purificar reduciéndolo y haciéndolo oxidarse con cloro. 2I- + Cl2 → I2 + 2Cl- El yodo se puede preparar de forma ultra pura haciendo reaccionar yoduro de potasio, KI, con sulfato de cobre, CuSO4.  Compuestos El yodo diatómico (I2) en una disolución de yoduro (I-) forma poliyoduros como el triyoduro, I3-, o el pentayoduro, I5-. También forma compuestos con otros haluros, por ejemplo el IF8-.
  3. 3. En disolución acuosa puede presentar diferentes estados de oxidación. Los más representativos son el -1, con los yoduros, el +5 formando yodatos, y el +7, peryodatos (oxidante fuerte). El yoduro de hidrógeno (HI), se puede obtener por síntesis directa con yodo molecular e hidrógeno molecular, o bien con yodo molecular y un reductor. Los yodatos (IO3- pueden obtenerse a partir de yodo molecular con un oxidante fuerte). Algunos yoduros de metales pueden obtenerse por síntesis directa, por ejemplo: Fe + I2 → FeI2 Y a partir de éste pueden obtenerse otros por sustitución.  Isótopos Hay 37 isótopos de yodo, pero sólo el I-127 es estable. El radioisótopo artificial I-131 (un emisor beta) con un periodo de semidesintegración de 8 días se ha empleado en el tratamiento de cáncer y otras patologías de la glándula tiroidea. El yodo-129 (con un periodo de semidesintegración de unos 16 millones de años) se puede producir a partir del xenón-129 en la atmósfera terrestre, o también a través del decaimiento del uranio-238. Como el uranio-238 se produce durante cierto número de actividades relacionadas con la energía nuclear, su presencia (la relación 129I/I) puede indicar el tipo de actividad desarrollada en un determinado lugar. Por esta razón, el yodo-129 se empleó en los estudios de agua de lluvia en el seguimiento del accidente de Chernobil. También se ha empleado como trazador en el agua superficial y como indicador de la dispersión de residuos en el medio ambiente. Otras aplicaciones pueden estar impedidas por la producción de yodo-129 en la litosfera a través de un número de mecanismos de decaimiento. En muchos aspectos el yodo-129 es similar al cloro-36. Es un halógeno soluble, relativamente no reactivo, existe principalmente como anión no solvatado, y se produce por reacciones in situ termonucleares y cosmogénicas. En estudios hidrológicos, las concentraciones de yodo-129 se dan generalmente como la relación de yodo-129 frente al yodo total (prácticamente todo yodo-127). Como en el caso de la relación 36Cl/Cl, las relaciones 129I/I en la naturaleza son bastante pequeñas, 10-14 a 10-10 (el pico termonuclear de 129I/I durante las décadas 1960 y 1970 alcanzó unos valores de 10-7). El yodo-129 se diferencia del cloro-36 en que su periodo de semidesintegración es mayor (16 frente a 0,3 millones de años), es altamente biofílico y se encuentra en múltiples formas iónicas (generalmente I- y yodatos) que tienen distinto comportamiento químico. Los geoquímicos han calculado que la proporción de yodo en la corteza terrestre viene a ser de una o dos cienmilésimas por ciento; no obstante, el yodo existe en todas partes. Quizás podamos nosotros decir todavía más: no hay nada en el mundo que nos circunda, donde los métodos analíticos de gran precisión no descubran la presencia de átomos de yodo. Todo está impregnado de yodo. La tierra dura, las rocas, incluso los cristales más puros del transparente cristal de roca o espato de Islandia, contienen bastantes átomos de yodo. Considerablemente más lo contiene el agua de mar y también, en gran cantidad, se halla en las aguas corrientes, en el suelo y, sobre todo, en las plantas, los animales y el hombre. Nosotros aspiramos el yodo del aire que respiramos, pues se halla saturado de sus vapores; introducimos yodo en nuestro organismo con la comida y con el agua. Sin yodo no podemos vivir. Los métodos de análisis y observación más precisos no han podido descubrirnos su enigmático origen, ya que ni en las profundas rocas eruptivas, ni
  4. 4. en las masas fundidas de los magmas emergidos, no se conoce ni un solo mineral en cuya composición intervenga el yodo. Los geoquímicos explican su historia en la Tierra de la forma siguiente: En tiempo remoto, antes de la historia geológica de la Tierra, cuando nuestro planeta se cubrió por vez primera de corteza dura, los vapores volátiles de diversos elementos envolvían con nubes espesas la tierra aún caliente. Entonces, el yodo, junto con el cloro, se desprendieron de lo hondo de los magmas líquidos de nuestro planeta, entonces también, se apoderaron de él las primeras corrientes de agua depositadas al condensarse los vapores calientes, y los primeros océanos de los cuales se originaron posteriormente los mares, concentraron en su masa el yodo de la atmósfera terrestre El yodo se halla también disuelto en la atmósfera; su distribución en el aire, según los datos analíticos, obedece a una ley determinada y estricta: su cantidad varía con la altura. En las alturas del Pamir y Altái, a más de 4.000 metros, hay mucho menos yodo que al nivel de Moscú o de Kazan. Pero el yodo existe no sólo en la Tierra, lo hallamos también en los meteoritos que caen desde los espacios ignorados del universo. En las atmósferas del Sol y las estrellas, los hombres de ciencia lo buscan hace tiempo con ayuda de métodos nuevos, pero, por ahora, infructuosamente. El agua de mar contiene bastante yodo: dos miligramos por litro, y esto es ya una cantidad apreciable. El agua marina se espesa en las costas, estuarios y lagos de litoral; allí se acumulan las sales y recubren la orilla con su manto blanco. Estas concentraciones salinas han sido bien estudiadas en las costas de Crimea, en el mar Negro, así como en los lagos del Asia Central. Pero en ellas no existe yodo. Se esconde, por lo visto, en algún otro lugar. Al parecer, cierta cantidad se concentra en el fondo, en el limo, gran parte se evapora, marchando al aire, y sólo una pequeña parte queda en las salmueras residuales. Allí donde se acumulan las sales de potasio y bromo, yodo casi no hay. Aplicaciones: El 50% de la producción del I2 se emplea para formar compuestos orgánicos yodados. Cerca de un 15% se usa como I2 y otro 15% en la producción de KI. El resto se utiliza para obtener otros compuestos inorgánicos. En sitios en donde hay poco aporte de yodo a través de la dieta (normalmente en zonas del interior, en donde no se consumen alimentos marinos) el déficit en yodo puede causar bocio, por tanto llamado bocio endémico. En muchos de estos sitios esto se previene mediante la adición de yoduro de potasio, KI, a la sal común, NaCl, lo que se denomina sal yodada. La tintura de yodo es una disolución de yodo y KI en alcohol, en agua o en una mezcla de ambos (por ejemplo, 2 gramos de yodo y 2,4 gramos de KI en 100 ml de etanol) que tiene propiedades como antiséptico. Se emplea como desinfectante de la piel o para limpiar heridas. También se puede emplear para desinfectar el agua.
  5. 5. Los compuestos de yodo son importantes en el campo de la química orgánica y son muy útiles en medicina; yoduros, así como la tiroxina, que contiene yodo, se emplean en medicina interna. El yoduro de potasio, KI, se emplea en fotografía. Se emplea yodo en las lámparas de filamento de wolframio para alargar su vida útil. El triyoduro de nitrógeno, NI3, es un explosivo de impacto, demasiado inestable para comercializarlo, pero que se puede preparar fácilmente de forma casera. Deficiencias y exceso del yodo: En áreas donde hay poco yodo en la dieta (alejados del mar) la deficiencia de yodo puede causar hipotiroidismo, cuyos síntomas incluyen fatiga extrema, bocio, retardo mental, depresión, ganancia de peso, disminución del metabolismo basal y disminución de la temperatura basal (hipotermia). En mujeres embarazadas puede producir abortos y deformidades fetales, así como retardo mental posterior en los niños. (4) Existen dos enfermedades causadas por la deficiencia de yodo severa, estas son el cretinismo y el bocio. Cretinismo: condición asociada a la deficiencia de yodo. Existen dos tipos de cretinismo: Cretinismo neurológico, en el que se observa retardo mental, retardo del crecimiento corporal, rigidez muscular, convulsiones y sordomudez. Cretinismo Mixedematoso: (puede observarse en zonas africanas), se caracteriza por enanismo, poco desarrollo mental, mixedema y estrabismo. Bocio: La ausencia o disminución de hormonas tiroideas en la sangre, conduce a una elevación en los niveles de TSH, la cual estimula anormalmente a la tiroides, causando aumento en la proliferación celular y vascularización lo que resulta en agrandamiento de la glándula o hipertrofia llamada Bocio. Puede deberse a una alteración inmunológica que conduce a una producción excesiva de hormonas tiroideas, las cuales no permiten el funcionamiento fisiológico de la glándula tiroides, o también por un consumo excesivo de yodo a través de alimentos ricos en yodo como las algas o suplementos dietéticos utilizados para promover la pérdida de peso que son altos en yodo. Los síntomas incluyen: aumento de la tasa metabólica basal, apetito voraz, sed, pérdida de peso, debilidad general, intolerancia al calor, nerviosismo, problemas cardiacos entre otros. Precauciones: El yodo es corrosivo, es necesario tener cuidado cuando se maneja yodo pues el contacto directo con la piel puede causar lesiones. El vapor de yodo es muy irritante para los ojos. Al mínimo contacto dar unas dosis de colirio al ojo/s. También es peligroso para las membranas mucosas. La concentración de yodo en el aire no debe exceder 1 mg/m3. Cuando es mezclado con amoniaco, puede formar triyodo de nitrógeno el cual es extremadamente sensible y capaz de explotar inesperadamente.

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