Lección 2
Unos 13 años después de que Esdras
llegase a Jerusalén, Nehemías se
desempeñaba como copero del rey
de Persia.
Al recibir las noticias de la triste situación de
Jerusalén, Nehemías se puso en las manos de
Dios y aceptó la obra a la que Él le llamaba:
reconstruir Jerusalén.
Una vez nombrado gobernador de Judá pasó
inmediatamente a la acción.
En 445 a.C., Nehemías estaba en la ciudad de Susa
cuando recibió la visita de su hermano Hanani. Al
preguntarle sobre Jerusalén y los repatriados, le
comunicó muy malas noticias.
Después de la orden de Artajerjes de detener la
reconstrucción de Jerusalén (Esdras 4), sus
enemigos habían derribado y quemado los muros
y las puertas de la ciudad.
La reacción inmediata de
Nehemías fue poner la
situación de los
repatriados y de la ciudad
de Jerusalén en las manos
de Dios, a través del ayuno
y la oración.
LA ORACIÓN
“Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo” (Nehemías 1:8b)
Así fue la oración de Nehemías (Nehemías 1:5-11):
A Dios, eres grande y misericordioso (v. 5)
B Escucha mi oración (v. 6)
C Confieso que yo y mi pueblo hemos pecado (v. 6-7)
D Recuerda tus promesas (v. 8-9)
C’ Tú nos has redimido (v. 10)
B’ Escucha mi oración (v. 11)
A’ Dios, concédenos prosperidad y gracia (v. 11)
A lo largo de todo el libro, se percibe a Nehemías como
un hombre de oración (2:4; 4:4-5, 9; 5:19; 6:14; 13:14, 29).
El punto principal de esta oración de Nehemías es
recordarle a Dios sus promesas, y reclamar su
cumplimiento.
A Dios le agrada que le recordemos sus promesas, y
anhela poderlas cumplir en nuestras vidas (Lucas 11:13).
Nehemías era un funcionario de la corte de
Artajerjes. Su trabajo de copero le colocaba
en una situación de gran responsabilidad,
poniéndole en contacto directo con el rey.
“Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides?
Entonces oré al Dios de los cielos”
(Nehemías 2:4)
Había pasado cuatro meses en oración cuando Dios
determinó el momento adecuado para que Nehemías
presentara su pedido a Artajerjes (444 a.C.).
El rey se preocupó por la extraña
tristeza que embargaba a su copero.
Entonces, Nehemías apeló a los
sentimientos del rey. Luego, solicitó
permiso para reconstruir los muros
de Jerusalén.
Impresionado por Dios, Artajerjes
nombró a Nehemías gobernador de
Judá y autorizó la reconstrucción.
E.G.W. (El camino a Cristo, pg. 99)
Judá se encontraba en la provincia denominada
“del otro lado del río”, o transeufratina.
El rey proveyó a Nehemías de una guardia personal y
de cartas para los gobernadores de la región. Además,
recibió una orden para Asaf, indicándole que proveyese
del material necesario para la reconstrucción.
Sambalat (gobernador de Samaria),
Tobías (gobernador de Amón) y
Gesem (gobernador de Edom y Moab)
se disgustaron mucho al saber que
Nehemías venía con la intención de
ayudar al pueblo judío.
Desde el principio, procuraron desbaratar la obra de Nehemías.
“Y no sabían los oficiales a dónde yo había ido, ni qué había hecho; ni
hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los
nobles y oficiales, ni a los demás que hacían la obra” (Nehemías 2:16)
Nehemías no se confió en el pequeño ejército que le acompañaba, sino que se
revistió de una armadura especial: las promesas de Dios, y la certeza de estar
cumpliendo Su obra. Aun así, avanzó con cautela:
Comprobó
por sí mismo
cuál era la
situación real
Planificó
el trabajo
que tenía
que
hacerse
Reunió a los
líderes para
comunicarles
sus
intenciones
Animó a
comenzar
la obra
Pidió un
compromiso
Ya sea que nos toque actuar como dirigentes en algún proyecto, o en nuestra
relación habitual con los demás, debemos incluir a Dios en nuestros planes y
conversaciones, y usar palabras edificantes y animadoras.
“Los hijos de Dios deben no solamente orar con fe, sino
también obrar con cuidado diligente y prudente.
Tropiezan con muchas dificultades y a menudo
estorban la obra de la Providencia en su favor porque
consideran la prudencia y el esfuerzo esmerado como
ajenos a la religión. Nehemías no creyó que había
cumplido su deber cuando lloró y rogó al Señor. Unió a
sus peticiones un esfuerzo santo y trabajó con fervor y
oración por el éxito de la empresa en la cual se
empeñaba. La consideración cuidadosa y los planes
bien madurados son tan necesarios hoy para las
realizaciones sagradas como en el tiempo en que fueron
reedificados los muros de Jerusalén”
E.G.W. (Profetas y reyes, pg. 468)
Te invitamos a bajar
y estudiar cada una
de las 13 lecciones de
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Libros de Esdras y
Nehemías

02 nehemias

  • 1.
  • 2.
    Unos 13 añosdespués de que Esdras llegase a Jerusalén, Nehemías se desempeñaba como copero del rey de Persia. Al recibir las noticias de la triste situación de Jerusalén, Nehemías se puso en las manos de Dios y aceptó la obra a la que Él le llamaba: reconstruir Jerusalén. Una vez nombrado gobernador de Judá pasó inmediatamente a la acción.
  • 3.
    En 445 a.C.,Nehemías estaba en la ciudad de Susa cuando recibió la visita de su hermano Hanani. Al preguntarle sobre Jerusalén y los repatriados, le comunicó muy malas noticias. Después de la orden de Artajerjes de detener la reconstrucción de Jerusalén (Esdras 4), sus enemigos habían derribado y quemado los muros y las puertas de la ciudad. La reacción inmediata de Nehemías fue poner la situación de los repatriados y de la ciudad de Jerusalén en las manos de Dios, a través del ayuno y la oración.
  • 4.
    LA ORACIÓN “Acuérdate ahorade la palabra que diste a Moisés tu siervo” (Nehemías 1:8b) Así fue la oración de Nehemías (Nehemías 1:5-11): A Dios, eres grande y misericordioso (v. 5) B Escucha mi oración (v. 6) C Confieso que yo y mi pueblo hemos pecado (v. 6-7) D Recuerda tus promesas (v. 8-9) C’ Tú nos has redimido (v. 10) B’ Escucha mi oración (v. 11) A’ Dios, concédenos prosperidad y gracia (v. 11) A lo largo de todo el libro, se percibe a Nehemías como un hombre de oración (2:4; 4:4-5, 9; 5:19; 6:14; 13:14, 29). El punto principal de esta oración de Nehemías es recordarle a Dios sus promesas, y reclamar su cumplimiento. A Dios le agrada que le recordemos sus promesas, y anhela poderlas cumplir en nuestras vidas (Lucas 11:13).
  • 5.
    Nehemías era unfuncionario de la corte de Artajerjes. Su trabajo de copero le colocaba en una situación de gran responsabilidad, poniéndole en contacto directo con el rey. “Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos” (Nehemías 2:4) Había pasado cuatro meses en oración cuando Dios determinó el momento adecuado para que Nehemías presentara su pedido a Artajerjes (444 a.C.). El rey se preocupó por la extraña tristeza que embargaba a su copero. Entonces, Nehemías apeló a los sentimientos del rey. Luego, solicitó permiso para reconstruir los muros de Jerusalén. Impresionado por Dios, Artajerjes nombró a Nehemías gobernador de Judá y autorizó la reconstrucción.
  • 6.
    E.G.W. (El caminoa Cristo, pg. 99)
  • 7.
    Judá se encontrabaen la provincia denominada “del otro lado del río”, o transeufratina. El rey proveyó a Nehemías de una guardia personal y de cartas para los gobernadores de la región. Además, recibió una orden para Asaf, indicándole que proveyese del material necesario para la reconstrucción. Sambalat (gobernador de Samaria), Tobías (gobernador de Amón) y Gesem (gobernador de Edom y Moab) se disgustaron mucho al saber que Nehemías venía con la intención de ayudar al pueblo judío. Desde el principio, procuraron desbaratar la obra de Nehemías.
  • 9.
    “Y no sabíanlos oficiales a dónde yo había ido, ni qué había hecho; ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los nobles y oficiales, ni a los demás que hacían la obra” (Nehemías 2:16) Nehemías no se confió en el pequeño ejército que le acompañaba, sino que se revistió de una armadura especial: las promesas de Dios, y la certeza de estar cumpliendo Su obra. Aun así, avanzó con cautela: Comprobó por sí mismo cuál era la situación real Planificó el trabajo que tenía que hacerse Reunió a los líderes para comunicarles sus intenciones Animó a comenzar la obra Pidió un compromiso Ya sea que nos toque actuar como dirigentes en algún proyecto, o en nuestra relación habitual con los demás, debemos incluir a Dios en nuestros planes y conversaciones, y usar palabras edificantes y animadoras.
  • 10.
    “Los hijos deDios deben no solamente orar con fe, sino también obrar con cuidado diligente y prudente. Tropiezan con muchas dificultades y a menudo estorban la obra de la Providencia en su favor porque consideran la prudencia y el esfuerzo esmerado como ajenos a la religión. Nehemías no creyó que había cumplido su deber cuando lloró y rogó al Señor. Unió a sus peticiones un esfuerzo santo y trabajó con fervor y oración por el éxito de la empresa en la cual se empeñaba. La consideración cuidadosa y los planes bien madurados son tan necesarios hoy para las realizaciones sagradas como en el tiempo en que fueron reedificados los muros de Jerusalén” E.G.W. (Profetas y reyes, pg. 468)
  • 11.
    Te invitamos abajar y estudiar cada una de las 13 lecciones de esta serie: ESTE SERVICIO ES GRATUITO Y PUEDES USARLO Slideshare.net/chucho1943 Libros de Esdras y Nehemías