El salmo describe el anhelo del alma por Dios y la sed que tiene de Él, así como la aflicción que siente cuando los enemigos le preguntan dónde está su Dios. El salmo expresa la necesidad de esperar en Dios a pesar de la turbación, pues Dios es la salvación y la roca. Finalmente, el salmo insta al alma a no desanimarse sino a seguir alabando a Dios.