Los alucinógenos son drogas que alteran la percepción de la realidad, causando alucinaciones y efectos emocionales intensos, actuando principalmente sobre el sistema de serotonina en el cerebro. Entre los más comunes se encuentran el LSD, la mezcalina y la psilocibina, cada uno con sus mecanismos de acción y duración de efectos. Las drogas disociativas como el PCP y la ketamina afectan la percepción y causan sensación de separación del entorno, actuando sobre el neurotransmisor glutamato.