En 2023, la economía española muestra un crecimiento del PIB del 2,4% a pesar de un entorno internacional frágil, aunque la productividad y la renta per cápita continúan estancadas en comparación con la media de la UE. A finales de año, la tasa de paro se sitúa en un 12,2%, evidenciando problemas estructurales en el mercado laboral y dificultades para las empresas en la contratación. La inflación ha disminuido a niveles aceptables, pero persisten tensiones sociales y salarias que afectan la competitividad.