La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se convirtió en un conflicto a escala global que involucró a Europa y otros continentes. Se libraron batallas en el Pacífico, el Lejano Oriente, África del Norte, Rusia y Europa central. La guerra moderna generó caos y terror entre los civiles, quienes pasaron a ser objetivos de ataque. Al finalizar la guerra en 1945, Europa estaba destrozada y se habían perdido entre 40 y 50 millones de vidas humanas.