La caña de azúcar, una gramínea crucial en la producción de azúcar, enfrenta diversos retos como plagas (gorgojos, barrenadores) y enfermedades (roya, carbón) que afectan su rendimiento. Se implementan medidas de control cultural, químico y biológico para gestionar estas plagas y enfermedades, incluido el uso de variedades resistentes y el manejo adecuado de la siembra. La capacitación del personal y la desinfección de herramientas son esenciales para prevenir la diseminación de enfermedades bacterianas y virales.