Adán y Eva desobedecieron a Dios al comer del árbol prohibido, introduciendo el pecado en el mundo. A pesar de su desobediencia, Dios les concedió ropa de piel y les enseñó el plan de redención a través de sacrificios. La vida humana se acortó drásticamente después de que se permitió el consumo de carne. Cuando Israel salió de Egipto, Dios les recordó Su ley, incluidos los Diez Mandamientos y las fiestas, para que no olvidaran a su Creador.