Los alucinógenos alteran la percepción de la realidad y pueden causar alucinaciones. La LSD causa efectos como alteración de la percepción, hipersensibilidad sensorial, distorsión del tiempo y espacio, euforia y confusión mental durante unas 8 horas. Aunque no causan daños físicos, pueden provocar reacciones de pánico, intentos de suicidio o psicosis. Su consumo es muy bajo en España, alrededor del 3% de la población los ha probado alguna vez y solo el 0.2