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  1. 1. www.EscuelaSabatica.es III Trimestre de 2015 Misioneros Notas de Elena G. de White www.EscuelaSabatica.es Lección 4 25 de julio 2015 La epopeya de Jonás: Sábado 18 de julio Jesús enseñó que la religión de la Biblia no consiste en una exclusividad egoísta, en el contentamiento personal, sino en practicar obras de amor, en proporcionar el mayor bien posible a otros, en la genuina bondad... Su vida estuvo exenta de todo orgullo y ostentación... Aunque era el Creador de to- dos los mundos, sin embargo testificó de sí mismo mientras estuvo en la tie- rra que "las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del nombre no tiene donde recostar la cabeza" (Mateo 8:20)... Jesús era la Majestad del cielo, el Rey de la gloria, y sin embargo en su vida humana fue paciente, bondadoso, cortés, benévolo, lleno de amor por los niñitos y pleno de piedad y compasión por los tentados, los probados, los oprimidos... Vino a la tierra a cumplir una misión muy bondadosa, y sin embargo no tuvo hogar y con frecuencia sufrió hambre y sed (A fin de conocerle, p. 102). El Señor no hace acepción de personas ni de lugares. Su obra es un gran conjunto único. Su verdad ha de ser proclamada a toda nación, tribu, lengua y pueblo; y a medida que se entre en nuevos campos y la gente acepte la ver- dad, se habrán de erigir casas de culto y escuelas, y de proveer otras facilida- des necesarias. Se han de poner en función prensas en muchas partes del mundo. La obra del Señor en territorios nuevos ha de llevarse adelante hasta ter- minarse con éxito. Y se deben seguir los planes de Dios, no las inclinaciones de los que quisieran cosechar en la sección que está bajo su vigilancia toda ventaja posible, mientras que olvidan la completa indigencia de otras partes de la viña del Señor {Obreros evangélicos, p. 471). La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión es la de anunciar el evangelio al mundo. Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia. Los miembros de la iglesia, los que han sido
  2. 2. www.EscuelaSabatica.es llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria. La igle- sia es la depositaría de las riquezas de la gracia de Cristo; y mediante la igle- sia se manifestará con el tiempo, aun a "los principados y potestades en los cielos" (Efesios 3:10), el despliegue final y pleno del amor de Dios {Los hechos de los apóstoles, p. 9). Domingo 19 de julio: E1 profeta con fallas La pluma inspirada, fiel a su tarea, nos habla de los pecados que vencie- ron a Noé, Lot, Moisés, Abraham, David y Salomón, y hasta nos cuenta que aún el enérgico espíritu de Elias se abatió bajo la tentación durante su terrible prueba. Están fielmente registradas la desobediencia de Jonás y la idolatría de Israel. La negación de Pedro, la aguda contienda que hubo entre Pablo y Bernabé, las flaquezas de los profetas y los apóstoles, todo queda revelado por el Espíritu Santo, que descorre el velo del corazón humano. Ante noso- tros se expone la vida de los creyentes, con todos sus defectos e insensateces, que están destinados a ser una lección para todas las generaciones que los habían de seguir. Si hubiesen sido perfectos, habrían sido sobrehumanos, y nuestra naturaleza pecaminosa nos haría desesperar de llegar jamás a tal pun- to de excelencia. Pero al ver cómo lucharon y cayeron, cómo cobraron nue- vamente ánimo y vencieron por la gracia de Dios, cobramos aliento para avanzar contra los obstáculos que la naturaleza degenerada coloca en nuestro camino {Joyas de los testimonios, t. 1, p. 439). No debes sucumbir al desaliento. El corazón débil será fortalecido; el aba- tido tendrá esperanza. Dios cuida tiernamente de su pueblo. Sus oídos están abiertos a su clamor. No tengo temores por la causa de Dios. El cuidará de su causa. Nuestro deber es cumplir con nuestra parte en nuestro lugar, y vivir... con humildad al pie de la cruz y ser fieles, viviendo píamente delante de él. Al hacerlo no seremos avergonzados, sino que nuestras almas confiarán en Dios con santa osadía. Dios nos ha liberado de las cargas; nos ha dado libertad... Nuestros enemigos pueden triunfar. Pueden hablar palabras mentirosas, y sus lenguas calumniadoras pueden idear fraudes, calumnias y estratagemas; pero no lo- grarán movemos. Sabemos a quién hemos creído. No hemos trabajado ni corrido en vano. Jesús nos conoce... El día del ajuste de cuentas se aproxima y todos serán juzgados de acuerdo con las obras que se han hecho en el cuer- po... Es cierto que el mundo está en tinieblas. La oposición puede acrecentar- se. Los frivolos y los escarnecedores pueden envalentonarse y endurecerse en sus iniquidades. Pero nada de esto nos conmoverá. No hemos andado en la incertidumbre. No, no. Mi corazón está determinado en su confianza, en Dios. Tenemos un Salvador poderoso. Podemos regocijamos en su rica pleni- tud. Anhelo ser más devota y consagrada a Dios. Este mundo es demasiado oscuro para mí. Jesús dijo que él iría a preparamos mansiones, para que don- de él esté nosotros también podamos estar. Alabado sea Dios por esto. Mi corazón salta de alegría ante la gozosa perspectiva {Reflejemos a Jesús, p. 343).
  3. 3. www.EscuelaSabatica.es Lunes 20 de julio: Un misionero temprano A pesar de lo impía que Nínive había llegado a ser, no estaba completa- mente entregada al mal. El que "vio a todos los hijos de los hombres" (Salmo 33:13)... percibió que en aquella ciudad muchos procuraban algo mejor y superior... Dios se les reveló en forma inequívoca, para inducirlos, si era po- sible, a arrepentirse. El instrumento escogido para esta obra fue el profeta Jonás... Si el profeta hubiese obedecido sin vacilación, se habría ahorrado muchas experiencias amargas, y habría recibido abundantes bendiciones. Sin embargo, el Señor no abandonó a Jonás en su hora de desesperación. Mediante una serie de prue- bas y providencias extrañas, debía revivir la confianza del profeta en Dios y en su poder infinito para salvar... Una vez más se encargó al siervo de Dios que fuera a dar la advertencia a Nínive... Al entrar Jonás en la ciudad, comenzó en seguida a pregonarle el mensaje: "De aquí a cuarenta días Nínive será destruida". Iba de una calle a la otra, dejando oír la nota de advertencia. El mensaje no fue dado en vano. El clamor que se elevó en las calles de la ciudad impía se transmitió de unos labios a otros, hasta que todos los habitantes hubieron oído el anuncio sor- prendente. El Espíritu de Dios hizo penetrar el mensaje en todos los corazo- nes, e indujo a multitudes a temblar por sus pecados, y a arrepentirse en pro- funda humillación... Su condenación fue evitada; el Dios de Israel fue exalta- do y honrado en todo el mundo pagano, y su ley fue reverenciada. Nínive no debía caer hasta muchos años más tarde, presa de las naciones circundantes, porque se olvidó de Dios y manifestó un orgullo jactancioso... Esto constituye una lección para los mensajeros que Dios envía hoy, cuando las ciudades de las naciones necesitan tan ciertamente conocer los atributos y propósitos del verdadero Dios, como los ninivitas de antaño... La única ciudad que subsistirá es aquella cuyo artífice y constructor es Dios... El Señor Jesús invita a los hombres a luchar con ambición santificada para ob- tener la herencia inmortal {Conflicto y valor, p. 230). Que nadie se considere suficiente por haber sido usado como instrumento del Señor. Dios utiliza a los hombres, y los honra otorgándoles sabiduría por tanto tiempo como le sean fieles y no se atribuyan la gloria a sí mismos. Los que se retiran de las manos del Señor y se valoran a sí mismos como capaces de conducir la obra, no están guiados por el Espíritu de Dios sino por "otro espíritu". Satanás se introduce, y cambian de conductor. Y así entran la per- versión y la sutileza del engaño de la serpiente {Alza tus ojos, p. 133). Martes 21 de julio: En el vientre del gran pez "Y gimiendo en su espíritu, dice: ¿Por qué pide señal esta generación?" "Mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta". Como Jonás había estado tres días y tres noches en el vientre de la balle- na, Cristo había de pasar el mismo tiempo "en el corazón de la tierra". Y como la predicación de Jonás era una señal para los habitantes de Nínive, la predicación de Cristo era una señal para su generación. Pero, ¡qué contraste
  4. 4. www.EscuelaSabatica.es en la manera de recibir la palabra! Los habitantes de la gran ciudad pagana temblaron al oír la amonestación de Dios. Reyes y nobles se humillaron; encumbrados y humildes juntos clamaron al Dios del cielo, y su misericordia les fue concedida. "Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación —había dicho Cristo— y la condenarán; porque ellos se arrepin- tieron a la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar". Cada milagro que Cristo realizaba era una señal de su divinidad. Él estaba haciendo la obra que había sido predicha acerca del Mesías, pero para los fariseos estas obras de misericordia eran una ofensa positiva. Los dirigentes judíos miraban con despiadada indiferencia el sufrimiento humano. En mu- chos casos, su egoísmo y opresión habían causado la aflicción que Cristo aliviaba. Así que sus milagros les eran un reproche. Lo que indujo a los judíos a rechazar la obra del Salvador era la más alta evidencia de su carácter divino. El mayor significado de sus milagros se ve en el hecho de que eran para bendición de la humanidad. La más alta eviden- cia de que él provenía de Dios estriba en que su vida revelaba el carácter de Dios. Hacía las obras y pronunciaba las palabras de Dios. Una vida tal es el mayor de todos los milagros {El Deseado de todas las gentes, p. 373). La gente quiere una señal, tal como en los días de Cristo. El Señor dijo que no recibirían ninguna señal. La señal que debería ser evidente ahora y siempre, es la operación del Espíritu Santo sobre la mente del que enseña, para lograr que la Palabra impresione tanto como sea posible. La Palabra de Dios no es una teoría muerta y seca, sino espíritu y vida. A Satanás nada le gustaría tanto como apartar las mentes de la Palabra, para inducirlas a esperar que algo que esté fuera de la Palabra agite sus sentimientos. No debería diri- girse su atención hacia sueños y visiones. Si quieren tener vida eterna, deben comer la carne y beber la sangre del Hijo de Dios {Mensajes selectos, tomo 2, p. 109). El mensaje que tenemos para presentar no es un mensaje que los hombres necesitan tener miedo de declarar. No han de tratar de cubrirlo, de ocultar su origen y propósito. Sus abogados deben ser hombres que no puedan perma- necer callados día y noche. Como personas que han hecho solemnes votos ante Dios, y que han sido comisionados como mensajeros de Cristo, como mayordomos de los misterios de la gracia de Dios, estamos bajo la obliga- ción de declarar fielmente todo el consejo de Dios. No hemos de hacer me- nos prominentes las verdades especiales que nos han separado del mundo, y nos han hecho lo que somos; porque están cargadas de intereses eternos. Dios nos ha dado luz con respecto a las cosas que ahora están ocurriendo en el último remanente del tiempo, y con la pluma y la voz hemos de proclamar la verdad al mundo, no en una forma insípida, carente de espíritu, sino con demostración del Espíritu y el poder de Dios {Testimonios para los minis- tros, pp. 478, 479). Miércoles 22 de julio: La generación de Nínive Como la predicación de Jonás fue una señal para los ninivitas, lo fue para su propia generación la predicación de Cristo. Pero ¡qué contraste entre las
  5. 5. www.EscuelaSabatica.es dos maneras en que fue recibida la palabra! Sin embargo, frente a la indife- rencia y el escarnio, el Salvador siguió obrando, hasta que hubo cumplido su misión. Esto constituye una lección para los mensajeros que Dios envía hoy, cuando las ciudades de las naciones necesitan tan ciertamente conocer los atributos y propósitos del verdadero Dios, como los ninivitas de antaño. Los embajadores de Cristo han de señalar a los hombres el mundo más noble, que se ha perdido mayormente de vista. Según la enseñanza de las Sagradas Es- crituras, la única ciudad que subsistirá es aquella cuyo artífice y constructor es Dios. Con el ojo de la fe, el hombre puede contemplar el umbral del cielo, inundado por la gloria del Dios viviente. Mediante sus siervos el Señor Jesús invita a los hombres a luchar con ambición santifi¬cada para obtener la he- rencia inmortal. Les insta a hacerse tesoros junto al trono de Dios {Profetas y reyes, pp. 204, 205). Con infalible exactitud el Infinito sigue llevando cuenta con las naciones. Mientras ofrece su misericordia, y llama al arrepentimiento, esta cuenta per- manece abierta; pero cuando las cifras llegan a cierta cantidad que Dios ha fijado, el ministerio de su ira comienza. La cuenta se cierra. Cesa la paciencia divina. La misericordia ya no intercede en favor de aquellas naciones {Profe- tas y reyes, p. 269). Verdad es que no se había producido el acontecimiento esperado, pero ni aun esto pudo conmover su fe en la Palabra de Dios. Cuando Jonás proclamó en las calles de Nínive que en el plazo de cuarenta días la ciudad sería des- truida, el Señor aceptó la humillación de los ninivitas y prolongó su tiempo de gracia; no obstante el mensaje de Jonás fue enviado por Dios, y Nínive fue probada por la voluntad divina. Las adventistas creyeron que Dios les había inspirado de igual modo para proclamar el aviso del juicio. "El aviso —decían— probó los corazones de todos los que lo oyeron, y despertó inte- rés por el advenimiento del Señor, o determinó un odio a su venida que resul- tó visible o no, pero que es conocido por Dios. Trazó una línea divisoria... de suerte que los que quieran examinar sus propios corazones pueden saber de qué lado de ella se habrían encontrado en caso de haber venido el Señor en- tonces; si habrían exclamado: '¡He aquí éste es nuestro Dios; le hemos espe- rado, y él nos salvará!' o si habrían clamado a los montes y a las peñas para que cayeran sobre ellos y los escondieran de la presencia del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero. Creemos que Dios probó así a su pueblo y su fe, y vio si en la hora de aflicción retrocederían del sitio en que creyera conveniente colocarlos, y si abandonarían este mundo confiando absoluta- mente en la Palabra de Dios {El conflicto de los siglos, pp. 457, 458). Jueves 23 de julio: El lamento de Jonás Dios ha unido nuestros corazones a él con pruebas innumerables en los cielos y en la tierra. Mediante las cosas de la naturaleza y los más profundos y tiernos lazos que el corazón humano pueda conocer en la tierra, ha procu- rado revelársenos. Con todo, estas cosas solo representan imperfectamente su
  6. 6. www.EscuelaSabatica.es amor. Aunque se habían dado todas estas pruebas evidentes, el enemigo del bien cegó el entendimiento de los hombres, para que éstos mirasen a Dios con temor, para que lo considerasen severo e implacable. Satanás indujo a los hombres a concebir a Dios como un ser cuyo principal atributo es una justi- cia inexorable, como un juez severo, un duro, estricto acreedor. Pintó al Creador como un ser que está velando con ojo celoso por discernir los erro- res y faltas de los hombres, para visitarlos con juicios. Por esto vino Jesús a vivir entre los hombres, para disipar esa densa sombra, revelando al mundo el amor infinito de Dios. El Hijo de Dios descendió del cielo para manifestar al Padre. "A Dios na- die jamás le ha visto: el Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Juan 1:18). "Ni al Padre conoce nadie, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar" (Mateo 11:27). Cuando uno de sus discí- pulos le dijo: "Muéstranos al Padre", Jesús respondió: "Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha vis- to a mí, ha visto al Padre: ¿Cómo pues dices tú: Muéstranos al Padre?" (Juan 14: 8, 9). Jesús dijo, describiendo su misión terrenal: Jehová "me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres... me ha enviado a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos" (Lucas 4:18); esta era su obra. Pasó haciendo bien y sanando a todos los oprimidos de Satanás. Había aldeas enteras donde no se oía un gemido de dolor en casa alguna, porque él había pasado por ellas y sanado a todos sus enfermos. Su obra de- mostraba su divina unción. En cada acto de su vida revelaba amor, miseri- cordia y compasión; su corazón rebosaba de tierna simpatía por los hijos de los hombres. Tomó la naturaleza del hombre para poder simpatizar con sus necesidades. Los más pobres y humildes no tenían temor de allegársele. Aun los niñitos se sentían atraídos hacia él. Les gustaba subir a sus rodillas y con- templar ese rostro pensativo, que irradiaba benignidad y amor {El camino a Cristo, pp. 9, 10). ¡Pero cuán poca de la compasiva ternura de Cristo manifiestan los que profesan seguirle! Cuando uno yerra, con frecuencia los otros se sienten con libertad para hacer aparecer el caso tan malo como sea posible. Los que son tal vez culpables de pecados tan grandes en otra dirección tratan a su her- mano con severidad cruel. Los errores cometidos por ignorancia, irreflexión o debilidad, son exagerados hasta presentarse como pecados voluntarios y premeditados. Al ver a las almas extraviarse, algunos cruzan las manos y dicen: "Ya le dije. Sabía que no se podía fiar en ellas". Así adoptan la actitud de Satanás, regocijándose en espíritu de que sus malas sospechas resultaron correctas. Debemos esperar encontrar y tolerar grandes imperfecciones en aquellos que son jóvenes inexpertos. Cristo nos ha invitado a tratar de restaurar a los tales con espíritu de mansedumbre, y nos tiene por responsables si seguimos una conducta que los impulse al desaliento, a la desesperación y la ruina. A menos que cultivemos diariamente la preciosa planta del amor, estamos en peligro de volvemos estrechos y fanáticos, faltos de simpatía y criticones,
  7. 7. www.EscuelaSabatica.es estimándonos justos cuando distamos mucho de ser aprobados por Dios... Debemos alcanzar una norma más elevada o seremos indignos de llamamos cristianos. Para salvar a los que yerran, debemos cultivar el espíritu con que Cristo trabajó {Joyas de los testimonios, tomo 2, p. 248). Material facilitado por JESÚS PADILLA © http://escuelasabatica.es/ www.facebook.com/EscuelaSabatica.es Suscríbase para recibir gratuitamente recursos para la Escuela Sabática

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