La CIDH pide a Estados Miembros de la OEA a garantizar derechos humanos de pueblos indígenas 
Lun, 09/22/2014 - 15:00 
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Américas vienen enfrentando, dada la intersección de formas de discriminación que han venido sufriendo por su etnia, raza,...
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hasta 5 dólares (unos 4 euros), pero el trabajo es intermitente y tan duro que muchas solo tienen fuerzas para ir a la pla...
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En efecto, la Iglesia abre sus brazos para acoger a todos los pueblos, sin discriminaciones y sin límites, y para anunciar...
en el ámbito internacional, nacional y local, que ponen su trabajo y sus energías al servicio de cuantos emigran en busca ...
He aquí porqué – como lo describe el pasaje del Evangelio de Lucas – Jesús replica a quien le refería que sus parientes lo...
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JAVIER RODRÍGUEZ. FOTOS: CNS | Como explicó a principios de mes, Francisco quería visita...
apóstol en Iliria, actualmente parte de Albania. En la homilía [ver íntegra] el Santo Padre partió del evangelio de San Lu...
2014-09-21 Radio Vaticana 
(RV).- (Con audio) El Obispo de Roma coronó su visita apostólica al “país de las águilas” con n...
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constituyendo la doctrina de la infalibilidad: el don de la inerrancia en el primer milenio; la entrada en escena de los c...
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hecho el antes citado Byun-Chul Han en otro de sus libritos (La sociedad del cansancio). Cuando un político se convierte e...
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Acaba de salir al público otra novedad editorial con motivo del V Centenario: Teresa de Jesús: Escritora, fundadora y sant...
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comunidad de acogida y de sentido. Hay que abrir las puertas de par en par. Los procesos espirituales de cada persona son ...
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Si lo que hemos llamado crisis no nos ha hecho cambiar de rumbo y continuamos reafirmados en las mis...
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Dolores Aleixandre Leo un anuncio de refrescos calificados como “extremadamente cool”. Se ve que el pub...
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  1. 1. La CIDH pide a Estados Miembros de la OEA a garantizar derechos humanos de pueblos indígenas Lun, 09/22/2014 - 15:00 Washington, D.C., 22 de septiembre de 2014 (Signis ALC).- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) urge a los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a adoptar todas las medidas a su alcance, a fin de respetar y garantizar los derechos de los pueblos indígenas en América de forma plena y efectiva, libre de toda forma de discriminación. El pedido se realizó en el marco de la Primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas, Según la CIDH, los pueblos indígenas tienen formas de vida únicas, y su cosmovisión se basa en su estrecha relación con la tierra. Las tierras tradicionalmente utilizadas y ocupadas por ellos son un factor primordial de su vitalidad física, cultural y espiritual. El derecho a su propiedad territorial, se relaciona directamente con los derechos a la existencia en condiciones dignas, entre ellos, a la alimentación, al agua, a la salud, a la vida, a la dignidad, a la integridad, a la libertad de conciencia y religión, a la libertad de asociación, a los derechos de la familia, a la libertad de movimiento y residencia y a vivir libres de toda forma de violencia. La jurisprudencia del sistema interamericano de derechos humanos destaca que la protección del derecho a la propiedad de los pueblos indígenas sobre sus territorios ancestrales es un asunto de especial importancia, porque su goce efectivo implica no sólo la protección de una unidad económica, sino la protección de los derechos humanos de una colectividad que basa su desarrollo económico, social y cultural en la relación con la tierra. Los derechos territoriales de los pueblos indígenas, se relacionan con el derecho colectivo a la supervivencia como pueblo organizado, con el control de su hábitat como una condición necesaria para la reproducción de su cultura, para su propio desarrollo y para llevar a cabo sus planes de vida. De este principio se deriva la obligación inmediata de los Estados de consultar a los pueblos indígenas y de garantizar su participación en todas las decisiones relativas a cualquier intervención que pueda afectar sus territorios, las actividades de exploración y extracción de recursos naturales, y la ejecución de proyectos de desarrollo. La Comisión recuerda que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) ha establecido que la garantía del derecho a la consulta conlleva un proceso con distintas dimensiones. Debe ser previa, libre e informada, culturalmente adecuada, y debe realizarse de buena fe y con la finalidad de obtener el consentimiento de los pueblos afectados. Los Estados a su vez deben garantizar la participación efectiva de los pueblos en el diseño, ejecución y evaluación de todo plan de desarrollo, inversión, exploración o extracción que se lleve cabo dentro de sus territorios, de conformidad con sus costumbres y tradiciones. Estas obligaciones tienen un nexo importante con el deber de los Estados de poner en vigencia mecanismos legales e institucionales que permitan proteger de forma efectiva los territorios y recursos naturales ocupados históricamente por los pueblos indígenas, a través del reconocimiento, titulación, demarcación y delimitación de su tierras, y de proteger de forma especial la actividad de las y los defensores que procuran avanzar la protección de sus derechos. La CIDH asimismo reitera la obligación de los Estados de no discriminar y de perseguir el principio de igualdad en sus esfuerzos para respetar y garantizar todos los derechos de los pueblos indígenas. Ello acarrea el deber para los Estados de considerar las formas de exclusión y los prejuicios que han afectado históricamente a los pueblos indígenas, y de adoptar las medidas necesarias para prevenir, reducir y eliminar las condiciones y actitudes que generan o perpetúan la discriminación en la práctica. La CIDH observa con gran preocupación las formas de discriminación, violencia y exclusión que las mujeres de las
  2. 2. Américas vienen enfrentando, dada la intersección de formas de discriminación que han venido sufriendo por su etnia, raza, sexo y situación de pobreza. En tal sentido, los Estados deben enfrentar con debida diligencia toda discriminación que se relaciona con la persistente violencia física, psicológica, sexual y espiritual contra las mujeres indígenas en el hemisferio. La CIDH destaca la necesidad de continuar fortaleciendo la protección de los derechos humanos de los pueblos indígenas en situación de aislamiento voluntario y contacto inicial en las Américas. La Comisión recuerda que el respeto a los derechos humanos de estos, debe darse en el marco del derecho a la libre autodeterminación, a las tierras, territorios y recursos naturales que han ocupado y utilizado ancestralmente; a la salud, a la vida e integridad física, cultural, y psíquica de los pueblos y sus integrantes. La Comisión reitera las recomendaciones formuladas en su informe publicado recientemente, y llama a los Estados a colaborar en la implementación de las mismas para lograr que se cumplan de forma efectiva. Fuente: CIDH El azúcar más amargo 22/09/2014 Provincia de Kampong Speu (Camboya). Sentada cerca de la chimenea junto a su improvisada casa sobre pilotes de madera, Louv Veoun, de 39 años, está cocinando el único alimento que hoy ha podido encontrar, un trozo de jalea real que ha cogido de una colmena. "Hasta hace cuatro años disfrutaba de una buena vida", se queja mientras revuelve las gachas y las mezcla con unos puñados de arroz. "Ahora tengo que trabajar como una esclava en la plantación de azúcar para sobrevivir". Madre de ocho hijos, con actitud resuelta y unos ojos increíblemente tristes, hasta hace poco Louv era una campesina como tantas otras de Kork, un enclave rural a 75 kilómetros al oeste de la capital camboyana, Phnom Penh. Se levantaba temprano, preparaba un desayuno frugal para toda la familia y se iba a cuidar con su marido su campo de arroz, dos hectáreas que sus antepasados han cultivado desde tiempo inmemorial. Esta plantación era suficiente para mantener a sus hijos y enviarlos a la escuela. La vida era sencilla, pero cómoda. Pero un día de marzo de 2010 su existencia cambió para siempre: llegó al pueblo un grupo de trabajadores de una empresa azucarera camboyana, escoltado por policías y soldados. A pesar de las protestas y súplicas de los locales, ordenaron a Louv y a otras 20 familias que desocuparan sus tierras. En pocas horas, las
  3. 3. excavadoras desbrozaron todos los arrozales para convertirlos en plantaciones de caña de azúcar. Sin previo aviso, Louv se vio obligada a renunciar a su casa y a su tierra, su único medio de vida, a cambio de una indemnización de 20 euros. "Estaba muy enfadada, pero no pude hacer nada", relata desesperada, con los ojos llenos de lágrimas, "las autoridades nos dijeron que mejor que aceptáramos el dinero, porque la empresa se habría apoderado de nuestras tierras de todos modos". En la actualidad, Louv vive en una pequeña parcela propiedad de un compasivo pariente suyo que le permitió construir una pequeña casa. Se encuentra justo al lado de la plantación en la que, por ironías de la vida, ella trabaja ahora como jornalera, recolectando caña de azúcar durante 10 horas al día para ganar 2,5 dólares (unos dos euros). Sin terreno propio y sin posibilidad de obtener ingresos alternativos, miles de aldeanos detoda Camboya siguieron la misma suerte para saciar el hambre europea de azúcar. El 97% de la producción de azúcar de Camboya se exporta a la Unión Europea gracias a un acuerdo comercial preferencial denominado 'Everything But Arms' (todo menos armas). Por lo tanto, hay grandes probabilidades de que el alimento cultivado por Louv y sus colegas camboyanos termine en la taza de café que usted toma, en su bebida favorita o en la tarta de cumpleaños de sus hijos. A diferencia de lo que ocurre en el Viejo Continente, en Camboya el azúcar tiene un sabor amargo. Según organizaciones locales no gubernamentales, por lo menos 3.500 familias han sido desalojadas de sus tierras por la fuerza para hacer sitio a plantaciones de este alimento. Algunas no han recibido ninguna clase de indemnización, otras se han visto obligadas a aceptar una miseria para llegar a un acuerdo extrajudicial por el que han perdido su único medio de supervivencia a cambio de unos pocos cientos y, a veces, solo unas docenas de dólares. A falta de alternativas, la inmensa mayoría de los que han acudido a trabajar en las plantaciones son mujeres. Una de ellas es Hai Morn, de 64 años y voz dulce. "Vengo aquí solo para ganar dinero suficiente para sobrevivir", explica, sentada en un campo recién cosechado mientras descansa durante unos pocos minutos. Sus ojos, meditabundos y serenos, se llenan de repente de lágrimas y prorrumpe en un llanto quedo y contenido. "No paro de llorar a todas horas, ni siquiera puedo dormir por la noche", continúa Hai, secándose las mejillas con una gorra, "voy todos los días a ver mis tierras. Una parte de ellas está todavía sin cultivar". A su alrededor, unas pocas mujeres están cortando en silencio cañas de azúcar que son el doble de altas que ellas; el único ruido es el de los tajos de las hoces. Vestidas con ropas harapientas y con guantes desgastados, achicharradas por el implacable sol tropical, al cabo de una hora están completamente empapadas de sudor. En un día muy bueno llegan a ganar
  4. 4. hasta 5 dólares (unos 4 euros), pero el trabajo es intermitente y tan duro que muchas solo tienen fuerzas para ir a la plantación la mitad de la semana. Formada por unos centenares de casas de madera, Kork se extiende a lo largo de una serie de caminos de tierra llenos de animales que pastan y un constante ir y venir de camiones que transportan la caña desde la plantación a la fábrica de la Phnom Penh Sugar Company(PPSC), donde se procesa, se refina y se transforma en azúcar. La empresa no es más que una de las que se han beneficiado de las denominadas Economic Land Concessions (ELC) [Concesiones Económicas de Tierras], otorgadas por el Gobierno camboyano. Durante el régimen comunista de los Jemeres Rojos en los años 70, en Camboya se abolió la propiedad privada y se destruyeron los registros de tierras, con lo que se borró todo título de propiedad de los campos y millones de campesinos quedaron vulnerables cuando las autoridades comenzaron a facilitar ELC. Solo en Kampong Speu se culpa a la concesión de 9.000 hectáreas a la PPSC de la usurpación de 2.000 hectáreas de tierras de cultivo pertenecientes a mil cien familias de la zona. Sin embargo, el director de la empresa, Seng Nhak, replica que la tierra ha sido arrendada por el Gobierno en condiciones normales y prefiere centrarse en los beneficios aportados por la plantación. La compañía sostiene que el área ocupada actualmente por la caña de azúcar no era adecuada para el cultivo de arroz y subraya con orgullo que ha traído la electricidad y una carretera asfaltada que une la región con Phnom Penh, así como oportunidades de empleo para 4.000 personas. A pocos kilómetros de distancia, Chheuon Khorn, de 40 años, escucha la versión de los hechos según la empresa con una sonrisa irónica. Su pequeña parcela se encuentra justo en la frontera de la plantación, en Pis, una nueva aldea creada por cientos de desplazados. "Todo lo que sé es que antes podía quedarme durante dos o tres semanas sin trabajar porque teníamos arroz", explica, antes de revelar que a ella también le quitaron dos hectáreas de tierra por las que recibió 125 dólares (unos 105 euros) en concepto de indemnización, "ahora, si dejo de ir a la plantación un solo día, no tengo nada que comer". Sin posibilidad de mantener a su hija, de 15 años, Chheuon se ha visto obligada a sacarla de la escuela y enviarla a los campos. A pesar de la política de tolerancia cero respecto del trabajo infantil aplicada por muchas empresas azucareras, varias familias han confesado que se han visto obligadas a poner a trabajar a sus hijos para llegar a fin de mes. A los niños los cuelan con frecuencia en la plantación sin conocimiento de las compañías. Srouch, un niño de 13 años de Kork, acaba de llegar a casa después de un día de trabajo. "No me gusta recolectar caña de azúcar, es demasiado duro",
  5. 5. afirma, falto de aire y visiblemente agotado. Su padre, que trabaja en la plantación, contrajo una enfermedad de la piel. Con el fin de pagar su transporte y su tratamiento en Phnom Penh, Srouch tiene que reemplazarlo. "Si la empresa nos pilla, nos multará y nos despedirá, pero no tenemos otra opción", dice el padre. El Gobierno camboyano nombró recientemente un comité 'ad hoc' encargado de indemnizar a las familias afectadas, pero la mayoría de las parcelas que se les adjudicaron en compensación no eran aptas para el cultivo de arroz y pronto las dejaron abandonadas. Las comunidades locales y organizaciones no gubernamentales pidieron a la UE que asumiera la responsabilidad de emplear azúcar de Camboya mediante la suspensión de los acuerdos comerciales entre Bruselas y Phnom Penh. Sin embargo, sus esperanzas se desvanecieron cuando el comisario europeo de Comercio, Karel de Gucht, declaró que no tiene planes de poner en marcha una investigación sobre la industria azucarera local. Al ponerse el sol, las calles de Kork se animan. Repletas de tractores, grupos de trabajadores exhaustos regresan de las plantaciones mientras rebaños de vacas y cabras se encaminan hacia el arroyo. Mientras, las familias se reúnen en el patio de su casa para cenar y disfrutar de un merecido descanso, Louv espera que sus hijos vuelvan con algo de comer. Si hay suerte, los niños habrán atrapado algunas ranas silvestres con las que complementar el arroz. De lo contrario, se irán a dormir con hambre. A pesar de su comportamiento tenaz y lleno de energía, cada día que pasa los ojos de Louv se nublan más y más con un velo de tristeza y la desesperación de una madre que se está quedando sin alternativas. A menos que se alcance una solución al problema de la tierra, ella sabe que no va a poder dejar nada a sus hijos. "Estoy muy preocupada por su futuro, pero no quiero más dinero", afirma, mirando al sol que desaparece por el horizonte, "prefiero morir antes que aceptarlo. Quiero que me devuelvan mi tierra de toda la vida". Autor: Matteo Fagotto Sangre en la frontera sur Estados miembros de la UE muestran que lo principal es detener las llegadas de inmigrantes Jordi Vaquer 22 SEP 2014 - 19:59 CEST Sangra la frontera sur de Europa, y más tras este lúgubre verano en el Mediterráneo central. Comisión y Estados miembros de la UE muestran su preocupación, pero el mensaje, implícito pero inequívoco, a los
  6. 6. países europeos mediterráneos es que lo principal es detener las llegadas. Los países de primera recepción replican apelando a la solidaridad y al reparto de costes. Encuestas en mano (según Eurobarómetro, los que expresan inquietud por la inmigración pasaron del 8% al 21% en apenas 18 meses), y tras el éxito de partidos antiinmigración en las elecciones europeas y en algunas nacionales (locales francesas, generales suecas), los Gobiernos dan muestras de nerviosismo. Se intuye un giro más a la derecha en el control de fronteras, cuyas consecuencias humanitarias pueden ser nefastas. El nuevo puesto de Comisario de Migración y Asuntos de Interior denota la renovada importancia del tema; la elección para el cargo de Dimitris Avramopoulos, ministro de Defensa griego, es sintomática. Avramopoulos es un fiel aliado político del rimer ministro Samaras, cuyo Gobierno ha aplicado una política encaminada a demostrar a los socios europeos que intenta controlar las entradas, a los ciudadanos griegos que la inmigración simplemente no tiene lugar en Grecia, y a inmigrantes, reales y potenciales, que entrar en la UE por Grecia puede ser un infierno de detención indefinida, abusos policiales e impunes agresiones racistas. Grecia no está sola en sus abusos, ni en sus prácticas ilegales de retornos en caliente en frontera: España y Bulgaria están en el punto de mira de las organizaciones de derechos humanos por ellas. Se intuye un giro más a la derecha en el control de la inmigración con consecuencias nefastas Italia, conmocionada tras la muerte de 360 personas cerca de Lampedusa en octubre de 2013, dejó de devolver barcos de inmigrantes al caos libio y de ignorar la suerte de cientos de náufragos. Actualmente lleva a cabo la operación Mare Nostrum, con el rescate como prioridad y más de 100.000 personas salvadas en alta mar, y carga con sus costes. Los socios europeos han aprovechado las demandas italianas de solidaridad para pedir la sustitución de Mare Nostrum por una nueva operación de la agencia europea Frontex, limitada a evitar entradas. Una carta enviada este mismo mes por los ministros de exteriores de España, Polonia, Alemania, Francia y Gran Bretaña a la Comisión omite cualquier referencia a los rescates y pone el acento en el control, y en redoblar la presión sobre los países de tránsito (como Marruecos, Túnez y Libia) y de origen. La frontera sur de Europa es un espacio de impunidad y suspensión del Estado de derecho. Agobiados por su incapacidad de crear una política de inmigración que resuelva la ecuación entre necesidad económica, derechos individuales y apoyo popular, y de gestionar un sistema de asilo que respete los compromisos europeos, los gobiernos exhiben allí su dureza. El precio de su política, cruel e ineficaz, se cuenta en miles de vidas humanas. Mensaje del Papa en la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado: ''Una Iglesia sin fronteras, madre de todos'' Ciudad del Vaticano, 23 de septiembre (VIS).-Publicamos a continuación el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2015. ''Jesús es ''el evangelizador por excelencia y el Evangelio en persona'' Su solicitud especial por los más vulnerables y excluidos nos invita a todos a cuidar a las personas más frágiles y a reconocer su rostro sufriente, sobre todo en las víctimas de las nuevas formas de pobreza y esclavitud. El Señor dice: ''Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme'' . Misión de la Iglesia, peregrina en la tierra y madre de todos, es por tanto amar a Jesucristo, adorarlo y amarlo, especialmente en los más pobres y desamparados; entre éstos, están ciertamente los emigrantes y los refugiados, que intentan dejar atrás difíciles condiciones de vida y todo tipo de peligros. Por eso, el lema de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado de este año es: Una Iglesia sin fronteras, madre de todos.
  7. 7. En efecto, la Iglesia abre sus brazos para acoger a todos los pueblos, sin discriminaciones y sin límites, y para anunciar a todos que ''Dios es amor''. Después de su muerte y resurrección, Jesús confió a sus discípulos la misión de ser sus testigos y de proclamar el Evangelio de la alegría y de la misericordia. Ellos, el día de Pentecostés, salieron del Cenáculo con valentía y entusiasmo; la fuerza del Espíritu Santo venció sus dudas y vacilaciones, e hizo que cada uno escuchase su anuncio en su propia lengua; así desde el comienzo, la Iglesia es madre con el corazón abierto al mundo entero, sin fronteras. Este mandato abarca una historia de dos milenios, pero ya desde los primeros siglos el anuncio misionero hizo visible la maternidad universal de la Iglesia, explicitada después en los escritos de los Padres y retomada por el Concilio Ecuménico Vaticano II. Los Padres conciliares hablaron de Ecclesia mater para explicar su naturaleza. Efectivamente, la Iglesia engendra hijos e hijas y los incorpora y ''los abraza con amor y solicitud como suyos''. La Iglesia sin fronteras, madre de todos, extiende por el mundo la cultura de la acogida y de la solidaridad, según la cual nadie puede ser considerado inútil, fuera de lugar o descartable. Si vive realmente su maternidad, la comunidad cristiana alimenta, orienta e indica el camino, acompaña con paciencia, se hace cercana con la oración y con las obras de misericordia. Todo esto adquiere hoy un significado especial. De hecho, en una época de tan vastas migraciones, un gran número de personas deja sus lugares de origen y emprende el arriesgado viaje de la esperanza, con el equipaje lleno de deseos y de temores, a la búsqueda de condiciones de vida más humanas. No es extraño, sin embargo, que estos movimientos migratorios susciten desconfianza y rechazo, también en las comunidades eclesiales, antes incluso de conocer las circunstancias de persecución o de miseria de las personas afectadas. Esos recelos y prejuicios se oponen al mandamiento bíblico de acoger con respeto y solidaridad al extranjero necesitado. Por una parte, oímos en el sagrario de la conciencia la llamada a tocar la miseria humana y a poner en práctica el mandamiento del amor que Jesús nos dejó cuando se identificó con el extranjero, con quien sufre, con cuantos son víctimas inocentes de la violencia y la explotación. Por otra parte, sin embargo, a causa de la debilidad de nuestra naturaleza, ''sentimos la tentación de ser cristianos manteniendo una prudente distancia de las llagas del Señor”. La fuerza de la fe, de la esperanza y de la caridad permite reducir las distancias que nos separan de los dramas humanos. Jesucristo espera siempre que lo reconozcamos en los emigrantes y en los desplazados, en los refugiados y en los exiliados, y asimismo nos llama a compartir nuestros recursos, y en ocasiones a renunciar a nuestro bienestar. Lo recordaba el Papa Pablo VI, diciendo que ''los más favorecidos deben renunciar a algunos de sus derechos para poner con mayor liberalidad sus bienes al servicio de los demás'' . Por lo demás, el carácter multicultural de las sociedades actuales invita a la Iglesia a asumir nuevos compromisos de solidaridad, de comunión y de evangelización. Los movimientos migratorios, de hecho, requieren profundizar y reforzar los valores necesarios para garantizar una convivencia armónica entre las personas y las culturas. Para ello no basta la simple tolerancia, que hace posible el respeto de la diversidad y da paso a diversas formas de solidaridad entre las personas de procedencias y culturas diferentes. Aquí se sitúa la vocación de la Iglesia a superar las fronteras y a favorecer ''el paso de una actitud defensiva y recelosa, de desinterés o de marginación a una actitud que ponga como fundamento la ''cultura del encuentro”, la única capaz de construir un mundo más justo y fraterno'' . Sin embargo, los movimientos migratorios han asumido tales dimensiones que sólo una colaboración sistemática y efectiva que implique a los Estados y a las Organizaciones internacionales puede regularlos eficazmente y hacerles frente. En efecto, las migraciones interpelan a todos, no sólo por las dimensiones del fenómeno, sino también ''por los problemas sociales, económicos, políticos, culturales y religiosos que suscita, y por los dramáticos desafíos que plantea a las comunidades nacionales y a la comunidad internacional. En la agenda internacional tienen lugar frecuentes debates sobre las posibilidades, los métodos y las normativas para afrontar el fenómeno de las migraciones. Hay organismos e instituciones,
  8. 8. en el ámbito internacional, nacional y local, que ponen su trabajo y sus energías al servicio de cuantos emigran en busca de una vida mejor. A pesar de sus generosos y laudables esfuerzos, es necesaria una acción más eficaz e incisiva, que se sirva de una red universal de colaboración, fundada en la protección de la dignidad y centralidad de la persona humana. De este modo, será más efectiva la lucha contra el tráfico vergonzoso y delictivo de seres humanos, contra la vulneración de los derechos fundamentales, contra cualquier forma de violencia, vejación y esclavitud. Trabajar juntos requiere reciprocidad y sinergia, disponibilidad y confianza, sabiendo que ''ningún país puede afrontar por sí solo las dificultades unidas a este fenómeno que, siendo tan amplio, afecta en este momento a todos los continentes en el doble movimiento de inmigración y emigración''. A la globalización del fenómeno migratorio hay que responder con la globalización de la caridad y de la cooperación, para que se humanicen las condiciones de los emigrantes. Al mismo tiempo, es necesario intensificar los esfuerzos para crear las condiciones adecuadas para garantizar una progresiva disminución de las razones que llevan a pueblos enteros a dejar su patria a causa de guerras y carestías, que a menudo se concatenan unas a otras. A la solidaridad con los emigrantes y los refugiados es preciso añadir la voluntad y la creatividad necesarias para desarrollar mundialmente un orden económico-financiero más justo y equitativo, junto con un mayor compromiso por la paz, condición indispensable para un auténtico progreso. Queridos emigrantes y refugiados, ocupáis un lugar especial en el corazón de la Iglesia, y la ayudáis a tener un corazón más grande para manifestar su maternidad con la entera familia humana. No perdáis la confianza ni la esperanza. Miremos a la Sagrada Familia exiliada en Egipto: así como en el corazón materno de la Virgen María y en el corazón solícito de san José se mantuvo la confianza en Dios que nunca nos abandona, que no os falte esta misma confianza en el Señor. Os encomiendo a su protección y os imparto de corazón la Bendición Apostólica. No compliquemos el Evangelio, escuchémoslo y vivámoslo, pidió el Papa Francisco en su misa matutina 2014-09-23 Radio Vaticana (RV).- (Con audio. Actualizado con Video) La vida cristiana es “simple”: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica, no limitándose a “leer” el Evangelio, sino preguntándose de qué modo sus palabras hablan a la propia vida. Lo reafirmó el Papa Francisco en la homilía de la Misa de la mañana celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Las palabras que decía sonaban nuevas, como “nueva” aparecía la autoridad de quien las pronunciaba. Palabras que tocaban el corazón y en las cuales tantos percibían “la fuerza de la salvación” que anunciaban. Por esta razón, observó Francisco, las muchedumbres seguían a Jesús. Pero también estaban aquellos que lo seguían “por conveniencia”, sin demasiada pureza de corazón, tal vez sólo por las “ganas de ser más buenos”. En dos mil años, reconoció el Papa, no es que este escenario haya cambiado mucho. También hoy muchos escuchan a Jesús como aquellos nuevos leprosos del Evangelio que, “felices” con su nueva salud, “se olvidaron de Jesús” que se las había devuelto: “Pero Jesús seguía hablando a la gente y amaba a la gente, amaba a la muchedumbre hasta tal punto que dice: ‘Estos que me siguen, esa muchedumbre inmensa, son mi madre y mis hermanos, son éstos’. Y explica: ‘Quienes escuchan la Palabra de Dios, la ponen en práctica’. Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más, ¡eh! Simple, simple. Tal vez nosotros la hayamos hecho un poco difícil, con tantas explicaciones que nadie entiende, pero la vida cristiana es así: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica”.
  9. 9. He aquí porqué – como lo describe el pasaje del Evangelio de Lucas – Jesús replica a quien le refería que sus parientes lo estaban buscando: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”. Y para escuchar la Palabra de Dios, la Palabra de Jesús – dijo el Papa – basta abrir la Biblia, el Evangelio. Pero estas páginas – afirmó – no deben ser leídas, sino escuchadas. “Escuchar la Palabra de Dios – indicó Francisco – es leer eso y decir: ‘¿Pero qué me dice a mí esto, a mi corazón? ¿Qué me está diciendo Dios a mí, con esta palabra?”. Y nuestra vida cambia”: “Cada vez que nosotros hacemos esto – abrimos el Evangelio, leemos un pasaje y nos preguntamos: ‘Con esto Dios me habla, ¿me dice algo a mí? Y si dice algo, ¿qué cosa me dice?’ – esto es escuchar la Palabra de Dios, escucharla con los oídos y escucharla con el corazón. Abrir el corazón a la Palabra de Dios. Los enemigos de Jesús escuchaban la Palabra de Jesús, pero estaban cerca de él para tratar de encontrar una equivocación, para hacerlo patinar, y para que perdiera autoridad. Pero jamás se preguntaban: “¿Qué cosa me dice Dios a mí en esta Palabra?”. Y Dios no habla sólo a todos; sí, habla a todos, pero habla a cada uno de nosotros. “El Evangelio ha sido escrito para cada uno de nosotros”. Ciertamente, prosiguió diciendo el Santo Padre, poner después en práctica lo que se ha escuchado “no es fácil”, porque “es más fácil vivir tranquilamente sin preocuparse de las exigencias de la Palabra de Dios”. Pistas concretas para hacerlo – recordó – son los Mandamientos, las Bienaventuranzas. Contando siempre – añadió – con la ayuda de Jesús, incluso cuando nuestro corazón escucha y hace de cuenta que no comprende. Él – concluyó el Papa – “es misericordioso y perdona a todos”, “espera a todos, porque es paciente”: “Jesús recibe a todos, también a aquellos que van a escuchar la Palabra de Dios y que después lo traicionan. Pensemos en Judas: ‘Amigo’, le dice, en aquel momento en que Judas lo traiciona. El Señor siempre siembra su Palabra, sólo pide un corazón abierto para escucharla y buena voluntad para ponerla en práctica. Por esto que la oración de hoy sea la del Salmo: ‘Guíame Señor por la senda de tus mandamientos’, es decir por la senda de tu Palabra, y para que yo aprenda con tu guía a ponerla en práctica”. (María Fernanda Bernasconi – RV). Francisco en Albania elogia la convivencia pacífica de distintas religiones Publicado el 22.09.2014 Segunda visita de un Papa al país, que restableció relaciones con la Santa Sede en 1991
  10. 10.  ESPECIAL: Francisco en Albania JAVIER RODRÍGUEZ. FOTOS: CNS | Como explicó a principios de mes, Francisco quería visitar Albania después de que se formara un gobierno de unidad en el que se encuentran musulmanes, ortodoxos y católicos para decirle a todos los pueblos: “Se puede trabajar juntos”. En esta línea, ha asegurado durante el viaje que “nadie puede escudarse en Dios cuando proyecta y realiza actos de violencia y abusos”. Ayer domingo a las nueve de la mañana aterrizaba en una jornada lluviosa en el aeropuerto de la capital albanesa que lleva el nombre de quien es probablemente la figura católica más popular del país: la Madre Teresa de Calcuta, llamada Agnes Gonxha Bojaxhiu de nombre seglar. Con este son ya cuatro los viajes apostólicos que ha protagonizado Bergoglio, el segundo de un Papa al llamado “país de las águilas“, vecino de Italia y que san Juan Pablo II visitó en 1993 apenas dos años después de caer la dictadura comunista y con el restablecimiento de relaciones diplomáticas con la Santa Sede. Bergoglio y el presidente albanés, Bujar Nishani. Entre los hitos del viaje del Papa polaco se encontraron la celebración de Santa Misa en la catedral de Escútari (transformada en palacio de deportes bajo el anterior régimen) y la bendición de la primera piedra para reconstruir el santuario de la Virgen del Buen Consejo, construido en 1895 y demolido en 1967. En los últimos años se han reconstruido también en Tirana la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de los Padres Jesuitas y la catedral ortodoxa de la Resurrección de Cristo. Francisco fue recibido por autoridades religiosas y civiles, como el nuncio apostólico en Albania, el arzobispo Ramiro Moliner Inglés y el primer ministro albanés Edi Rama, con quien ya se reunió en el Vaticano el pasado abril. Del aeropuerto se trasladó en automóvil al Palacio Presidencial de Tirana, a través de calles cuajadas de albaneses celebrando su visita. El presidente albanés Bujar Nishani obsequió al Papa argentino con una ceremonia de bienvenida y después de un breve coloquio entre ambos, le acompañó al Salón Scanderberg donde tuvo lugar un encuentro con las autoridades, el cuerpo diplomático y algunos líderes religiosos del país. En el discurso [ver íntegro] que dirigió a los presentes, el Santo Padre habló del camino de Albania hacia la recuperación de sus libertades civiles y religiosas, alertó de la instrumentalización de las diferencias entre las religiones y elogió la convivencia pacífica y la colaboración entre los componentes de diversos credos en la tierra albanesa. La lluvia no impidió que miles de fieles se congregaran. A continuación el Papa se trasladó a la plaza Madre Teresa en la capital albanesa, donde miles de fieles aguardaban. A las once de la mañana comenzó la celebración, en latín y albanés, que en las lecturas de la liturgia hizo varias referencias a la historia de Albania, por ejemplo la cita del Éxodo “os he llevado sobre alas de águila” y la epístola de la carta de San Pablo a los Romanos, que narró la prédica del
  11. 11. apóstol en Iliria, actualmente parte de Albania. En la homilía [ver íntegra] el Santo Padre partió del evangelio de San Lucas en donde figura la frase “vuestra paz descenderá sobre ella” para hablar del espíritu misionero de la Iglesia ejemplificado en la Madre Teresa de Calcuta. “Él -afirmó Francisco- vino a traer al mundo el amor de Dios y quiere que se difunda por medio de la comunión y de la fraternidad. Por eso constituyó enseguida una comunidad de discípulos, una comunidad misionera, y los preparó para la misión, para ir. El método misionero es claro y sencillo: los discípulos van a las casas y su anuncio comienza con un saludo lleno de significado: Paz a esta casa. No es sólo un saludo, es también un don: la paz. Queridos hermanos y hermanas de Albania, también yo vengo hoy entre vosotros a esta plaza dedicada a una humilde y gran hija de esta tierra, la beata Madre Teresa de Calcuta, para repetiros ese saludo: paz en vuestras casas, paz en vuestros corazones, paz en vuestra Nación.” Dada la historia jalonada de persecuciones religiosas que ha caracterizado a Albania, Francisco no ha dejado de referirse a los decenios de sufrimientos de católicos, ortodoxos y musulmanes. Ha afirmado: Podemos decir que Albania ha sido una tierra de mártires: muchos obispos, sacerdotes, religiosos, fieles laicos , ministros de culto de otras religiones pagaron con la vida su fidelidad. No faltaron pruebas de gran valor y coherencia en la confesión de la fe. ¡Fueron muchos los cristianos que no se doblegaron ante la amenaza, sino que se mantuvieron sin vacilación en el camino emprendido! Asimismo, ha hecho referencia al cementerio de Escútari, donde los católicos fueron fusilados durante el régimen comunista, y ha asegurado a los fieles presentes que: Él os ha guiado y consolado, y os ha llevado sobre alas de águila, como hizo con el antiguo pueblo de Israel. El águila, representada en la bandera de vuestro País, os invita a tener esperanza, a poner siempre vuestra confianza en Dios, que nunca defrauda, sino que está siempre a nuestro lado, especialmente en los momentos difíciles. (…) Hoy he venido para daros gracias por vuestro testimonio y también para animaros a hacer crecer la esperanza dentro de vosotros y a vuestro alrededor. No os olvidéis del águila. El águila no olvida el nido, pero vuela alto. ¡Volad alto! ¡Subid! He venido para animaros a involucrar a las nuevas generaciones; a nutriros asiduamente de la Palabra de Dios abriendo vuestros corazones a Cristo, al Evangelio, al encuentro con Dios y al encuentro entre vosotros, como ya hacen. A través de este encontrarse dais testimonio a toda Europa. A punto de entonar el Ángelus Domini al final de la Misa, Francisco ha dedicado unas palabras a los jóvenes. “Dicen que Albania es el país más joven de Europa“, comenzó diciendo antes de invitarles a “cimentar su existencia en Jesucristo”, pues es la roca más sólida sobre la que edificar una vida. Con la fuerza del Evangelio y el ejemplo de vuestros antepasados y de los mártires, decid no a la idolatría del dinero, no a la engañosa libertad individualista, no a las dependencias y a la violencia; y decid sí, en cambio, a la cultura del encuentro y de la solidaridad, sí a la belleza inseparable del bien y de la verdad; sí a la vida entregada con magnanimidad y fidelidad en las pequeñas cosas. Tras la celebración, a las una y media de la tarde, el Papa almorzó con los obispos albaneses y el séquito de la Nunciatura Apostólica, para sobre las cuatro encaminar sus pasos a la Universidad Católica de Nuestra Señora del Buen Consejo donde le esperaban los líderes de otras religiones y otras denominaciones cristianas de Albania, a quienes ha dirigido un discurso [ver íntegro]. Sobre las cinco, Francisco ha protagonizado otro encuentro, esta vez con religiosos, religiosas y laicado católicos en la celebración de las Vísperas en la catedral de Tirana, a quienes también ha dirigido unas palabras [ver discurso íntegro]. Tras el evento, ha tenido tiempo Bergoglio de saludar a los niños del Centro Betania y otros centros caritativos de Albania dedicados a los más necesitados, antes de volver al aeropuerto de donde despegó sobre las ocho de la tarde para volver a Roma. El Papa a los voluntarios de los centros de caridad en Albania: "El secreto de una existencia plena es amar y entregarse por amor"
  12. 12. 2014-09-21 Radio Vaticana (RV).- (Con audio) El Obispo de Roma coronó su visita apostólica al “país de las águilas” con niños inválidos en el Centro Betania, donde llegaron también representantes de otros centros de caridad. Después de escuchar testimonios de asistidos, Francisco expresó su agradecimiento por la hospitalidad que dan cada día en este centro a tantos niños y adolescentes necesitados de atención, de ternura, de un ambiente sereno y de personas amigas, que sean también verdaderos educadores, ejemplos de vida, y en las que encuentren apoyo. El Sucesor de Pedro manifestó que “en lugares como éste, todos confirmamos nuestra fe, se nos hace más fácil creer, porque vemos la fe hecha caridad concreta. La vemos dar luz y esperanza a situaciones de gran dificultad; vemos que se enciende de nuevo en el corazón de personas tocadas por el Espíritu de Jesús, que decía: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí» (Mc 9, 37). Esta fe que actúa en la caridad mueve las montañas de la indiferencia, de la incredulidad y de la indolencia, y abre los corazones y las manos para hacer el bien y difundirlo. La Buena Noticia de que Jesús ha resucitado y está vivo en medio de nosotros pasa a través de gestos humildes y simples de servicio a los pequeños.” Y el Vicario de Cristo afirmó que “el secreto de una existencia plena es amar y entregarse por amor. Ahí se encuentra la fuerza para “sacrificarse con alegría”, y el compromiso más exigente se convierte en fuente de mayor alegría. Así no asustan las opciones de vida definitivas, que aparecen, a su verdadera luz, como un modo de realizar plenamente la libertad personal.” Jesuita Guillermo Ortiz de RADIO VATICANA DISCURSO COMPLETO DEL SANTO PADRE Queridos amigos del Centro Betania: Les agradezco de corazón su gozosa acogida. Y, sobre todo, les agradezco la hospitalidad que cada día dan a tantos niños y adolescentes necesitados de atención, de ternura, de un ambiente sereno y de personas amigas, que sean también verdaderos educadores, ejemplos de vida, y en las que encuentren apoyo. En lugares como éste, todos confirmamos nuestra fe, se nos hace más fácil creer, porque vemos la fe hecha caridad concreta. La vemos dar luz y esperanza a situaciones de gran dificultad; vemos que se enciende de nuevo en el corazón de personas tocadas por el Espíritu de Jesús, que decía: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí» (Mc 9, 37). Esta fe que actúa en la caridad mueve las montañas de la indiferencia, de la incredulidad y de la indolencia, y abre los corazones y las manos para hacer el bien y difundirlo. La Buena Noticia de que Jesús ha resucitado y está vivo en medio de nosotros pasa a través de gestos humildes y simples de servicio a los pequeños. Además, este Centro demuestra que es posible la convivencia pacífica y fraterna entre personas de distintas etnias y diversas confesiones religiosas. Aquí las diferencias no impiden la armonía, la alegría y la paz; es más, se convierten en ocasión para profundizar en el conocimiento y en la comprensión mutua. Las diversas experiencias religiosas se abren al amor respetuoso y operante con el prójimo; cada comunidad religiosa se expresa con el amor y no con la violencia, no se avergüenza de la bondad. Quien cultiva la bondad en su interior recibe a cambio una conciencia tranquila, una alegría profunda aun en medio de las dificultades y de las incomprensiones. Incluso ante las ofensas recibidas, la bondad no es debilidad, sino auténtica fuerza, capaz de renunciar a la venganza. El bien es premio en sí mismo y nos acerca a Dios, Sumo Bien. Nos hace pensar como Él, nos hace ver la realidad de nuestra vida a la luz de su proyecto de amor para cada uno de nosotros, nos permite disfrutar de las pequeñas alegrías de cada día y nos sostiene en las dificultades y en las pruebas. El bien paga infinitamente mejor que el dinero, que nos defrauda porque hemos sido creados para recibir y comunicar el amor de Dios, y no para medir las cosas por el dinero y el poder. Queridos hermanos, en su saludo, la Directora ha recordado las etapas que ha recorrido su asociación y las obras que han nacido de la intuición de la fundadora, la Señora Antonietta Vitale –a la que saludo cordialmente y agradezco su acogida–, ha subrayado la ayuda de los bienhechores y el desarrollo de las diversas iniciativas. Ha hablado de la gran cantidad de niños amorosamente acogidos y atendidos. Mirjan, por su parte, ha dado testimonio de su experiencia personal, de su entusiasmo y gratitud por un encuentro que ha transformado su existencia y le ha abierto nuevos horizontes, con nuevos amigos y con un Amigo todavía más grande y mejor que los demás: Jesús. Ha dicho una cosa muy significativa a propósito de los voluntarios que colaboran aquí; ha dicho: «Desde hace 15 años se sacrifican con alegría por amor a Jesús y a nosotros». Es una frase que revela cómo entregarse por amor a Jesús produce alegría y esperanza, y cómo servir a los hermanos se transforma en reinar con Dios. Estas palabras de Mirjan-Paolo
  13. 13. pueden resultar paradójicas para buena parte de nuestro mundo, que no acaba de comprenderlas y ansía encontrar la clave de la propia existencia en las riquezas terrenas, en el poder y en la pura diversión, donde sólo encuentra alienación y confusión. El secreto de una existencia plena es amar y entregarse por amor. Ahí se encuentra la fuerza para “sacrificarse con alegría”, y el compromiso más exigente se convierte en fuente de mayor alegría. Así no asustan las opciones de vida definitivas, que aparecen, a su verdadera luz, como un modo de realizar plenamente la libertad personal. Que el Señor Jesús y su Madre, la Virgen María, bendigan su Asociación, este Centro Betania y los otros centros que la caridad ha hecho surgir y la Providencia crecer. Que bendigan a todos los voluntarios, a los bienhechores y a todos los niños y adolescentes. Su patrón, san Antonio de Padua, los acompañe en el camino. Continúen con confianza sirviendo al Señor en los pobres y en los abandonados, y pidiéndole que los corazones y las mentes de todos se abran al bien, a la caridad operante, fuente de auténtica alegría. Les pido, por favor, que recen por mí y de corazón los bendigo. El Papa ha decidido: más mujeres en la Comisión teológica Más mujeres en la Comisión Teológica Ahora la presencia femenina llega al 16% y representará «un signo de un compromiso cada vez más cualificado en el ámbito de las ciencias teológicas» Domenico Agasso jr Roma Como había anticipado hace algunas semanas el cardenal Gerhard Ludwig Müller, en una entrevista con el suplemento femenino de “L’Osservatore Romano”, Papa Francisco reforzó la presencia de ls mujeres en la Comisión Teológica Internacional. El Pontífice elogió el aporte de las teólogas con los nombramientos de nuevos miembros en el organismo instituido por Papa Pablo VI el 11 de abril de 1969 y que presidió durante muchos años Joseph Ratzinger. Se trata, afirma una nota vaticana, de un «notable incremento de la presencia femenina, que constituye más del 16% en la composición de la Comisión», y representa «un signo de un compromiso cada vez más cualificado en el ámbito de las ciencias teológicas». La Comisión Teológica Internacional tiene la tarea de ayudar a la Santa Sede, en particular a la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el análisis de las cuestiones doctrinales de mayor importancia
  14. 14. y actualidad; está compuesta por, máximo, 30 teólogos de diferentes escuelas y naciones nombrados por el Pontífice “ad quinquennium” siguiendo las propuestas del cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y después de consultar a las Conferencias Episcopales. Durante su historia, la Comisión ha publicado, con la aprobación del presidente, 27 documentos. La nueva Comisión comenzó su nuevo quinquenio el 26 de julio, con el nombramiento papal de 30 nuevos miembros. Esto scinco años también serán tiempo jubilar para la Comisión, que el 11 de abril de 2019 cumplirá cuarenta años de vida. Con base en la información recibida, el actual Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe presentó a Papa Francisco sus preferencias para la elección de los candidatos: «Habiendo tomado en consideración las propuestas –anuncia el comunicado vaticano–, el Papa decidió los nombramientos de teólogos y teólogas de la Comisión, confirmando al mismo tiempo al padre Serge-Thomas Bonino, O.P. (Francia), como Secretario general». Durante los dos anteiores lustros, la Comisión contaba con la presencia de dos teólogas: sor Sara Butler, estadounidense, y la profesora Barbara Hallenslebe, suiza de orígenes alemanes; en cambio, en la nueva Comisión habrá cinco nuevas teólogas: dos religiosas y tres laicas que, en orden alfabético, son: sor Prudence Allen, estadounidense; sor Alenka Arko, que llegará desde Rusia pero es eslovena; Moira Mary McQueen, profesora que enseña en Gran Bretaña y Canadá; Tracey Rowland, professoresa de Australia; y Marianne Schlosser, alemana. Al leer la lista de los nuevos nombres, se hace evidente una mayor diversificación, con respecto al lustro anterior, en cuanto a la provenciencia eclesial de los miembros y según los diferentes estados de vida y carismas religiosos que representan. «En cuanto a la provenciencia de diferentes continentes –ilustra la Santa Sede– en la nueva composición de la Comisión se nota el incremento de teólogos y teólogas extraeuropeos: además de los 14 representantes de Europa (con respecto a los 18 del quinquienio anterior) hay cinco de Sudamérica (antes eran tres), cuatro de Asia (como en el lustro anterior), tres de África (antes eran dos), tres de Norteamérica (antes eran dos) y uno de Australia». La primera reunión de los nuevos miembros será «en la sesión plenaria, que se llevará en la Congregación para la Doctrina de la Fe del primero al 5 de diciembre». En esta ocasión se establecerán los temas sobre los que la Comisión se concentrará durante los próximos cinco años. La infalibilidad de la Iglesia. Historia y teología. Bernard Sesboüé Número: 214 ISBN: 978-84-293-2193-7 Páginas: 488 Formato: 14,5x21,3 Precio: 26.95EUR La doctrina católica sobre la infalibilidad de la Iglesia, y en particular sobre la del papa, plantea dificultades. Esta «pretensión» viene siendo juzgada con frecuencia como abusiva; a veces, incluso como intolerable y, en todo caso, en contradicción con la modestia de la ciencia, siempre crítica. Pocas obras abordan esta cuestión de frente. El presente libro presenta una historia teológica, benevolente y crítica a la vez, del desarrollo de esta doctrina desde la promesa que hizo Jesús a Pedro (Mt 16,18-19) hasta nuestros días. Se pasa así revista a las grandes «crisis» en cuyo transcurso se ha ido
  15. 15. constituyendo la doctrina de la infalibilidad: el don de la inerrancia en el primer milenio; la entrada en escena de los canonistas y de los teólogos de los siglos XI-XIII; el nacimiento del término en el vocabulario eclesiástico y la primera crisis a propósito de la pobreza en el siglo XIV; la crisis conciliarista del siglo XV; la crisis jansenista del derecho y del hecho; la definición del Vaticano I; el Vaticano II y sus desarrollos. Al final de este recorrido, el autor trata dos cuestiones: la excepción de la infalibilidad en el marco de la falibilidad general de la Iglesia y las posiciones de los cristianos no católicos con respecto al dogma. En esta obra, el discernimiento teológico acompaña siempre a los datos históricos, unos datos que a veces resultan sorprendentes. BERNARD SESBOÜÉ, teólogo jesuita, es profesor emérito del Centro Sèvres – Facultades Jesuitas de París. Antiguo miembro de la Comisión Teológica Internacional y miembro del Groupe des Dombes desde 1967, es consultor del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Es autor de una importante obra teológica, en la que asocia la investigación patrística y cristológica, el compromiso ecuménico y una presentación actualizada de la fe y de los ministerios en la Iglesia. En los sellos editoriales del Grupo de Comunicación Loyola ha publicado: ¡No tengáis miedo! Los ministerios en la Iglesia hoy / «El código Da Vinci» explicado a sus lectores / Cristo, Señor e Hijo de Dios (Editorial Sal Terrae) e Imágenes deformadas de Jesús y La resurrección y la vida. Catequesis sobre las realidades últimas (Ediciones Mensajero). Ver índice y primeras páginas aquí (formato PDF). La fuerza de la debilidad. Reflexiones sobre Job. Carlo Maria Martini Número: 330 ISBN: 978-84-293-2182-1 Páginas: 136 Formato: 13,3x20 Precio: 9.95EUR Todos los seres humanos sufrimos y, sin embargo, hay muchas personas que padecen indeciblemente y más de lo que merecen: es la gente sufriente, oprimida, que constituye las tres cuartas partes de la humanidad. Esta inmensa multitud suscita interrogantes que reclaman la respuesta de los cristianos: ¿Por qué? ¿Qué sentido tiene? ¿Es posible hablar del sentido del sufrimiento? El cardenal Martini reflexiona sobre el misterio de la fragilidad y del dolor inocente a partir de la imagen de Job, figura emblemática del Antiguo Testamento, símbolo de toda persona que sufre. El mensaje bíblico es extraordinariamente consolador: el ser humano percibe su propia fragilidad y la precariedad de todo, pero solo cuando acepta confiar en Dios camina hacia la verdad, porque asume sus límites y encuentra los recursos necesarios para afrontar el tiempo de la prueba.
  16. 16. CARLO MARIA MARTINI (1927-2012), arzobispo de Milán de 1980 a 2002, fue nombrado cardenal en 1983. Jesuita y biblista de fama internacional, fue rector del Pontificio Instituto Bíblico y de la Pontificia Universidad Gregoriana. Entre sus últimas publicaciones destacan: El itinerario espiritual de los Doce. Ejercicios ignacianos a la luz del Evangelio de Marcos / Algo en que creer. Recuperar la confianza y superar la angustia del tiempo presente (en Ediciones Mensajero) / Las alas de la libertad / Pruebas y consolaciones del sacerdote / ¡Remad mar adentro! / La transformación de Cristo y del cristiano a la luz del Tabor / Hablad con el corazón: últimas cartas a los lectores / Los Ejercicios ignacianos a la luz del Evangelio de Juan (en la Editorial Sal Terrae). Ver índice y primeras páginas aquí (formato PDF). El derecho a no elegir ABC | Fernando García de Cortázar La semana que ha culminado con aprobación de la ley de consultas en el Parlamento de Cataluña, el pasado viernes, ha sido elevada al rango que, cada vez con más frecuencia, disfrutan los acontecimientos menos ejemplares de esta lamentable época de crisis. Los protagonistas del desaguisado las han llamado «jornadas históricas», pronunciando esas palabras con la ridícula solemnidad, la exageración del tono y la mística estridente que ha ido fabricando la liturgia emocional del nacionalismo secesionista. Lejos, al parecer irremediablemente lejos, queda todo aquello en lo que la sociedad catalana había sido admirable y admirada, durante tanto tiempo, incluyendo los periodos más difíciles de nuestra convivencia, antes de que se instaurara el régimen de 1978. Atrás queda la voluntad de la sociedad catalana de ser motor de un proceso regeneracionista de todos los españoles. A nuestras espaldas yace la madurez política de unos dirigentes que buscaron como objetivo identificativo la construcción de una democracia en los años de la Transición. JAVIER MUÑOZ En el olvido parecen haber caído las virtudes cívicas de todo un modelo de conducta social: el pragmatismo sin descreimiento, las convicciones sin dogmatismo, el orgullo de una tradición propia y compartida, el repudio de las identidades excluyentes y sus histriónicas manifestaciones. Y así mismo, la defensa de España a través de la exaltación de su diversidad, la sencillez con que la pluralidad cultural de Cataluña invitaba a todos los españoles a marginar sus propias tentaciones casticistas y a no descuidar el magnífico proceso de incorporación en que ha consistido la historia irrevocable de nuestra nación. En el paisaje de un tiempo no demasiado lejano, parecen haberse depositado los restos de aquella Cataluña que aún podemos guardar en nuestro recuerdo. La Cataluña que luchó por la libertad de todos los españoles, la Cataluña que se había constituido en el siglo XX con la aportación de hombres y mujeres de todos los lugares de nuestra patria, la Cataluña sin la que la España moderna resulta inexplicable. Afortunadamente, lo que hoy parece ceniza conserva su sentido. Lo que hoy desea reducirse a polvo es polvo enamorado. En nuestro aparente final puede hallarse también nuestro principio. Ni siquiera los disparates que hemos tenido que escuchar a lo largo de estos últimos meses de extravío han servido para acostumbrarnos a soportar un espectáculo como el debate parlamentario en estos días inverosímiles. Ciertamente, la manifestación del día 11 ya nos había suministrado imágenes asombrosas no solo de la particular propuesta del nacionalismo sino también de lo que este entiende por una sociedad viva y en plena madurez democrática. La representación homogénea y monolítica de la Diada, curiosamente presentada como un cántico a la diversidad, mostró hasta qué punto los propagandistas del separatismo han perdido todos los puntos cardinales de la sensatez. Porque no se asistió a la movilización espontánea de las aspiraciones de una sociedad sino a una exhibición más de la capacidad de manipulación de la opinión pública, del monopolio del mensaje en los medios de comunicación, de la unívoca construcción de una idea de Cataluña, de la autoritaria invocación de una imagen de España. Lo
  17. 17. que solo puede calificarse de abuso de poder del Gobierno de la Generalitat ha provocado el auténtico expolio al que ha sido sometida Cataluña sin que –todo hay que decirlo– nadie haya salido en su defensa. Me refiero al despojo de la diversidad, al aniquilamiento de la compleja trama de identidades plurales, a la destrucción de los sentimientos múltiples de pertenencia. En definitiva, a la liquidación de las discrepancias ideológicas y las distintas actitudes culturales sobre las que se construye, más allá de sus instrumentos institucionales, el significado profundo de la convivencia democrática. Cualquiera que se haya asomado a aquella manifestación y a los debates de esta última semana, podrá haber observado el esfuerzo por convencer al mundo de una infame falsedad. La de que Cataluña es una nación ocupada, a la que no se deja expresarse, que debe tomar medidas heroicas para mostrar al universo el escándalo de servidumbre y vulneración de derechos que contemplan con indiferencia los gobernantes europeos. Que toda esta campaña se haya realizado desde las propias instituciones del Estado en Cataluña es irritante. Que se haya hecho bajo la protección ya no de la tolerancia, sino del silencio de los responsables políticos de la nación, solo roto para entonar el mantra de la legalidad vigente, es deplorable. Que todo esto haya ocurrido precisamente por tener a mano competencias fundamentales en la formación de una conciencia nacional y en la constitución de un espíritu patriótico, clama a la ingenuidad celestial de nuestra Transición. Que el seísmo haya acaecido en una de las zonas que considerábamos de mayor madurez cívica muestra la capacidad del nacionalismo para corroer los verdaderos atributos de la soberanía moderna y sustituirlos por los sucedáneos nacionalistas de la secesión. Porque lo que ha ido forjándose en Cataluña bajo el mandato nacionalista es la deformación de los principios elementales de una democracia parlamentaria. Muchas veces, la servidumbre se presenta con el disfraz de una libertad exagerada. Y las constantes llamadas al «derecho a decidir» que han consagrado el pensamiento único de la Cataluña oficial, son una inmejorable muestra de cómo puede empobrecerse la calidad democrática de una sociedad mientras se proclama lo contrario. Por muy paradójico que a algunos parezca, la resistencia a perder nuestra libertad se manifiesta, en esta hora grave de España, en el derecho a no elegir, según los mecanismos binarios y simplificadores con que el nacionalismo ha construido una Cataluña imaginaria. No aceptar la consulta del 9 de noviembre, no es una vulneración de la libertad, sino todo lo contrario: su más encomiable, valiente y difícil defensa, contra la intimidación, contra los aspavientos, contra las groseras acusaciones lanzadas en sede parlamentaria y en las movilizaciones orquestadas por la propaganda gubernamental. El Parlament no ha sido, durante esta penosa semana, el espejo de esa complejidad social que Cataluña había enarbolado siempre como modelo de convivencia y garantía de cohesión. Ha sido solo reflejo de una voluntad de ruptura que se ha acompañado de innumerables trampas emocionales ejercidas sobre unos ciudadanos sumidos en la inseguridad y desesperanza originadas por esta maldita crisis. Lo que ha ocurrido en el Parlament no ha sido, en efecto, la expresión institucional de una sana aspiración de reforma y regeneración. Ha sido la imagen más descarnada del simplismo nacionalista. La democracia parlamentaria permite a los ciudadanos escoger libremente, en un horizonte plural, legítimamente conflictivo, que excluye siempre la servidumbre de una bipolaridad artificial. Ante desafíos como los que vivimos, debemos defender el primer derecho de cualquier ciudadano en un país avanzado: el derecho a decidir, ciertamente. Y, en este caso, a hacerlo negándose a elegir entre dos opciones alternativas solo existentes en el imaginario nacionalista, y cuyo simple enunciado nos empobrece. Nuestro derecho a decidir es hoy, como lo ha sido en otras ocasiones del duro aprendizaje de la democracia, el derecho a no elegir. Fernando García de Cortázar, director de la Fundación Vocento. Las opacidades de la transparencia El País | Manuel Cruz El concepto de transparencia tiene mucho de opaco, si se me permite el fácil juego de palabras. A pesar de la casi unanimidad en el elogio que suele concitar la mera mención del término, a poco que se analice su contenido (tarea emprendida con particular agudeza por el filósofo coreano Byun-Chul Han en su librito La sociedad de la transparencia)se percibe de inmediato las zonas de sombra que alberga. No me voy a entretener en un asunto menor, pero que merece ser considerado como muy sintomático a la hora de plantear el asunto. Uno de los lugares en los que uno encuentra en mayor abundancia reivindicaciones de la transparencia es en las redes sociales y en diversos foros de Internet, donde individuos que sistemáticamente ocultan, de manera muy poco transparente, su identidad tras un
  18. 18. pseudónimo (los llamados troll) se dedican a rasgarse las vestiduras, entre insulto e insulto, por la falta de transparencia de instituciones y responsables públicos. (Por añadidura, si alguien osa plantear que se les exijan los mismos requisitos que se le reclaman a cualquier particular cuando envía una carta al director a un diario o ya no digamos un artículo, terminan de rasgarse las vestiduras —esta vez hasta los pies— con el argumento de que eso no deja de ser una forma de control por parte del poder, destinada a coartar su libertad de expresión). Parece claro que el mismo término transparencia resulta profundamente equívoco, cuando no directamente de engañoso. Por lo pronto, la cualidad que designa posee una diferente significación según de qué realidad se predique. Lo bueno de un envase transparente es que permite comprobar hasta qué punto está vacío, o el estado de su contenido. En cambio, cuando se aplica a las personas la valoración cambia de signo, derivando hacia lo negativo. Predicar de alguien que es por completo transparente no deja de tener una cierta connotación negativa: suena a que la persona en cuestión lo tiene todo a la vista o, si se prefiere formularlo a la inversa, que no posee ningún secreto y, en la misma medida, escaso interés. Pero el secreto, como ha mostrado admirablemente Javier Marías en su novela Corazón tan blanco, constituye la condición de posibilidad de dimensiones fundamentales de nuestra vida. El erotismo, por ejemplo, resulta indisociable del secreto, de lo que se oculta, de lo que parece resistirse, por su propia naturaleza, a la visibilidad y, en esa misma medida, nos obliga a imaginarlo, a generarlo en nuestras mentes. La pornografía, en cambio, representa el territorio de lo obvio, de lo dado, de aquello que no deja más opción que la contemplación pasiva, la rendida sumisión ante lo que se exhibe, sin margen alguno ni para la creación ni para el sueño. En todo caso, lo cierto es que la obsesión por la visibilidad que se desprende de valorar sin matices la transparencia ha terminado por afectar a todas las esferas de lo real, provocando efectos de desigual calidad e importancia. En el caso de la vida pública, no cabe duda de que dicha obsesión ha actuado como un elemento de refuerzo a la creciente tendencia a la espectacularización de la política a la que ya me he referido en alguna otra ocasión. Así, hemos pasado de la exigencia, completamente legítima, del control de los comportamientos de los responsables políticos en lo tocante a sus funciones, a la exposición en la plaza pública de todos los aspectos de su biografía o de su vida personal, dimensiones estas últimas en muchos casos por completo superfluas. Tal vez una forma gráfica de ejemplificar dicho desplazamiento sea mostrando la distancia que separa un caso como el de Wikileaks de otro como el protagonizado en su momento por Bill Clinton con Mónica Lewinsky. Se observará que lo que se pierde en el camino entre ambos es la política en cuanto tal. El primer caso permite una reflexión crítica acerca de la realidad de los actuales aparatos de Estado, del poder de los servicios secretos, de la invasión de los Gobiernos en la intimidad de los ciudadanos, etcétera. El segundo, en cambio, posibilita un análisis político francamente limitado, que no parece que dé muchos más de sí que una genérica reflexión acerca de la relación entre la honestidad en el ámbito privado y en el público. Este vaciamiento de la política, y su consiguiente banalización, son en gran medida resultado de la eficacia de la metáfora de la transparencia. En efecto, desde el instante en que se desliza la idea de que el modelo de conocimiento es la mera visión (porque se da por descontado que lo importante es poder verlo todo, o que nada quede oculto a la mirada de la ciudadanía), se empobrece radicalmente la esfera pública, que abandona su antigua condición de ágora en la que debatir para transformarse en escenario de una representación en la que la palabra (esto es, el argumento, el discurso) termina por resultar perfectamente insustancial. Pero siendo grave lo anterior, más lo resulta aún que los propios protagonistas de la vida pública, los responsables políticos, hagan suya y potencien esta tendencia, abonándose a un exhibicionismo bobo con argumentos tan endebles como el de que estamos en la era de la imagen y es mucho más importante lo que se le muestra a la ciudadanía que lo que se le dice (o, lo que vendría a resultar equivalente, lo que la gente quiere ver que lo que necesita saber). Sin duda no son conscientes quienes así actúan de que están introduciendo en la esfera pública una lógica y una temporalidad específicas, que acaban por resultar demoledoras para la política misma. En efecto, el problema que plantea la primacía de la imagen es que su eficacia viene directamente vinculada a su presencia y, por tanto, necesita ser re-presentada de manera permanente (en las campañas electorales los candidatos intentan saturar con su imagen el campo visual de los ciudadanos para que éstos nunca los pierdan de vista). Podría afirmarse, en ese particular sentido, que la imagen no tiene memoria. Probablemente se derive de ahí la compulsión de algunos de nuestros políticos —tanto los emergentes como los de más rancio abolengo— por aparecer de manera constante en esos espacios privilegiados de visibilidad que son los medios de comunicación de masas y las redes sociales, desentendiéndose casi por completo del contenido de sus mensajes, que suelen quedar relegados por lo general al rango de meras consignas de paso universal. La paradoja es que la lógica de las imágenes es la del cansancio, por plantearlo a la manera en que lo ha
  19. 19. hecho el antes citado Byun-Chul Han en otro de sus libritos (La sociedad del cansancio). Cuando un político se convierte en un producto de consumo, corre el riesgo de que el consumidor establezca con él idéntico tipo de trato al que establece con cualquier otro producto visual. Y ya se sabe que nada quema más que la televisión, y nada fatiga tanto como ver los mismos rostros a todas horas en nuestras pantallas. Manuel Cruz es catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona. Duchamp, el "no" pintor El Centro Pompidou de París inaugura hoy una de las exposiciones del otoño. Más de cien obras componen la retrospectiva de Marcel Duchamp. Painting, ever, que reflexiona sobre la faceta pictórica del artista más paradigmático del siglo XX. El pintor que mató la pintura. BEA ESPEJO | 23/09/2014 Detalle de L.H.O.O.Q., una de las Giocondas con bigote de Marcel Duchamp en la exposición. Es una monográfica excepcional. El Centro Pompidou de París revisa, mediante más de un centenar de obras, la obra pictórica de Marcel Duchamp (1887-1968), un mito para la historia del arte, el primer y más inventido revolucionario de su tiempo. La exposición está centrada en su producción entre 1910 y 1923, cuando empezó sus primeros cuadros y acabó como un pintor abnegado. Poco conocidas en Europa, sus pinturas se conservan en su mayoría en museos americanos, como el de arte de Filadelfia. De allí llegan muchas de las obras, aunque no estarán solas. Acompañan a Duchamp muchos de sus coetáneos, adorados como Manet y odiados como Picasso. Filias y fobias que nos invitan a descubrir otra cara más del artista de las paradojas. Esta extensa revisión viene firmada por la comisaria Cécile Debray, conservadora del Pompidou, que ha planteado el recorrido bajo varios bloques temáticos. La exposición nos recibe con una de las obras paradigmáticas de Duchamp, L.H.O.O.Q., homófono en francés de Elle a chaud au cul y que suele traducirse como "Ella está excitada sexualmente". Es una de las versiones de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci que hizo en 1919, uno de los ready mades que le hicieron famoso y está acompañada de las últimas obras que hizo el artista, de 1968. Ahí se incribe Le Bec Auer, uno de los dibujos que remiten a
  20. 20. una de sus obras clave, Étant donnés, el último gran trabajo que pintó en secreto entre 1946 y 1966, y no se descubrió hasta que falleció. Detalle de Le Roi et la reine entourés de nus vites, de 1912 El erotismo asciende recorriendo la exposición. Fue una obsesión para Duchamp: "Todo puede basarse en el clima erótico sin demasiados problemas. Podría ser un "ismo" como el simbolismo o el romanticismo". Lo recoge Pierre Cabanne en sus Conversaciones con Duchamp de 1967, editadas en español el año pasado por el Centro de Artes Visuales Helga de Alvear. Encontramos en este apartado muchos de sus dibujos y caricaturas junto a varias películas y juegos y constatamos los estudios pictóricos del artista, su etapa fauvista, su influencia con el simbolismo, sus exploraciones cubistas, y el humor y sinsentido que invadió todo su trabajo. Matisse fue para Duchamp un descubrimiento crucial en 1906, con la obra Un dans la forêt, que ahora vemos en la exposición, la única de Matisse, llegada desde el Brooklyn Museum de Nueva York. La encontramos en la sección llamada Nudes, junto a otros invitados a este diálogo con Duchamp, como Jacques Villon, Picabia o Manet. Fue precisamente una visita al Salón de Otoño de 1905, donde Manet exponía una retrospectiva de su obra, cuando Duchamp dice datar su compromiso con el arte. Así lo pintó en Femme nue aux bas noirs (1910) que encontramos aquí. De ese mismo 1910 es Nu sur nu, que abre una nueva sección de la muestra, La aparición de una aparición. Dos obras de 1908, una de Kandinsky y otra de André Derain, ponen a Duchamp en relación con el Simbolismo y su interés del lenguaje poético de Mallarmé. A finales de 1911, se unió al grupo de los artistas cubistas que se reunían los domingos en Puteaux en casa de sus hermanos Jacques Villon y Raymond Duchamp-Villon. Fue en el Salón de los Independientes de ese año, cuando artistas como Gleizes o Léger se reunieron en una sala llamada "Cubist Room", donde Duchamp participó con una pintura alegórica llamada Le Buisson. Fue el momento en que empezó a hacer estudios del conocido lienzo Desnudo bajando la escalera, un cambio en su manera de pintar que conllevó la desaprobación del grupo. Era, solía decir, un tipo de deformación diferente de la del cubismo. Varias de esas obras las vemos en la exposición junto a otras de Picabia, Picasso, Man Ray y Fernand Léger. La dimensión invisible La fantasía de la máquina queda patente en el apartado llamado Modestia mecánica. Fue central para la imaginación literaria a principios de siglo XX, como en Impresiones de África, de Raymond Roussel, una de las lecturas fetiches de Duchamp. En 1912, un año después de conocer a Picabia, su mayor confidente y amigo, asistió con él y Apollinaire a la representación que de la obra hicieron en el teatro Antoine de París. Fue el momento en que pintó El rey y la reina rodeados de desnudos rápidos, que llega al Centre Pompidou del Museo de Arte de Filadelfia. Lo que le interesaba por aquel entonces
  21. 21. eran las matemática y los cálculos, así como la cuarta dimensión invisible. Mezclaba la historia y la anécdota, dándole menor importancia a la visualidad, a ese elemento visual que se le suele dar al cuadro. Ya entonces, pretendía no tener que preocuparse por el lenguaje visual. Lo que buscaba, dice la penúltima sección de la exposición, era La belleza de la indiferencia. La Mariée mise à nu par ses célibataires, même (Grand Verre), de 1916-1923 Ese interés le llevó a dejarlo todo para dedicarse al Gran Vidrio, una de sus obras fetiche y sección que cierra la muestra. Buscando libertad en sus obligaciones sociales, se metió a bibliotecario y en esta gran enmienda de abandonar la pintura. Poco le importaba ya hacer cuadros y venderlos. A Gran Vidrio se dedicó de 1915 a 1923, cambiando el lienzo por el cristal y elaborando un trabajo mucho más amplio y complejo que una única obra final, basado en infinitud de anotaciones, estudios y bocetos preparatorios. Aquí vemos muchas de ellas junto a una de las versiones de el Gran Vidrio. Las notas reflejan la creación de reglas únicas de la física y el mito que describe su trabajo, una imagen que representa el encuentro erótico entre la novia en el panel superior y sus nueve solteros reunidos con timidez a continuación, en medio de una gran cantidad de aparatos mecánicos misteriosos. Fue la obra que puso punto y final a su visión como pintor. Una decisión, dice Duchamp hablando con Pierre Cabanne, que no tomo él, sino que vino sola: "puesto que el Gran Vidrio no era ya un cuadro. Era un cuadro pintado en un cristal, si quiere, pero ya no era una pintura, había mucho plomo y mucha cosas más. Era algo aparte de la idea tradicional del pintor con su brocha, su paleta, su esencia de trementina, una idea que ya había desaparecido de mi vida. (...) Nunca volví a sentir deseos de pintar, porque cuando voy a un museo no siento esa especie de estupefacción, de asombro o de curiosidad ante un cuadro. Nunca. He sido alguien que colgó los hábitos, en el sentido religioso de la palabra. Pero no lo hice aposta. Es que me asqueé. (...) Creo que la pintura se muere, ¿sabe? El cuadro se muere al cabo de cuarenta o cincuenta años porque se le va la lozanía. También la escultura se muere. Es una manía mía que nadie acepta, pero me da igual. Creo que un cuadro al cabo de unos años se muere como el hombre que lo hizo; luego, se llama historia del arte". Teresa de Jesús: Escritora, fundadora y santa
  22. 22. Acaba de salir al público otra novedad editorial con motivo del V Centenario: Teresa de Jesús: Escritora, fundadora y santa, una novela en cómic, obra del dibujante José Luis Serna. El libro consta de 92 páginas, y a lo largo de ellas se nos presenta gráficamente la vida y la actividad de fundadora y escritora de la santa abulense. Este proyecto ha unido a la Orden del Carmelo Descalzo, -que ha asesorado al autor del cómic- y a la editorial PPC, que se ha encargado de su producción y distribución, en la que también colabora el Ayuntamiento de Ávila. En una entrevista realizada para la Revista Teresa de Jesús, el pasado mes de mayo, Juan Borrego preguntaba a José Luis Serna qué santa Teresa íbamos a encontrar en esta obra. Así respondía el dibujante: «La Teresa de Jesús que dibujo es, ante todo, dulce. Aunque reflejo rasgos tan conocidos como su inmensa capacidad de trabajo y su férrea voluntad, también subrayo otras realidades de la religiosa, a la que veremos sonreír en muchas viñetas. También me he esforzado de manera especial para transmitir en imagen la belleza de su pensamiento cuando habla de su relación con Dios». Ahora, ya podemos disfrutar de ella. Imagen y texto se unen para mostrarnos la personalidad de una mujer que fue fundadora, escritora y santa. Santa Teresa, mujer moderna y muy comunicativa, hoy utilizaría las modernas formas de comunicación para acercarnos su profunda experiencia de amor divino. Esta novela gráfica es una herramienta fresca y cercana, que conjuga imagen y texto, narración y diálogo, y que encaja muy bien con la personalidad de Teresa y con su afán por transmitir, con su mensaje, el sano
  23. 23. orgullo de ser seres humanos, hombres y mujeres capaces de Dios, capaces de amar y de ser amados. Emborrona, que algo queda. Un comentario de Teresa sobre los jesuitas Entre las cartas de santa Teresa, figura una, dirigida a D. Jerónimo Reinoso, en Palencia, de 2 de mayo de 1582. De ella, se conserva el autógrafo en la sacristía de la catedral palentina. El P. Silverio introduce, al reproducirla en su edición de las cartas de 1924, una amplia nota en la que explica la transcripción de una frase en la que Teresa hace un comentario sobre los jesuitas. La frase solía aparecer en las ediciones del Epistolario del siguiente modo: “como yo creo que ellos dirán mentira…”. El P. Silverio apoya, por el contrario, otra lectura, defendida unos años antes, por el jesuita Juan Antonio Zugasti: “como yo creo que ellos no dirán mentira…”. Resulta que la partícula “no” había sido ocultada debajo de un borrón de tinta para conseguir que se dijera todo lo contrario, en un empeño de desprestigiar a la Compañía de Jesús. La nota del P. Silverio (número 5) dice así: Los editores de esta carta, que han sido muchos desde Fernández del Pulgar, han publicado siempre esta frase y como yo creo que ellos dirán mentira. El P. Zugasti (Razón y Fe, Septiembre de 1914, y en su opúsculo Santa Teresa y la Compañía de Jesús, Madrid, 1914) la lee lo mismo que nosotros. Gracias a la amabilidad del docto canónigo archivero D. Matías Vielva, he podido examinar a mi gusto el autógrafo. Al fin de la línea doce (no contamos el Jesús del encabezado ni el sobrescrito que allí se pegó), hay un borrón, casi perfectamente redondo, de cuatro milímetros, de tinta más negra u posterior a la de la carta original. Evidentemente, el borrón no es de la Santa, ni parece echado al descuido, sino intencionadamente. Entre el borrón y el rasguillo de la ese de la palabra ellos, hemos advertido otro rasgo vertical, muy fino, como de medio milímetro de ancho, y lo suficiente largo para que pudiese ser parte de la primera letra del no que suponemos puso aquí la Santa; y este rasgo, por lo menos en su mitad de alto a bajo, es de la
  24. 24. misma tinta del original teresiano. La otra mitad de este rasgo y tres milímetros más de papel están ya cubiertos por el dicho borrón, que deja ver, sin embargo, otro trazo, que bien pudiera ser el segundo de la ene, y una o pequeñita. Por estas razones, y por estar así la frase más conforme al hablar de la Santa y con lo que viene expresando, nos parece muy probable que debe leerse como en el texto la publicamos. Sobre quién pudo ser el autor de este desaguisado, no queremos entrar en peregrinas averiguaciones. No nos parece del virtuoso canónigo a quien se dirigió, amigo así de la Compañía, como de la Reforma. Tampoco nos atrevemos a echar la culpa al historiador de Palencia, hombre probo, y del que no sabemos tuviera ningún interés en cometer tal entuerto. Antes que el docto canónigo palentino publicase su obra arriba citada (Madrid, 1680), pasó indudablemente esta carta por muchas manos; porque sabido es el aprecio que estas venerables reliquias adquirieron desde el año 1614 en que se beatificó la M. Teresa, y no es inverosímil que alguno, so capa de devoción, la tuviera en su poder algún tiempo y ejecutase esta sacrílega fechoría (pp 184-185). Estamos ante una interesante prueba de cómo los autógrafos de la santa sufrieron, en ocasiones, una manipulación que obedecía a intereses ajenos a la autora. La carta, por otro lado, está escrita en un ambiente de oposición de los jesuitas de Burgos a la fundación teresiana. La santa, con su genial ironía, recoge una frase que no tiene desperdicio: «Dijeron a Catalina de Tolosa que, por que no se les pegase nuestra oración, no querían tratasen con las descalzas». Pero de ahí, a que Teresa de Jesús presentara como mentirosos a los miembros de la Compañía, va un abismo. La revista “Razón y fe” ofrece en su página web el artículo del P. Zugasti, jesuita bilbaino (1861 -1920), que invitamos a leer y enlazamos a continuación: En el tomo cuarto de las Cartas de Santa Teresa de Jesús, edición de Joseph Doblado, en Madrid, año de 1771, y en el índice de las cosas notables del mismo, leemos las siguientes palabras: «Jesuítas.—Comenzaron a tener con Santa Teresa enemistad formal. Carta 50, n.° 2,—Levantáronla muchos falsos testimonios.—Ibid. Díceles la Santa redondamente que mienten. Ib. Intentaron apartar del trato de la Santa a los bienhechores, porque no se les pegase la oración de la misma Santa y de sus hijas». Afirmaciones gravísimas, inculpaciones atroces, que no comprendemos cómo pudieron pasar por la censura en una orden religiosa fervorosísima y a quien, aunque hubiera molestado en sus escritos Daniel Papebrockio, los demás de la Compañía siempre habían profesado y profesan todavía singular cariño y señalada predilección… Puedes leer el artículo completo en: ZUGASTI, Juan Antonio, Un borrón que algo borra, “Razón y fe”, tomo 40 (1914), pp. 5-13. La parroquia: hay que abrir las puertas de par en par Mar, 23/09/2014 (Josep Maria Carbonell, Josep Maria Cullell, Eugeni Gay Montalvo, David Jou, Jordi López Camps, Josep Miró i Ardèvol, Francesc Torralba / La Vanguardia) Las transformaciones que están experimentando las grandes ciudades del mundo obligan a pensar, a fondo, el sentido, la razón de ser y la función que juega la parroquia en este escenario caracterizado por la complejidad, la movilidad y la incertidumbre. La aceleración de los ritmos de vida, la multiplicación de comunidades morales extrañas entre sí que cohabitan en el mismo espacio urbano, la creciente desvinculación y la irrupción de nuevas formas de liderazgos sociales y políticos son elementos que inciden, de una manera directa o indirecta, en la vida de la parroquia, en su inserción en el mundo urbano, porque la parroquia no es un elemento impermeable en la sociedad, sino una caja de resonancia de lo que ocurre a su alrededor, pero, a la vez, es un actor decisivo que aspira a tener un papel y a convertirse en una verdadera comunidad de acogida y de sentido. La parroquia sigue presente en este escenario difícil de diagnosticar. Algunos consideran que es una reliquia del pasado, el pálido recuerdo de una sociedad hegemónicamente cristiana que rendía culto a
  25. 25. Dios y se arrepentía de sus pecados antes de comulgar. La realidad, sin embargo, lleva a la reflexión. Muchos jóvenes no entran nunca. No han sido bautizados, ni han recibido la primera comunión. La parroquia es un espacio irrelevante en sus vidas. Muchos adultos han dejado de entrar. No han encontrado lo que buscaban o se han alejado por fatiga o dejadez. Una gran parte de los usuarios habituales de las parroquias (nos referimos estrictamente a la Europa occidental) son personas mayores que no solamente participan de la vida litúrgica y ritual, sino que, además, se implican generosamente en las tareas sociales, educativas, pastorales y administrativas para convertir la parroquia en una célula viva en medio de la gran urbe. Los párrocos, las mujeres y los ancianos son la fuerza motriz de las parroquias. Sin este don generoso no podrían sostenerse, ni hacer todo el conjunto de actividades que despliegan. Algunos creen esencial cambiar el modo de presencia cristiana en la sociedad de masas, que hace falta abandonar esta organización de tipo espacial e imaginar otras formas innovadoras de hacer presente el cristianismo en el mundo. Argumentan que la falta de vocaciones religiosas y la poca participación en la eucaristía dominical justifican la necesidad de cambiar de modelo y virar hacia un nuevo paradigma, más ligado a los segmentos sociales y no tanto al territorio. Hay infraestructuras -dicen- pero no hay personas para llenarlas. La finalidad primordial de una religión como la cristiana es insertarse en el cuerpo social, hacerse presente en la vida de las personas, responder lúcidamente a sus angustias y padecimientos a la luz de la Palabra revelada de Dios. Estar en el mundo, con sus claroscuros, es la misión de una religión que tiene como categoría teológica central la encarnación. Estar justo en medio de la ciudad es una necesidad del cristianismo, estar de una manera amable y luminosa es una exigencia para que la parroquia se vuelva creíble y significativa, para que sea el espacio de encuentro íntimo y personal con Dios, la ocasión para trascender y escuchar el llamamiento de Dios. Entendemos que la existencia de la parroquia justo en medio de la ciudad es un signo valioso, por sí mismo, que hace falta destacar. Eso no quiere decir que no haya que hacer un esfuerzo creativo y audaz para llegar a los colectivos que nunca entran, o sólo esporádicamente a propósito de alguna celebración. El papa Francisco, en Evangelii Gaudium, nos exhorta a salir de nosotros mismos, a ser creativos y dirigirnos hacia afuera, a abandonar las zonas de confort para hacernos presentes en las periferias del mundo. La parroquia ocupa un lugar físico de la ciudad, pero está llamada a abrirse a su alrededor y, a la vez, a convertirse en un sitio significativo, especialmente en un universo donde se multiplican los no lugares o los espacios del anonimato (Marc Augé). La parroquia es una pequeña esfera de acogida, un ámbito permeable que acoge y abre las puertas, especialmente en los grupos más vulnerables de la sociedad. Es una comunidad atenta a las necesidades del entorno. Ha tenido y tiene una función paliativa determinante en esta trágica crisis económica y social que estamos sufriendo. Muchos ciudadanos, creyentes y no creyentes, también fieles de otras confesiones, encuentran en la parroquia refugio, bálsamo, consuelo, la respuesta eficiente y eficaz a los problemas derivados de la crisis. No siempre se reconoce lo bastante este capital social que aporta la parroquia, pero es justo reconocerlo, así como también lo que tienen otras comunidades religiosas en el conjunto de la sociedad catalana. Sin la colaboración gratuita de muchos feligreses, sobre todo mujeres y, generalmente, de edad avanzada, no podrían desarrollarse las funciones sociales, formativas de la parroquia. Pero la iglesia, como ha subrayado con énfasis el papa Francisco, no es una oenegé, ni está llamada a convertirse en el tapaagujeros, para decirlo con la expresión de Dietrich Bonhoeffer, de un sistema económico que mata, cómo se afirma en Evangelii gaudium. Está llamada a ser un lugar de consuelo, de refugio, un ámbito donde sea posible hacer experiencia de la infinita bondad de un Dios que vela por cada uno de nosotros incluso en la más oscura de las noches. No es un fin en sí mismo, es un instrumento al servicio de algo que la trasciende. Por eso, la dimensión espiritual es básica, una dimensión que se traduce en la celebración de la eucaristía, al oír la Palabra de Dios que, como un don, se nos regala cada día, porque a la luz de esta Palabra, examinamos la vida y orientamos la existencia hacia Cristo. Es lugar de celebración en comunidad. Sólo eso es profundamente cultural en una sociedad caracterizada por la fragmentación y el hiperindividualismo (G. Lipovetsky) y por la ideología de la rentabilidad (Chul Han) que acaba destruyendo el domingo como espacio dedicado a la oración y a la contemplación. El homo laborans potenciado unidimensionalmente por esta cultura del rendimiento deja pocos intersticios para la plegaria, la meditación, la escucha de la Palabra y el examen de conciencia, capacidades propias del ser humano como homo orans que es. La parroquia es un nodo social, un generador de capital ético y social porque genera lazos, encuentros, cohesiona personas y generaciones y crea vínculos de bienquerencia. Muchos ciudadanos, sin embargo, ven en la parroquia un lugar de servicios sociales, pero pocos ven un ámbito de crecimiento espiritual, una esfera donde sea posible hacer silencio y encontrarse sinceramente con Dios. No son pocos los ciudadanos que buscan, legítimamente, en otros ámbitos el cultivo de su vida interior, el desarrollo de su sentido de trascendencia. La parroquia, sin embargo, no puede desfallecer en su voluntad de devenir una
  26. 26. comunidad de acogida y de sentido. Hay que abrir las puertas de par en par. Los procesos espirituales de cada persona son complejos y, a veces, una fuente de sufrimientos y padecimientos emocionales que requieren un acompañamiento con atención y delicadeza. Muchos ciudadanos encuentran en la parroquia a alguien que los escucha, que dedica tiempo a escuchar personas que sufren todo tipo de sufrimientos y que esperan, con verdadera desazón, un relato verosímil que dé sentido, que cure sus heridas, una Palabra que vertebre el sentido de la existencia, en definitiva, una chorro de esperanza que permita afrontar las aristas de la vida cotidiana. Por todo ello, consideramos justo reconocer el capital social y espiritual que aporta la parroquia en nuestras sociedades. Entendemos que es básico ayudar a los presbíteros en su difícil tarea de acoger a todo el mundo y de llegar a todos los colectivos. Los laicos estamos llamados a hacernos corresponsables de esta misión, a aportar lo mejor de nuestro talento para que las parroquias tengan el vigor que deseamos y sean focos de luz y de sentido. SÍNODE DELS BISBES Roma, del 5 al 19 d’octubre Revista CRESOL “Para ser más fieles al Evangelio puro y sencillo de Jesús” Preguntas para D. José Luis Ysern de Arce · Chillán – Chile -¿Ud. considera que es extraordinariamente importante la celebración del próximo Sínodo de los Obispos (Roma, octubre de 2014)? ¿Por qué? Sí, la celebración de este Sínodo la considero muy importante. Por dos razones: a) Ante todo por la importancia que tiene la familia. Sabemos que es la base de la sociedad, y es la institución que en la sociedad goza de más prestigio. Por lo menos así lo vemos en Chile a través de las encuestas realizadas a
  27. 27. nivel popular. b) Porque si no me equivoco es la primera vez que desde el mismo papa se hace una consulta a todo el pueblo de Dios a través de una encuesta que fue publicada en las redes sociales. Aunque lamento que en algunos lugares los obispos no han “bajado” esta encuesta a las bases. - ¿Por qué los cristianos caminamos mejor unidos con un modelo sinodal que con otro de absolutismo monárquico? Por la obvia razón de que la Iglesia es el Pueblo de Dios en marcha. Eso es lo que significa sínodo: caminando juntos. El absolutismo monárquico no es evangélico, y la experiencia a través de los siglos nos ha demostrado que la iglesia monárquica se ha alejado mucho del espíritu del Evangelio. - Hoy se subraya mucho la diferencia entre una estructura de gobierno curial, y otra sinodal. Cambio de modelo! ¿Para que? Para ser más fieles al Evangelio puro y sencillo de Jesús. - ¿Qué repercusiones conllevaría la descentralización de la Iglesia, a nivel universal y diocesano? Nada más y nada menos que hacer a la Iglesia mucho más cercana al pueblo, a la gente sencilla, a los pobres que son los preferidos de Jesús. La descentralización daría mucha más importancia a la Iglesia local. Esta miraría más a su gente y no tanto a Roma; respondería mejor a la cultura, costumbres, normas, signos significantes para los hombres y mujeres concretos. Permitiría una liturgia mucho más creativa y apropiada a las exigencias del hic et nunc de cada lugar. - ¿Qué podemos esperar que aporte el Papa Francisco al próximo Sínodo, con sus ideas y proyectos novedosos? Puede aportar mucho si cuenta con el apoyo de todos nosotros. No creo que pueda hacer mucho si lo dejamos solo. Puede abrir ventanas para que entre aire fresco en la Iglesia, y se adecuen a las necesidades de hoy las normas que hasta ahora han regido (rígidas e inhumanas) acerca especialmente de los hombres y mujeres casados, descasados y vueltos a casar. ¿Por qué una norma tan rígida acerca de la comunión eucarística para estas personas? – Más allá de fáciles reiteraciones, ¿por dónde ha de ir la capacidad para iluminar los problemas de la vida familiar actual, de forma clara y segura? Por la capacidad de escucha, comprensión, diálogo. La Iglesia podrá iluminar mejor cuando ella misma se deje iluminar por la realidad del hombre y de la mujer de hoy. Los pobres nos convierten y evangelizan. Si queremos evangelizar la cultura dejémonos impregnar sin prejuicios por los grandes valores que también existen en la cultura de nuestro mundo. - Ante las transformaciones de la sociedad, ¿cómo plantear hoy el testimonio creíble de fidelidad al Evangelio de los pobres, con el matrimonio indisoluble? ¿Y cuándo el matrimonio es indisoluble? Cuando es signo del amor de Dios. ¿Cuántas uniones conyugales son verdadero matrimonio? El Evangelio es liberador, y este es el testimonio que nuestros pobres entienden. Ponernos en pie
  28. 28. Salamanca RTV al Día Si lo que hemos llamado crisis no nos ha hecho cambiar de rumbo y continuamos reafirmados en las mismas viejas estrategias del sistema; sobre todo quienes social, económica y políticamente continúan creyendo en la imposición de su modelo de hacer y de pensar, que tanto dolor genera y tanta deshumanización produce; es que no queremos aprender las lecciones que nos da la historia. Un sistema que ha excluido y condenado a miles de seres humanos a la fatalidad, a la pobreza y a la intemperie, no le cabe otro camino que desaparecer y repensar su modo de hacer y comportarse para ponerse en la necesaria actitud común de búsqueda. Un modelo que se encierra en sí mismo como forma de autodefensa, y no sabe salir a ver y escuchar sus propias atrocidades; es un modelo, más bien pronto que tarde, sin futuro alguno. Un modelo que considera “daños colaterales y necesarios”, el negocio de las armas o de las drogas; que permite y genera el escándalo del hambre como consecuencia de la utilización perversa e interesada de los alimentos; que considera el desempleo y las dolorosas situaciones de muchas familias, como parte de un proceso “necesario” para enriquecerse sin límites y abrir brechas insalvables de desigualdad; que pone todas las barreras y leyes injustas contra las personas, y se postula a favor de la libertad sin límites de los capitales; es un modelo de muerte, radicalmente injusto y desde ahora mismo sin futuro. Quienes sostienen este orden socio económico no han movido un dedo en otra dirección. No han cambiado un ápice en sus planteamientos. Continúan justificando su modelo. Y, evidentemente, algo habremos aprendido y algunas lecciones, que no tienen vuelta atrás, será necesario poner en práctica. Los ciudadanos y ciudadanas hemos de hacerlo como personas que asumimos nuestra responsabilidad; las religiones, porque tienen la obligación de aportar nuevas formas y caminos para una nueva manera de ser; la clase política, los gobiernos y los intocables poderes económicos, porque protagonizan la realidad y la imagen más escandalosa de este modelo al que se aferran para no abandonar; otras organizaciones sociales, culturales o de comunicación, que sirven “al mismo señor” del poder que les sostiene… todas y todos debemos “ponernos en pie”. Y “ponernos en pie” puede significar, con el convencimiento de saber servirnos de lo pequeño, crear posibilidades de entramar nuevas relaciones entre el medio rural y el medio urbano, los pueblos y los barrios, las gentes urbanitas y las personas de pequeñas comunidades campesinas. No somos enemigos, unos y otros nos necesitamos cada vez más Hemos de estar dispuestos a defender con todas nuestras fuerzas, que solamente las gentes, las del medio rural y las del medio urbano, y la tierra, la de todos y de todas, que son las que han mantenido y enriquecido históricamente en sus propias y diversas relaciones las comunidades pequeñas; serán las que nos aseguren lo más necesario, el alimento para todas las personas, una manera de ser y una forma de vivir plena de humanidad. Hombres y mujeres de los pueblos y de la ciudad, están haciendo en muchos lugares, de forma común, un gran esfuerzo para saber encontrar propuestas concretas y caminos de acción común y compartida. Muchas personas vienen trabajando en ello desde hace mucho tiempo, y eso está sirviendo para que hoy todo lo veamos con un poquito más de claridad, que lo sienta así mucha más gente, muchos más pueblos, que creamos mucho más en nuestras fuerzas, y, sobre todo, con más novedad. Es una forma de “ponerse en pie”. Ponerse en pie es esto, y es trabajar de forma corresponsable para descubrir el empobrecimiento que como denominador común aparece, tanto en las gentes del medio rural, mayores, mujeres y jóvenes; que aparece en el robo, que se ha hecho desde las políticas multinacionales de la agroindustria, del papel propio del medio rural, y que no ha sido y debe ser otro que el de producir alimentos para la humanidad; o que aparece en colectivos de personas excluidos y marginados de una mesa que es posible que sea para todos y para todas; o que aparece en algunos espacios urbanos sin sentido y solamente creados para el negocio del capital y la criminalización de muchas personas pobres. Muchas personas y colectivos estamos en la tarea de darnos un toque de atención para cuidar la responsabilidad ética y social que hemos de tener ante las personas, ante la sociedad y ante sus estructuras, convencidos y convencidas de que algunas de ellas no nos sirven para restaurar paisajes, para alimentar a todas las personas, para la gestión humana y cercana de los territorios, para la producción de alimentos sanos, o para el cuidado de las personas,.. y que por el contrario, la tierra, el agua, las semillas, las tradiciones, los bienes comunales y comunitarios, la diversidad cultural, la cultura local y campesina… todo ello gestionado con cuidado y responsabilidad acogen posibilidades sorprendentes. Y,… sentimos que “estamos en pie”.
  29. 29. Cool Editado por Dolores Aleixandre Leo un anuncio de refrescos calificados como “extremadamente cool”. Se ve que el publicista no ha encontrado un adjetivo adecuado para traducir lo de cool y ha decidido dejar al lector apañarse solo con esa palabra que ahora resulta ser el no va más de lo positivo. No me parece mala solución y la veo extensible a términos bíblicos para los que cualquier traducción se queda corta. Un ejemplo: en el texto del evangelio en que Jesús bendice al Padre porque se revela a la gente sencilla (Mt 11,25), al término griego nepios le acompaña una rica constelación de significados: ignorante, simple, cándido, incauto, humilde, incompetente, ingenuo, inexperto... O en versión más de andar por casa: corto, de pocas luces, torpón, patoso, mostrenco, alcornoque, desmañado, cerril, bruto, duro de mollera… Hagan la prueba de darle a nepios el sentido de cualquier palabra de esa lista y verán cómo cambia y cuánto se acerca a su propia experiencia. Algo de eso le pasó a aquel salmista que después de decirle a Dios que se sentía un necio y un ignorante, terminó reconociendo: “yo era un jumento delante de ti”. Y se quedó tan cool. Honradez y justicia Editado por José Alegre Imagina lo que llegaría a ser nuestra sociedad si el juez fuera juez y diera siempre la sentencia justa; si la justicia fuera conforme a la equidad; si el político fuera honrado a carta cabal; si el artista renunciara a toda hipocresía; si el amor fuera amor y el sacerdote un testigo de Jesucristo… ¡Imagina!.. Quizás es mucho imaginar, pero el hombre necesita soñar; en la vida alguien dijo que no hay que llevar todo hasta un final, sino que hay que dejar un margen a la fantasía. A la fantasía o al sueño, como un punto de conciencia que nos empuje luego a hacer realidad esa fantasía o ese sueño. En este camino puede jugar un buen papel el salmo 14. El salmo empieza con un interrogante: Señor, ¿Quién puede hospedarse en tu tienda y habitar en tu monte santo? La respuesta es rápida, categórica: el que procede honradamente y practica la justicia. La “tienda” era el lugar donde se colocaba el Arca de la Alianza, cuando Israel se dirigía, a través del

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