La cementación es un proceso importante que consiste en dos etapas: la cementación primaria, que restringe el movimiento de fluidos entre formaciones y protege la tubería, y la cementación secundaria, que repara fugas. El cemento se mezcla con agua para formar una lechada que se bombea a través de una cabeza de cementación y tapones hasta el espacio entre la tubería y el pozo. Es importante monitorear factores como la densidad y fraguado de la lechada para garantizar una cementación exitosa.