El documento habla sobre las promesas de Dios y cómo son diferentes a las promesas humanas. Explica que la promesa que Dios le hizo a Abraham no fue anulada cuando más tarde Dios dio la ley a Israel, ya que una promesa de Dios no puede ser quebrantada. También discute la relación entre la fe, la gracia y la ley, señalando que la ley revela el pecado pero no justifica, y que la fe en Cristo es lo que salva.