La carta describe la vida de Sor Ángela Cassulo, una de las primeras misioneras salesianas que partió hacia América en 1877. Pasó su vida sirviendo humildemente como cocinera en las misiones de Patagonia en Argentina, enfrentando dificultades con paciencia y alegría. Sor Cassulo vivió siempre buscando hacer la voluntad de Dios. Sirvió como ejemplo de santidad para otras hermanas al dedicar su vida a los demás a través de su trabajo sencillo.