El documento describe cómo Dios nos creó para vivir en relación unos con otros y reflejar su amor a través del servicio mutuo. Explica que aunque el pecado dañó nuestras relaciones, Cristo nos redimió para que podamos apoyarnos como miembros de su iglesia. Concluye que debemos manifestar amor y servicio hacia los demás como parte de nuestro propósito de reflejar el carácter de Dios.