El avaro Harpagón quiere casarse con Mariana, la prometida de su hijo Cleanto. Cuando Cleanto y su hermana Elisa se enteran, intentan impedirlo. Mientras tanto, el criado Flecha roba el dinero de Harpagón. Al final, se revela que Valerio y Mariana son hermanos perdidos, e hijos de Anselmo. Cleanto chantajea a su padre para que permita las bodas a cambio de devolver el dinero robado. Harpagón acepta de mala gana.