El documento presenta cinco poemas escritos por mujeres sobre las experiencias y sentimientos de las mujeres. El primer poema, escrito por Ángela Figuera, expresa lo que la autora no quiere para el mundo, incluyendo la guerra, la opresión y la pobreza. El segundo poema, escrito por Juana Castro, describe el dolor de una niña al perforársele las orejas como símbolo de su sujeción futura. El tercer poema, escrito por Juana de Ibarbourou, describe los sentimientos de soledad y melancol